Promesas incumplidas

El incumplimiento de la reforma integral que había anunciado el Gobierno en el 2025 para el Hospital Regional de Caacupé expone la deplorable situación en la que se encuentra el principal centro asistencial del departamento de Cordillera. Pese a las promesas realizadas hace más de un año, las mejoras jamás se concretaron y el hospital continúa funcionando en medio de múltiples carencias, con paredes con fisuras, sin pintura y con humedad; puertas de sanitarios oxidadas y sin picaporte, además de desagües que despiden un olor nauseabundo, reflejando el evidente deterioro de la infraestructura sanitaria.

Las denuncias por la falta de medicamentos siguen siendo constantes, especialmente en el caso de remedios para enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes y otros tratamientos de alto costo. Muchos pacientes recorren diferentes servicios públicos con la esperanza de conseguir los medicamentos que necesitan para continuar sus tratamientos, pero terminan regresando a sus hogares con las manos vacías o viéndose obligados a comprar por su cuenta.

La situación golpea principalmente a personas humildes, adultos mayores y familias de escasos recursos que dependen exclusivamente del sistema público de salud. Para muchos, adquirir medicamentos en farmacias privadas representa un gasto imposible de sostener, pero aun así deben endeudarse o hacer sacrificios para no abandonar sus tratamientos médicos.

A esto se suman las múltiples carencias que hace años afectan al Hospital Regional de Caacupé: falta de insumos, largas esperas para consultas y estudios, además de reclamos permanentes de usuarios que aseguran sentirse abandonados por las autoridades. La situación se vuelve más preocupante considerando que este hospital recibe pacientes de Cordillera, convirtiéndose en el principal centro de referencia para miles de personas.

Pese a los reiterados reclamos ciudadanos y las constantes necesidades, las promesas siguen sin traducirse en soluciones concretas. Cada anuncio genera expectativas entre los pobladores, pero con el paso de los meses la realidad continúa siendo la misma: medicamentos que no llegan, pacientes desesperados y un sistema de salud cada vez más deteriorado.

La ciudadanía ya no pide discursos ni anuncios repetidos. Lo que exige son respuestas reales y acciones urgentes para rescatar un hospital que debería garantizar atención digna y acceso a la salud para toda la población.

La crítica situación del Hospital Regional de Caacupé refleja una problemática mucho más profunda: la enorme deuda que el Estado mantiene con la salud pública y con miles de paraguayos que diariamente luchan por recibir atención médica en condiciones humanas.

faustina.aguero@abc.com.py

Lo
más leído
del día