Identifican a cabecillas del asalto abortado en San Pedro

La Policía y la Fiscalía identificaron a cinco cabecillas de la megabanda de asaltantes que esta mañana abandonó en San Pedro dos camionetas blindadas que se iban a usar en un colosal asalto contra un transportador de caudales. Lo que aún preocupa es que la banda tiene en su poder al menos un fusil antiaéreo y por lo menos otros 12 fusiles de guerra.

Una de las camionetas blindadas abandonadas ya tenía las perforaciones para sacar por ellas el cañón del fusil antiaéreo que se iba a usar en el asalto.
Una de las camionetas blindadas abandonadas ya tenía las perforaciones para sacar por ellas el cañón del fusil antiaéreo que se iba a usar en el asalto.

El supuesto máximo jefe de la megabanda, que ahora fue individualizado, es Mauricio Paniagua Medina, de 41 años, quien de hecho es el asaltante más buscado del Paraguay desde hace cinco años, luego de la captura de Amado Ramón Benítez.

En la segunda línea de mando figuran Arcis Diosnel González Alvarenga, de 36 años, alias Rubio, y Héctor Paredes Ramírez, de 42 años, alias Ko’olo.

El líder de una de las células que iba a actuar en el colosal golpe que fue abortado es supuestamente Vicente Amado Alderete Barrios, de 31 años, quien es el único sin antecedentes, pero con orden de captura por el asalto al banco Visión de la ciudad de Liberación. El jefe de otro de los equipos era aparentemente el expolicía Amado Urunaga Cohene, de 49 años.

Estos cinco hombres, con el apoyo de otros 15, iban a asaltar supuestamente un transportador de caudales de la empresa Mbareté Porã, que debía salir de Pedro Juan Caballero y tenía que ser interceptado sobre la Ruta PY08, entre los municipios de Lima, Liberación, Guajaybí o Santaní, ya en el departamento de San Pedro.

El golpe tenía que ser concretado con al menos ocho vehículos, entre los que iban a emboscar el blindado y los que debían usarse para la huida. Así mismo lo hicieron los mismos delincuentes el 28 de enero pasado, cuando atacaron en Juan E. O’Leary un blindado de la misma empresa de seguridad fronteriza.

El departamento de Crimen Organizado de la Policía Nacional maneja el dato que la banda iba a usar un fusil antiaéreo calibre .50 y otro antiaéreo calibre 7.62.

Justamente, las dos camionetas dentro de las cuales se iban a montar los armamentos pesados fueron abandonadas ayer en la zona conocida como Calle 2.000 Moisés Bertoni, entre los distritos de Guajaybí, Santaní e Itacurubí del Rosario, a 20 kilómetros de la rotonda Calle 6.000.

Se trata de una Chevrolet Captiva 2012 y una Volkswagen Touareg 2006, ambas negras y blindadas. La Volkswagen, por ejemplo, ya tenía preparado el lugar para el fusil antiaéreo y perforado el espeso blindaje trasero para sacar por ahí el cañón del arma calibre .50.

Ayer miércoles, la Policía ya había confirmado la detención de otros cuatro supuestos integrantes de la cuadrilla, Denis Wilson González Iglesia, de 33 años; Richard Luis Arroquia Villalba, de 37 años; Oscar Ramón Cubilla Acosta, de 37 años, y Christian David Acosta Gómez, de 31 años.

El megaoperativo policial se inició el lunes último, cuando policías de Crimen Organizado se desplegaron en la zona para vigilar los movimientos de la banda y anticiparse al asalto.

Los fiscales de Crimen Organizado Alicia Sapriza y Lorenzo Lezcano supervisaron la operación.

Pese a que se abortó el asalto, a la propia Policía aún le preocupa que el resto de la gavilla conserve el fusil antiaéreo calibre .50 y al menos otros 12 fusiles calibres 5.56 y 7.62 que se iban a utilizar en el golpe.