Fuga en Emboscada: otro caso más de complicidad de funcionarios, lamenta viceministro

Así fue la fuga de Ever Alejandro Ozuna López, alías Tanchí junto a su compañero de celda, el narcotraficante Robert Arsenio Merlo Villalba.

El viceministro de Política Criminal Rubén Maciel, confirmó que en la fuga de reos registrada el fin de semana en Embocada, hubo complicidad por parte de agentes penitenciarios y otros funcionarios del sitio. Además, lamentó que ya son varios los casos en distintas cárceles de elementos de seguridad incurriendo en este delito.

La Fiscalía y la Policía Nacional aprehendieron a cuatro agentes penitenciarios investigados por aparentemente encubrir a capos del crimen organizado para su fuga de la penitenciaría de máxima seguridad de Emboscada. Los mismos habrían ayudado a Éver Alejandro Ozuna López, alias Tanchí, y el narcotraficante Robert Arsenio Merlo Villalba.

“El elemento determinante de todo esto no es que falló la tecnología o que la infraestructura era inadecuada. Más bien, otra vez hubo colaboración de agentes penitenciarios”, aseguró Rubén Maciel, viceministro de Política Criminal.

El mismo explicó que en el módulo siete del complejo (considerado de alta seguridad) hay un régimen de requisas diarias realizadas dos veces al día. Una a la mañana, que según Maciel se hace aproximadamente a las 07:30 y otra a la tarde, cerca a las 18:30. “Al verificar, si bien ingresaron a la celda los funcionarios asignados, es imposible que no hayan podido observar las cuerdas que utilizaron esa noche para poder salir, por el grosor de esa cuerda hecha de sábanas y frazadas. Entonces, ahí tenemos una primera anomalía”, detalló el viceministro.

La segunda anomalía en el procedimiento es que no se realizó el recorrido perimetral que debe realizarse cada una hora. Este recorrido se hace tanto en el pasillo como en la parte externa de ese sector. En la noche de la fuga, no se cumplió ese procedimiento. “Por eso la investigación que estuvo llevando adelante la agente fiscal en compañía nuestra es justamente detectar esos indicios que nos hacen pensar de que hubo complicidad”, recalcó Maciel.

El circuito cerrado comprueba la hipótesis

La fiscal del caso, Fabiola Sosa, confirmó que los videos del circuito cerrado demostraron que los guardias “liberaron” la zona de las garitas y anularon los controles perimetrales obligatorios.

Los peritos revisaron las cámaras de seguridad y observaron a dos de los guardias saliendo apurados del recinto con un bolso bastante pesado por lo que se ve en imágenes.

“Se detectó también que solo un funcionario salió después de que ya se comunicó de la fuga. Ahí se dispone que nadie salga de la penitenciaría, sin embargo, salió un solo funcionario con una bolsa negra y con las cámaras perimetrales se le ve observando, ingresando a una casa que está al otro lado de la calle”, agregó Maciel.

Posteriormente, la comitiva fiscal-policial allanó la vivienda ubicada frente al penal e incautó los teléfonos celulares personales de todos los agentes implicados y sumó a la cadena de custodia el dispositivo del propio director del penal, Pablo Abel González Apuril. “Eran aproximadamente seis los agentes involucrados. Pero aparte de los seis, fueron dos más que tuvieron una conducta sospechosa, y uno de ellos era el que sacó el bolso negro con celulares. Entonces estamos hablando de ocho personas bajo sospecha”, dijo Maciel.

De estos, al menos hasta ayer, dos ya habían sido imputados por la fiscal Sosa. “Si no me equivoco y hasta ayer, eran dos los agentes ya aprehendidos e imputados. No sé si esta mañana esa imputación fue ampliada, probablemente en el transcurso del día nos van a estar informando tanto la policía como el Ministerio Público”, refirió el viceministro.

“Todos son elementos que se están recolectando y que probablemente van a poner de manifiesto la complejidad del caso en el sentido de todo lo que se habrá articulado para que esta fuga se pueda materializar”, acotó Maciel.

No es la primera vez

Rubén Maciel lamentó que no es la primera vez que personal penitenciario es descubierto como cómplice para la fuga de reos. “Lo mismo nos pasó en Minga Guasú, en la fuga que hubo en marzo del año pasado. Allí resultaron, si no me equivoco, cinco funcionarios imputados, actualmente ya acusados por el delito de liberación de presos”, dijo el viceministro.

“Tenemos otra fuga en donde aún no tenemos todos los elementos que nos hagan pensar en la complicidad, pero sí hubo cuestiones que tienen que ver con negligencia en la verificación. Pero en este caso (Emboscada), nuevamente por los indicios colectados, habría complicidad”, concluyó el viceministro.

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