Este comportamiento cobra especial relevancia ante las advertencias sobre un posible fenómeno de El Niño, que podría afectar a América Latina en momentos sensibles del calendario agrícola. Un reciente informe de Bank of America (BofA), replicado por Bloomberg, identifica a la agricultura como uno de los sectores con mayor exposición y señala riesgos particulares para Brasil y Argentina.
En el caso del maíz, la producción conjunta de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay alcanzaría 201,1 millones de toneladas en 2026/27, frente a los 210,6 millones previstos para 2025/26. La diferencia representa una reducción de aproximadamente 4,5% entre campañas. El menor volumen también tendría efecto sobre el comercio exterior. Las exportaciones de maíz de los cuatro países descenderían 6,3%, hasta 84,8 millones de toneladas.
Brasil conservaría ampliamente el liderazgo productivo, con una cosecha estimada en 139,0 millones de toneladas, seguido por Argentina, con 55,0 millones. Paraguay produciría 5,2 millones y Uruguay 1,9 millones. En materia de exportaciones, Brasil alcanzaría 44 millones de toneladas, Argentina 38,0 millones y Paraguay 2,7 millones.
La soja presenta una perspectiva diferente. La producción conjunta del Mercosur alcanzaría 250,2 millones de toneladas en 2026/27, un incremento de 2,5% respecto a los 244,2 millones previstos para el ciclo anterior. Brasil volvería a explicar gran parte de este volumen, con una producción proyectada de 186,0 millones de toneladas. Argentina alcanzaría 50,0 millones, Paraguay 11,1 millones y Uruguay 3,1 millones.
El comercio exterior también permanecería en niveles elevados. Las exportaciones conjuntas totalizarían 134,7 millones de toneladas, prácticamente sin cambios frente a los 134,3 millones de 2025/26.
Brasil concentraría nuevamente la mayor parte de las ventas externas, con 118,0 millones de toneladas. Paraguay ocuparía un lugar relevante dentro del bloque, con exportaciones previstas en 7,35 millones de toneladas, por encima de los 6,45 millones de Argentina y los 2,9 millones de Uruguay.
La expansión de la soja, sin embargo, coexistiría con riesgos climáticos. El BofA advierte que Brasil podría atravesar la fase más intensa de El Niño durante la etapa de siembra de soja y maíz. De acuerdo con el informe, las lluvias irregulares pueden retrasar la implantación de la oleaginosa y reducir la ventana disponible para el desarrollo del maíz de segunda cosecha o safrinha, lo que eleva la exposición de ambos cultivos a condiciones adversas.
Por otro lado, el trigo presenta el ajuste más pronunciado. La producción conjunta de los cuatro países pasaría de 38,4 millones de toneladas en 2025/26 a 29,4 millones en 2026/27, una caída de aproximadamente 23,4%. Argentina explicaría buena parte de este retroceso. Su producción bajaría desde 27,9 millones de toneladas hasta 21,0 millones. Brasil alcanzaría 6,1 millones, mientras que Paraguay y Uruguay producirían 1,1 millones y 1,2 millones de toneladas, respectivamente.
Las exportaciones acompañarían esta reducción de la oferta. Los envíos regionales de trigo descenderían desde 22,8 millones hasta 18,3 millones de toneladas, lo que supone una caída cercana al 19,7% entre campañas.
Precisamente Argentina aparece entre los países que el BofA identifica con mayor exposición frente al posible fenómeno climático.
El informe recuerda que episodios intensos de El Niño han estado asociados con reducciones del área sembrada y menores rendimientos a causa de lluvias excesivas e inundaciones. Por este motivo, la evolución del clima podría convertirse en un factor determinante para el resultado final de la próxima campaña.
El escenario climático se combina además con otro elemento que podría aumentar la presión sobre los productores: el precio de los fertilizantes. Según el BofA, la coyuntura de 2026 se diferencia de otros episodios de El Niño por los elevados costos de estos insumos. La combinación de mayores costos agrícolas y riesgos climáticos podría incrementar la vulnerabilidad de la producción sudamericana justamente durante las etapas de siembra y desarrollo de los cultivos.
*Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones