El Hospital General de San Lorenzo (Calle’í), dependiente del Ministerio de Salud Pública (MSPBS), que debería ser un centro de esperanza y sanación para miles de paraguayos, se ha convertido -según denuncias ciudadanas y testimonios de profesionales internos- en un bastión de favores políticos y precariedad médica.
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Cansados de la mala gestión que reina en el hospital público, pacientes que acuden hasta ese centro asistencial se comunicaron con ABC para denunciar que son “víctimas de un sistema plagado de corrupción”.
Según el testimonio de un paciente que acude regularmente hasta el Hospital de San Lorenzo y, quien pidió anonimato debido a que lleva adelante un tratamiento prolongado en el servicio, durante las mañanas, los pasillos del hospital se ven abarrotados no solo por pacientes, sino por una masiva concurrencia de personas vinculadas a sectores políticos.
Esta presencia de supuestos “hurreros” en áreas administrativas contrasta dolorosamente con la falta de personal en las áreas de urgencias y consultorios, aseguró el denunciante. “Mientras la burocracia crece bajo el ala del amiguismo, la atención directa al ciudadano languidece”, expresó.
Atención “disfrazada”: el riesgo de los médicos sin especialidad
Una de las denuncias más graves apunta a la seguridad misma del paciente. Profesionales del hospital, bajo estricto anonimato por temor a represalias, han manifestado a ABC que la atención especializada es, en muchos casos, una “fachada”.
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Según la denuncia, médicos generales y de familia estarían asumiendo la responsabilidad de casos complejos en pediatría, ginecología y clínica médica. Incluso, habrían supuestamente, médicos sin formación específica desempeñándose como terapistas en unidades críticas.
“La verdad, ya estamos todos podridos los médicos. Muchas cosas tenemos que aguantar, al borde de la renuncia algunos. La situación actual del hospital, no puedo decir abiertamente por que me van a despedir, pero los servicios que necesitan intervención urgente son clínica médica, REA (unidad de reanimación) terapia, pediatría, donde hay profesionales sin especialidad atendiendo todo”, expresó el médico.
Apuntó que a las falencias se suma la incorporación de nuevos profesionales sin concurso previo, desplazando a personal con experiencia que no es priorizado en las recontrataciones por la actual administración.
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“Uno de los grandes problemas es la carencia de medicamentos y insumos, que llevan al desgaste psicológico de profesional médico encargado, debido a que soporta disgustos y el reclamo constante del paciente al que no le alcanza para comprar sus insumos”, expresó otro médico.
El calvario de los traslados y la falta de insumos
Otro caso denunciado a ABC involucra a un ciudadano de 83 años con una fractura expuesta de muñeca, a quien se le negó la atención de urgencia bajo el argumento de que traumatología “solo atiende en consultorio”.
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“Soy un simple ciudadano, a quien le tocó ser víctima del sistema”, expresó a ABC el denunciante, quien pidió la intervención del Ministerio de Salud.
La odisea no termina en el diagnóstico. Los protocolos de traslado a hospitales de mayor complejidad son calificados por los pacientes como “inservibles y disfuncionales”, debido a que la respuesta recurrente es la falta de camas.
Los denunciantes también denuncian un hospital en pésimo estado edilicio y con incontables necesidades para la comodidad del paciente. Una de las quejas es la falta de equipos de climatización, que durante el verano hace la estadía insoportable.
“Médicos que buscan dar confort a sus pacientes llegan al punto de pedir donativos. Así se están consiguiendo aires acondicionados por ejemplo, gracias a empresas que nada tienen que ver con el rubro médico pero se apiadan de nuestras necesidades”, contó otro doctor.
A esto se suma el impacto económico por la carencia de insumos básicos y medicamentos, que obliga a las familias de pacientes hospitalizados, principalmente, a costear de su propio bolsillo las medicinas que el Estado debería garantizar.