Salario mínimo en Paraguay es “un techo, no un piso”, cuestionan trabajadores

Obreros reclamas las pocas medidas existentes para analizar el encarecimiento del nivel de vida y la política salarial en general. Shutterstock

El presidente de la Corriente Sindical Clasista (CSC), Eduardo Ojeda, afirmó que el salario mínimo en Paraguay “se convirtió en un techo, no en un piso”, debido a la falta de negociación colectiva y libertad sindical. Además de calificar de “estafa” el reajuste anunciado por el Gobierno, convocó a los trabajadores a movilizarse para exigir cambios en la política laboral.

El sindicalista calificó de “estafa” el reajuste del salario mínimo dispuesto por el Gobierno y aseguró que el incremento anunciado no responde a las necesidades reales de los trabajadores paraguayos.

“Una vez más, los trabajadores fuimos estafados”, expresó Eduardo Ojeda en ABC Cardinal. También aseguró que el debate sobre el salario mínimo se realizó sin analizar a profundidad el costo de vida de las familias obreras.

Según afirmó, la decisión “va a empeorar la situación económica de la mayoría” y traerá “más pobreza y más miseria”. También cuestionó que el Estado, a su criterio, no haya impulsado una discusión amplia sobre las condiciones reales en las que viven los trabajadores.

Salario no alcanza para cubrir necesidades básicas

Ojeda explicó que la organización sindical realizó un estudio propio sobre el costo de vida de una familia trabajadora y concluyó que el ingreso necesario para cubrir gastos básicos asciende a G. 7.614.000 mensuales.

Indicó que el cálculo contempla alimentación, vivienda, transporte, medicamentos, educación, energía, gas y otros gastos esenciales contemplados en la legislación laboral. Aseguró que solo la alimentación representa más de la mitad de ese monto. “El salario mínimo debe satisfacer las necesidades del trabajador y su familia, pero hoy los trabajadores quedan rezagados con un salario que no alcanza ni para sobrevivir hasta la mitad del mes”, afirmó.

Asimismo, sostuvo que el problema no se limita al monto salarial, sino también a la falta de políticas públicas en áreas como vivienda, salud y transporte, que terminan elevando el costo de vida de la población trabajadora.

“Salario mínimo se convirtió en un techo, no en un piso”

En otro momento, Ojeda sostuvo que uno de los principales problemas del mercado laboral paraguayo es que el salario mínimo dejó de funcionar como una referencia básica y pasó a convertirse en el ingreso máximo para una gran parte de los trabajadores. Según afirmó, esto ocurre porque existen pocas negociaciones colectivas y escasa libertad sindical para discutir mejores condiciones salariales dentro de las empresas.

El dirigente comparó la situación local con la de Brasil, donde, según explicó, el salario mínimo actúa como un punto de partida para las negociaciones entre empleadores y trabajadores. “Allá el salario mínimo es piso; acá es techo”, sostuvo. Señaló que en ese país la mayoría de los trabajadores organizados percibe ingresos superiores al mínimo gracias a convenios colectivos alcanzados por sindicatos y empresas.

En ese sentido, argumentó que el Estado tiene responsabilidad en garantizar condiciones para la organización sindical y la negociación por ramas de actividad.

Como ejemplo, mencionó empresas paraguayas que cuentan con convenios colectivos y donde los salarios promedio superan los G. 4 millones mensuales. A su criterio, fortalecer esos mecanismos permitiría que más trabajadores mejoren sus ingresos sin depender exclusivamente de los reajustes anuales del salario mínimo.

Crítica a las centrales obreras y al Gobierno

El dirigente sindical también cuestionó a las principales centrales obreras por no haber impulsado medidas de presión más contundentes durante la discusión salarial.

A su criterio, las organizaciones sindicales debieron convocar una huelga general para fortalecer la posición de los trabajadores en la negociación. Además, acusó a parte de la dirigencia sindical de estar demasiado cercana al Gobierno y de negociar sin representar adecuadamente los intereses de las bases.

Convocan a movilizarse contra el reajuste

Ante el resultado de la negociación salarial, Ojeda llamó a los trabajadores a organizarse y salir a las calles para exigir cambios.

Nosotros lo que convocamos es a movilizarnos”, expresó. Reconoció que existen dificultades para fortalecer la organización sindical, pero insistió en que la movilización es necesaria para abrir un debate más profundo sobre la situación laboral del país.

“Hay que salir a la calle, no hay otra. De a uno, de a dos, hasta lograr convencer a la mayoría y lograr discutir profundamente la situación laboral de nuestro país”, afirmó.

El dirigente concluyó que los trabajadores deben recuperar sus herramientas de lucha y exigir políticas que permitan mejorar sus condiciones de vida y sus ingresos.