Pescadores de Ayolas atraviesan dificultades en el inicio del 2026

Funcionarios del Mades realizan controles aleatorios para verificar que las especies capturadas cumplan con las medidas establecidas por la ley de pesca.

AYOLAS. En la primera quincena de enero del 2026 se registró un escaso movimiento en el rubro pesquero comercial ayolense. La presencia de algas acuáticas y la constante variación en el nivel del río Paraná son señaladas como las principales causas que influyen negativamente en la pesca comercial y turística en la comunidad ayolense. Esta situación genera preocupación entre los trabajadores del sector, quienes dependen de esta actividad para su sustento diario.

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El responsable de la oficina de Pesca del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), sede Ayolas, ingeniero Mario Martínez, señaló que durante los primeros 15 días de enero se registró poco movimiento de personas solicitando la guía de traslado de productos pesqueros hacia otras ciudades.

Indicó que esto se debe a la escasez de pescado en la zona y al elevado costo de algunas especies. Mencionó que variedades como el surubí y el dorado alcanzan precios cercanos a los 50.000 guaraníes por kilo.

Martínez explicó además que, en la actualidad, las especies que más se están capturando son el pacú y el mbatá (sábalo). No obstante, sostuvo que el volumen de extracción sigue siendo bajo en comparación con otros periodos.

Agregó que existe la posibilidad de que algunas personas estén trasladando pescado sin pasar por la oficina de pesca para abonar el arancel correspondiente de la guía de traslado, evitando también los puestos de control.

Por su parte, Agustín Segovia, integrante de la Asociación de Pescadores Profesionales del Río Paraná, manifestó que, si bien hay algo de pescado, la cantidad no es significativa. Señaló que en algunas zonas se logra capturar lo suficiente para “salvar el momento”. Añadió que es normal que, después de cada periodo de veda, los peces tengan menor actividad alimenticia, lo que repercute directamente en la pesca.

Asimismo, Segovia mencionó que aproximadamente 300 pescadores atraviesan dificultades para desarrollar su labor. Explicó que esta situación se debe principalmente a la presencia de algas acuáticas en distintos sectores del río Paraná, especialmente en el Brazo Aña Cua.

Indicó que este escenario ha generado una fuerte crisis económica en el sector. “Es muy triste que los compañeros estén sufriendo porque no pueden conseguir algo de dinero para sostener a sus familias”, expresó.

Finalmente, señaló que la continua variación en la cota del río Paraná afecta tanto la pesca comercial como a la turística. Sostuvo que, ante la falta de buenos resultados en la pesca, los turistas dejan de llegar hasta Ayolas. Esta situación provoca que la circulación de dinero en la comunidad ayolense sea casi nula, afectando a otros sectores económicos vinculados a la actividad.

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