Las obras de pavimentación con hormigón hidráulico de la avenida Eusebio Ayala, a cargo de la Municipalidad de Asunción, administrada por el intendente, Luis Bello (ANR-cartista), generan caos y descontrol en el ingreso a la capital. La circulación por la que es una de las arterias más importantes de la ciudad, se volvió insoportable.
La intervención, parte del Plan Asu 400 de la Municipalidad de Asunción, mantiene actualmente cerrada media calzada de la avenida, a la altura del cruce con la avenida R.I. 18 Pitiantuta, en el límite entre San Pablo, Hipódromo, Villa Aurelia y Los Laureles.
Lea más: Video: continúan obras de renovación asfáltica sobre calle Gral. Díaz de Asunción
En la mañana de este jueves, tras recibir la denuncia de usuarios, ABC constató un embotellamiento atroz en la zona. La intervención inició, según había anunciado la Municipalidad, el martes 5 de mayo y replica lo realizado en Eusebio Ayala y De la Victoria (continuación de Pitiantuta), donde los trabajos generaron serios inconvenientes a los vecinos de San Pablo, a quienes obligó a circular por la zona de obras del desagüe del Abasto, entre zanjas abiertas.
Aunque el corte de la avenida es de apenas unas decenas de metros, el cierre de media calzada duraría, según datos extraoficiales aportados por los constructores, alrededor de 5 días más. En la misma zona, todavía está pendiente un trabajo idéntico sobre R.I.18 Pitiantuta. Según dio a conocer la comuna, las obras en esa zona durará 15 días (hasta el 19 de mayo aproximadamente).
Zonas críticas: ¿Dónde están los cortes del Plan Asu 400?
En visita al lugar, ABC constató un tránsito extremadamente lento en el ingreso de vehículos. Un recorrido entre el cruce con la avenida Madame Lynch hasta República Argentina, un tramo de apenas 4 kilómetros, toma alrededor de 25 minutos, lo que significa una velocidad promedio de 9 km/hora, prácticamente a paso de hombre.
Lea más: “Saldo rojo” en Asunción: fuga masiva de oficialistas para blanquear a Luis Bello y Nenecho
Pese a que el mayor volumen de tránsito vehicular de ingreso a la ciudad se concentra en el horario diurno, entre las 6 y las 9 de la mañana, incluso después del mediodía ABC constató que el mismo tramo se realiza en más de 15 minutos, lo que significa una velocidad de apenas 16 kilómetros por hora.
Usuarios de la vecina ciudad de Fernando de la Mora reportaron que, desde el inicio de la intervención, llegar solo hasta la zona de obras les toma más de 45 minutos en un tramo de 11 kilómetros, lo que implica una velocidad promedio de 14 km/hora.
El microcentro no se salva: El calvario sobre General Díaz
La Municipalidad viene realizando intervenciones idénticas en el microcentro de Asunción, específicamente sobre la calle General Díaz, donde se prevé la mejora de aproximadamente 1.500 metros lineales, en el tramo comprendido entre Colón y Tacuarí.
Las obras en esta zona generan un caos vehicular terrible. Como continuación de Félix Azara, General Díaz es una de las arterias más importantes de ingreso al microcentro. La calle es una de las de mayor circulación de transporte público.
Lea más: Asunción, de Nenecho a Bello: capital en saldo rojo y con fecha de vencimiento, advierten
En horario pico, usuarios reportaron que el tramo entre Tacuarí y Colón, de apenas 1,5 kilómetros, se demoran alrededor de 8 minutos, a una velocidad promedio de 11 km/hora. Pasado el mediodía, el mismo tramo demora más de 5 minutos, a una velocidad promedio de 18 kilómetros por hora.
Y vos, ¿cuánto tiempo perdiste hoy en el tránsito? Envíanos tu denuncia al WhatsApp de ABC (0971) 101-000.
El trasfondo político: millonaria recaudación y reciclaje del modelo de gestión
A inicios de abril, Bello anunció con bombos y platillos el Plan Asu 400 cuadras. El propio intendente reconoció que el plan consiste en “juntar una serie de procesos” que incluyen el “reciclado” de proyectos heredados de la gestión del exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista) y fondos de Itaipú.
Frente al autobombo, la gestión de Bello y Nenecho tuvieron en 2025 más de US$ 18,2 millones en concepto de tributos para el mantenimiento de calles, pero pese a esa millonaria recaudación, Asunción recibió el año 2026 sumida en el caos vial, con calles y avenidas destruidas.
Al descalabro se suman las obras iniciadas, pero no terminadas, de desagües pluviales, prometidas con los bonos G8 (2022), por G. 360.000 millones. Con esos fondos, Nencho había prometido 8 cuencas pluviales. A seis años de la emisión, apenas empezaron 4 proyectos. La más avanzada, la cuenca del Abasto, apenas llega a un 50% de ejecución. En tanto, General Santos, registra apenas 3% de ejecución.
Carlos Pereira, interventor de la gestión de Rodríguez, reportó en su informe final que, mediante “terribles prácticas ilegales”, Nenecho desvió G. 512.000 millones de los bonos que debían ser para estas obras, a gastos corrientes, en su mayoría salarios.
Nenecho renunció en agosto, ante la inminencia de su destitución y la presentación del contundente informe de Pereira sobre su gestión. A la fecha, sobre su administración pesan al menos 8 causas penales, entre ellas una acusación por lesión de confianza y asociación criminal, en la causa de los “detergentes de oro”. Con todo, él es nuevamente precandidato a concejal de Asunción.