5 cambios en los ojos de un gato que requieren una consulta veterinaria

Humano revisa los ojos de su gato.Shutterstock

Si tu gato entrecierra un ojo, aparece una “nube” en la córnea o una pupila cambia de tamaño, no es solo molestia: puede haber dolor, infección o presión ocular alta. Estas son cinco señales ayudan a decidir cuándo ir al veterinario.

Consultá al veterinario si notás: ojo cerrado o dolor, secreción anormal, opacidad o “velo”, pupilas desiguales o que no reaccionan, o tercer párpado visible/de golpe. En gatos, varias urgencias oftálmicas evolucionan en horas y pueden comprometer la visión.

Gato con enfermedad ocular está abrazado a su dueña.

1) Entrecierra el ojo, lo mantiene cerrado o se rasca: suele doler

El blefaroespasmo (ojo apretado) es un indicador muy útil de dolor ocular. Puede aparecer por úlceras corneales (frecuentes tras arañazos o cuerpos extraños) o por uveítis (inflamación interna).

Gato con el ojo inflamado.

En clínica, la tinción con fluoresceína permite ver lesiones en la córnea que a simple vista pasan desapercibidas.

2) Secreción espesa, amarilla/verdosa o con sangre

No es lo mismo una lágrima clara que una descarga mucopurulenta. En gatos, la conjuntivitis por herpesvirus felino (FHV-1) es común y puede reactivarse con estrés; aun así, la presencia de pus puede indicar sobreinfección bacteriana o queratitis y requiere examen: algunas causas necesitan antivirales, otras antibióticos, y otras nada de eso.

3) Córnea opaca, “azulada” o con aspecto de nube

La opacidad puede deberse a edema corneal por glaucoma (presión intraocular elevada) o por inflamación.

Gato con cataratas.

El glaucoma es especialmente traicionero: puede cursar con ojo “más grande” o rojo y deteriorar la retina rápidamente. Medir la presión (tonometría) define el rumbo.

4) Pupilas de distinto tamaño (anisocoria) o que no se achican con la luz

La anisocoria no es un detalle estético: puede reflejar dolor, daño en nervios o enfermedades internas.

Un cuadro clásico en gatos mayores es la hipertensión arterial, asociada a enfermedad renal o hipertiroidismo: estudios veterinarios describen que la presión alta puede causar hemorragias y desprendimiento de retina, con pérdida súbita de visión.

Si tu gato choca o “duda” en lugares conocidos, es una consulta prioritaria.

5) Tercer párpado visible de repente o ambos ojos “hundidos”

Que se vea la membrana blanca/rosada (tercer párpado) puede aparecer por dolor ocular, pero también por enfermedad sistémica (deshidratación, malestar gastrointestinal) o por el síndrome de Haw.

Si surge de golpe, persiste o viene con decaimiento, amerita revisión porque el ojo puede estar “avisando” un problema general.

Qué hacer hoy en casa sin empeorar el problema

Evitá colirios humanos o restos de gotas viejas: algunos corticoides, por ejemplo, pueden agravar una úlcera.

Gato con el ojo inflamado.

Si hay legañas, limpiá suavemente con gasa y suero fisiológico, y llevá a tu gato con transportadora: el diagnóstico depende de observar la córnea, medir presión ocular y evaluar retina y pupilas.

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