Cardenal Adalberto Martínez exige trabajo digno y fin de la precariedad laboral en Paraguay

El cardenal Adalberto Martínez dirige una homilía en un altar de Catedral de Asunción por el Día del Trabajador.

En su mensaje por el Día del Trabajador, el Arzobispo de Asunción denunció la falta de seguridad social, jubilación y salud que afecta a miles de paraguayos, instando al Estado y a la sociedad a garantizar derechos básicos para frenar la migración y la pobreza.

En el marco de la conmemoración del Día del Trabajador y la festividad de San José Obrero, el Arzobispo Metropolitano de Asunción y Cardenal Paraguayo, Adalberto Martínez, emitió un mensaje en el que reconoció el esfuerzo de los trabajadores paraguayos y señaló los graves desafíos estructurales que enfrenta en el país.

Destacó que el trabajo humano no es solo un medio de sustento, sino un camino fundamental para la realización personal, familiar y social, y tomando como ejemplo a San José, el Cardenal subrayó que el oficio bien realizado es una expresión de servicio y amor al prójimo.

“San José fue carpintero, un humilde y fiel artesano que, con el trabajo de sus manos, sostuvo a la Sagrada Familia; y en su taller de Nazaret, Jesús aprendió no solo un oficio, sino también el valor, la dignidad y la alegría del trabajo bien hecho, como expresión de amor, servicio y entrega a los demás. Así, el trabajo humano, iluminado por el ejemplo de San José, se convierte en camino de santificación y en una forma concreta de colaborar con la obra creadora de Dios, construyendo la familia y aportando al bien común de la sociedad”, destacó en su mensaje Martínez.

Pidió elevar la acción de gracias a Dios por todos los hombres y mujeres que, con el esfuerzo de sus manos y el compromiso de sus vidas, contribuyen a la construcción de una sociedad más justa, fraterna y solidaria. Desde el Arzobispado de la Santísima Asunción, dirigió una palabra cercana de reconocimiento y de esperanza a todos los trabajadores de nuestra patria, afirmando que en cada uno se manifiesta la dignidad del trabajo humano, que no es solo medio de sustento, sino también un camino de realización personal, familiar y social.

Vulnerabilidad que enfrentan los trabajadores

Sin embargo, el mensaje puso un fuerte énfasis en la vulnerabilidad que atraviesa gran parte de la población trabajadora en Paraguay.

Martínez denunció que muchos ciudadanos viven bajo condiciones de inestabilidad y falta de garantías, careciendo de derechos básicos y protección social, como la falta de acceso a servicios de salud, la ausencia de sistemas de jubilación y la inexistencia de seguros ante enfermedades o accidentes laborales .

Muchos hermanos y hermanas viven en condiciones marcadas por la inestabilidad, la falta de garantías y la ausencia de protección social. Aunque trabajan con esfuerzo y dignidad, no cuentan con los derechos básicos que aseguren su bienestar y el de sus familias. Esta situación genera una profunda vulnerabilidad, ya que muchos trabajadores no tienen acceso a servicios de salud, jubilación ni seguridad ante enfermedades o accidentes. A ello se suman dificultades estructurales que afectan especialmente a quienes tienen menos oportunidades educativas o a quienes, ante la falta de empleo formal, deben recurrir al trabajo independiente para subsistir”, refirió.

Reconoció que muchas pequeñas unidades productivas, en su esfuerzo por sostenerse, enfrentan limitaciones que las llevan a operar fuera de los marcos formales, realidad que interpela a toda la sociedad e invita a buscar caminos que promuevan condiciones laborales más justas y sostenibles.

Dificultades afectan a jóvenes y mujeres

Destacó que estas dificultades afectan de manera particular a los jóvenes que buscan su primera oportunidad laboral, a las mujeres, que sostienen sus hogares, y a tantos trabajadores del ámbito rural que muchas veces permanecen invisibles.

A esta realidad se suma el testimonio de tantos compatriotas que buscan horizontes de trabajo fuera del país, por lo que los recordó de manera muy especial, ya que son quienes, como migrantes y con esfuerzo, sostienen a sus familias desde la distancia.

“Así también, de quienes se encuentran sin trabajo y lo buscan con angustia y perseverancia, confiando en que no les falte la oportunidad de una vida digna. Ante este panorama, estamos llamados a renovar nuestro compromiso con el trabajo digno, que garantice el sustento y respete la dignidad de cada persona. El desafío es construir una sociedad donde el trabajo sea verdaderamente un derecho accesible para todos”, expresó.

Consideró que el trabajo no es solamente una actividad económica, ya que es participación en la obra creadora de Dios, siendo que cada trabajador, cualquiera sea su tarea, colabora con el Señor en la construcción del mundo y sirve al bien común con sus talentos.

Familias sin trabajo quedan expuestas a dificultades

Señaló que una familia sin trabajo queda expuesta a múltiples dificultades, como tensiones, fracturas e incluso la tentación de la desesperanza, por ello, es un deber de todos promover condiciones que hagan posible una vida digna.

“A la luz del testimonio de San José, pedimos a Dios la gracia de trabajar con honestidad, responsabilidad y espíritu de servicio, valorando cada tarea como parte de una misión mayor. En este día, expresamos nuestro reconocimiento y cercanía a todos los trabajadores: a quienes sostienen sus hogares con sacrificio, a quienes sirven en silencio y a quienes buscan una oportunidad con perseverancia. Que San José, fiel servidor del Señor, nos inspire a vivir la entrega generosa y la solidaridad, especialmente con quienes más lo necesitan. Encomendamos a todas las familias del Paraguay a su protección paternal, para que puedan vivir con dignidad, paz y esperanza. Que el Señor bendiga a todos los trabajadores de nuestra querida nación, dentro y fuera del país”, concluyó en su mensaje el Cardenal paraguayo.

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