Censura

Para quienes caminamos las calles con ojos fotográficos, sería un acto egoísta dejar solo en nuestras retinas y cámaras lo que vemos a nuestro alrededor. También es doblemente egoísta y nefasto, el hecho de censurar con argumentos mentirosos y fundamentalistas la expresión artística visual por antonomasia de nuestros tiempos: La fotografía.

La primera fotogalería al aire libre, Fulgencia Almirón, ha sido desmantelada de la Plaza Democracia. La escultura de Fulgencia “mira” a la nada luego de haber sido testigo de como arrancaban la muestra “25N de la reflexión a las calles juntas”, inaugurada el 12 de noviembre y en la que se veían instantáneas de las distintas marchas relacionadas al cese de la violencia hacia las mujeres.

La expo molestó a grupos religiosos radicales que imputaron interpretaciones descabelladas a la expresión gráfica de lo que sucede en la sociedad.

En paralelo, estaba en ciernes otra muestra fotográfica organizada por el colectivo “El Ojo Salvaje” que vendría a continuación. Se expondrían obras del concurso “El Derecho a la Protesta Social” auspiciado, entre otros por la Municipalidad de Asunción, la Unión Europea y Codehupy.

La inauguración estaba prevista para el viernes 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos. Pero, un par de días antes desde la Municipalidad, por medio de una llamada telefónica (para no dejar evidencias documentales) instaron al colectivo a retirar una de las fotografías a ser expuestas porque a “Nenecho le molestó” y “generaba preocupación”, según publicaciones periodísticas.

El colectivo se negó a “bajar” la foto de Darikson Reyes que mostraba una cartulina ardiendo con la inscripción “ANR”. Ante la negativa, sumada a la indignación generada por la muestra del 25N, la Municipalidad no encontró mejor forma de matar dos muestras de un tiro arrasando con toda la galería completa con el argumento de realizar el “mantenimiento” de los paneles cuyo estado representaba “un peligro” para la ciudadanía.

Así quedó “bien” con los grupos fundamentalistas bajando la muestra en curso y con Nenecho, anulando la siguiente.

Desde la Municipalidad, con argumentos mentirosos y cínicos, niegan la censura porque les parece una palabra “fuerte”. Si, es fuerte, como también es fuerte hacer “aprietes” telefónicos para dejar contentas a las autoridades de Gobierno so pena de pisotear el principio constitucional de la libertad de expresión.

Ante la ausencia de paneles físicos, la muestra igual se hizo con paneles humanos que sostuvieron sus obras, incluyendo la que pidieron que “se bajara”.

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