Manorá en ruinas: Un año de esperas y promesas rotas en Asunción

Vista de destrozos en el cruce entre San Rafael y Agustín Pío Barrios, de Manorá. La zona debía ser beneficiada por la retrasada obra de desagüe pluvial de Santo Domingo. Nenecho, quien prometió el proyecto, desvió los fondos para financiar la obra.Luis Eduardo López N.H.

La demorada obra del desagüe pluvial de Santo Domingo, iniciada hace más de un año, ya genera destrozos en el vecino barrio Manorá. Calles que debían ser beneficiadas, hoy están destruidas. El proyecto fue prometido por el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-HC) con los bonos G8 (2022). Su gestión desvió el dinero para su financiamiento y los trabajos avanzan lentamente.

La fallida obra del desagüe pluvial en Santo Domingo, prometida por el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista), que debía ser financiada con los bonos G8 (2022), sigue generando graves destrozos en la capital. Con el aval del actual intendente, Luis Bello (ANR-cartista), que entonces era concejal, la gestión de Nenecho desvió el dinero de esos bonos que eran para obras, a salarios y otros gastos corrientes. De los 8 proyectos que prometió, comenzó apenas 4 y no terminó ninguno.

Vista de la calle Agustín Pío Barrios casi San Rafael, en el barrio Manorá, completamente destruida. La zona debía ser beneficiada por la fallida construcción del desagüe pluvial de Santo Domingo.

El proyecto de infraestructura tenía previsto beneficiar no solo a Santo Domingo, sino también a otros barrios vecinos, como Manorá. Sin embargo, tras más de un año de la palada inicial, los trabajos siguen estancados en el cruce de Augusto Roa Bastos y Nuestra Señora del Carmen, mientras que las calles aledañas colapsan. Un claro ejemplo es la intersección entre San Rafael y Agustín Pío Barrios, en Manorá, donde las calles sufren hoy la violencia destructiva de los constantes y fuertes raudales.

En este punto, el asfalto desapareció casi por completo, dejando al descubierto el roto empedrado. La presencia de agua servida es una constante tras las últimas lluvias que azotaron con fuerza a la capital. Baches grandes y profundos se esconden peligrosamente bajo los enormes charcos que cubren casi toda la calzada. Esta situación vuelve intransitable un sector clave, por su cercanía a las avenidas España y San Martín.

Pintata política del concejal César "Ceres" Escobar (ANR-HC), y del precandidato oficialista, Camilo Pérez (ANR-HC), en la esquina de San Rafael y Agustín Pío Barrios, zona destruida por los raudales, pese a la promesa de construcción de un desagüe pluvial.

Frente a este clima de abandono total, resaltan las pintatas de candidatos oficialistas en las murallas de la zona. Nombres como el del concejal César “Ceres” Escobar (ANR-cartista), que busca el “rekutú” y el del precandidato oficialista a la intendencia, Camilo Pérez (ANR-cartista), adornan esta esquina que parece zona de guerra. Este proselitismo es como una bofetada para los vecinos de la zona, quienes pagan los impuestos inmobiliarios más caros de Asunción.

Asunción: Lento avance

El proyecto de Santo Domingo arrancó oficialmente el 27 de marzo de 2025 en la esquina de Capitán Patricio Maciel y Nuestra Señora del Carmen. A casi trece meses del inicio, los trabajos registran un avance de apenas el 15%, logrando avanzar una sola cuadra hasta la intersección de Nuestra Señora del Carmen y la avenida Augusto Roa Bastos. Otro frente de obras sigue abierto en Juan XXIII y Soldado Desconocido.

Augusto Roa Bastos y Nuestra Señora del Carmen, zona de obras del desagüe pluvial de Santo Domingo. La avenida Roa Bastos está completamente destruida por los raudales.

Los trabajos principales ocupan actualmente media calzada de Roa Bastos, obligando a los automovilistas a usar la otra mitad de la avenida en ambos sentidos. Esta improvisación vial genera un caos absoluto en una zona de altísima circulación de vehículos. La capa asfáltica, sometida a este estrés y a los raudales, se encuentra ahora completamente destruida y agrietada. Se observan pozos profundos y pedregullo esparcido, lo que convierte el cruce en una verdadera trampa de accidentes.

La obra de Santo Domingo había sido adjudicada al Consorcio Pluvial Santos (Covipa y Cháves Construcciones), representado legalmente por Óscar Rubiani, por un total de G. 72.389 millones, con un adelanto de G. 14.000 millones. La palada inicial se hizo el 27 de marzo de 2025.

Los automovilistas deben reducir radicalmente su velocidad para evitar daños mecánicos o colisiones con otros vehículos. La situación es crítica especialmente para los motociclistas, quienes arriesgan sus vidas ante los baches que están ocultos.

ABC visitó el sitio y constató que los vehículos deben recurrir a arriesgadas maniobras en un panorama casi apocalíptico. El cruce parece hoy una zona de guerra tras las lluvias. El asfalto desprendido y los sedimentos acumulados dificultan incluso el acceso peatonal a las viviendas y locales comerciales.

Cierran locales

La dramática situación descrita por los emprendedores gastronómicos de la zona semanas atrás ha pasado de advertencia a triste realidad. El retraso indefinido de los trabajos ha generado perjuicios económicos irreparables para todos los negocios del sector. Locales que invirtieron fortunas hoy ven cómo su clientela desaparece ante la imposibilidad de acceder al sitio intervenido.

Augusto Roa Bastos y Nuestra Señora del Carmen, zona de obras del desagüe pluvial de Santo Domingo. La avenida Roa Bastos está completamente destruida por los raudales.

La crisis ya se cobró su primera víctima, con el cierre definitivo de uno de los locales gastronómicos. Este establecimiento, ubicado sobre Roa Bastos, no pudo resistir la parálisis comercial impuesta por la gestión de Nenecho. Otros comercios reportan caídas en ventas que superan el 50% desde que iniciaron las obras. La ausencia de clientes físicos es total.

Estos locales sobreviven penosamente operando exclusivamente bajo la modalidad de servicios de delivery. Sin el reparto a domicilio, la quiebra masiva de estos emprendimientos sería inevitable en el muy corto plazo. Muchos dueños han tenido que despedir a gran parte de su personal para intentar cubrir sus costos operativos.

Augusto Roa Bastos y Nuestra Señora del Carmen, zona de obras del desagüe pluvial de Santo Domingo. La avenida Roa Bastos está completamente destruida por los raudales.

Los vecinos y comerciantes reportan que en los últimos días se vieron algunos avances en los trabajos, pero que las condiciones climáticas siguen perjudicando enormemente estos trabajos, no solo retrasando la actividad, sino que además, rompiendo lo ya construido.

Promesa y desvío

Mientras la infraestructura de la ciudad colapsa totalmente, el desvío de los bonos G8 sigue impune. Óscar “Nenecho” Rodríguez, quien hoy busca volver a ser concejal de la capital, no solo no cumplió la promesa de obras de infraestructura, sino que comprometió el patrimonio de la ciudad con la emisión de bonos, que fueron desviados a otros fines.

Luis Bello(ANR-HC), ahora intendente de Asuncion, junto a quienes lo llevaron al cargo, el exintendente Oscar "Nenecho" Rodriguez (ANR-HC), y el titular de la Cámara de Diputados y su "padrino" político, Raúl Latorre (ANR-HC) ,10-04-2026

Carlos Pereira, interventor de su gestión, documentó que, mediante “terribles prácticas ilegales”, como la utilización de una “cuenta única”, Nenecho desvió G. 512.000 millones de los bonos G8 (2022), que eran para estas obras, a gastos corrientes, en su mayoría salarios.

Rodríguez renunció en agosto, ante la inminencia de su destitución y de la presentación de un contundente informe final de la intervención. Su gestión enfrenta al menos 8 causas penales, entre ellas una acusación por lesión de confianza y asociación criminal, en la causa de los “detergentes de oro”.

Su sucesor, Luis Bello (ANR-cartista), no tuvo una conducta inocente. Como concejal y presidente de la Junta Municipal, formó parte de la mayoría de 14 ediles cómplices que avalaron la gestión de Rodríguez, aprobando los balances de 2023 y 2024, cuando ya era de conocimiento público la denuncia de ABC sobre el desvío de los bonos.

Lo
más leído
del día