El asesinato de Rolando Ramón Miño Rolón (27), alias “Sabi”, pudo deberse a un ajuste de cuentas, según la hipótesis más fuerte de los investigadores.
Esto se debe a que el hombre era investigado por al menos dos homicidios cometidos en el departamento de Itapúa y fuentes policiales manejan información de que también tendría causas abiertas en la Argentina.
El occiso presuntamente formaba parte de un esquema criminal que señala como líder a Héctor Parodi Fernández (33), condenado a 25 años de prisión por homicidio, en la zona de San Pedro del Paraná.
Miño tenía orden de captura en el marco de la investigación por el homicidio de Vidal Rojas (44), ocurrido en la compañía Mbuja Koe, distrito de San Pedro del Paraná, el 22 de octubre de 2024. En esa ocasión, la víctima habría logrado reconocer a sus atacantes antes de morir.
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Otros vínculos investigados
Además, existían indicios de su posible participación en otro homicidio, cometido el pasado 28 de febrero de 2026 en la compañía Potrero Benítez, también de San Pedro del Paraná.
La víctima fue identificada como Felipe Nelson Cáceres Duarte (57). Esta causa se encontraba en etapa incipiente, pero los investigadores ya habían allanado la vivienda de Miño en Alto Verá en ese marco.
Cáceres Duarte tendría, según la investigación, vínculos con otro grupo criminal de la zona. En 2023, en un allanamiento relacionado con ese grupo, se hallaron proyectiles vinculados a las armas presuntamente utilizadas en el homicidio de una niña en el distrito, además de mensajes de texto que advertían a los líderes de la banda sobre una posible incursión policial.
Los señalados en esa causa son los hermanos Sergio y Derlis Chávez Bareiro, actualmente buscados por la Policía.
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Se refugió en Argentina
Según información policial, Miño viajó a la capital argentina tras el último hecho por el que era investigado. Se tiene registro de su retorno hace una semana.
El relato de un testigo, que aseguró haber regresado del país vecino en fechas similares, coincidiría con el viaje de Miño, por lo que no se descarta que ambos hayan viajado juntos.
El plan de Miño, según la reconstrucción policial, era volver a la Argentina antes de ser encontrado. Aparentemente, se sentía amenazado. De acuerdo con vecinos de la zona, casi no salía de la vivienda donde se alojaba en los últimos días.
Las investigaciones señalan que “Sabi” habría integrado un esquema criminal junto a Nelson Rojas Ayala (39), abatido, y Luis Adán Solís Iturbe.
Rojas Ayala murió en una balacera en San Pedro del Paraná el pasado 23 de mayo, hecho en el que también resultó herido un efectivo policial. Solís, por su parte, es investigado por otros crímenes de resonancia, entre ellos, el homicidio de José Telfo Zotelo.
Datos del crimen
Rolando Ramón Miño fue hallado con tres impactos de bala: uno en el rostro, otro en el pecho y uno en el brazo izquierdo. Según los primeros intervinientes, se trató de disparos certeros que le causaron la muerte de forma inmediata.
Fue baleado dentro de su habitación en una vivienda del barrio Tacuary, en Cambyretá.
En el lugar del hecho solo se halló el teléfono celular de la víctima y el de un testigo que resultó ileso del episodio; no se encontró ningún tipo de arma. Se levantaron del sitio casquillos de calibre 5.56 mm y 9 mm, lo que indicaría que fueron utilizados una pistola y un fusil.
Según el relato de un testigo, los presuntos autores del hecho actuaron encapuchados y con indumentaria camuflada. Indicó, además, que los atacantes se habrían identificado como policías antes de disparar contra la víctima y huir del lugar.
Los investigadores sostienen que se trató de un aparente ajuste de cuentas, aunque todavía resulta difícil establecer con certeza a los responsables, dado que varias personas u organizaciones podrían tener interés en la muerte de Miño.
Las pericias sobre los dos teléfonos celulares incautados serán claves para orientar la investigación, que está a cargo del fiscal Edgar Villaverde.