El expresidente de la República, Mario Abdo Benítez, realizó declaraciones tras su llegada a Encarnación, donde participará en un acto de presentación de un Puesto de Comando (PC) del movimiento local “Somos Encarnación”, al que apoyan para las internas con Colorado Añetete.
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Cuando fue consultado sobre el contexto político, explicó que los oficialistas están asumiendo el rol de la disidencia, con críticas al Gobierno actual de Santiago Peña. Hizo referencia a las declaraciones del embajador Gustavo Leite y expresó que “son ellos mismos quienes acusan que hay coima en su gobierno”.
Además, indicó que espera que el primer mandatario pueda “abrir los ojos”, porque lo que la disidencia quiere es que el país tenga una buena gestión de gobierno. No obstante, mencionó que esto demuestra una “debilidad absoluta”, que mínimamente “le falta dignidad” al Presidente o, en su defecto, reconoce que su funcionario afirma que su gobierno es “coimero”.
Según Marito, Peña debería pedir la renuncia o destituir al embajador.
Calificó el hecho como grave, debido a que Leite es un representante designado por decreto y que las declaraciones las realizó en un país que considera la mayor potencia mundial. Asimismo, con estas declaraciones estaría transgrediendo la Ley del Servicio Diplomático, que le impide hablar de la política interna del país.
Criticó el gobierno de Peña
Benítez manifestó que en su periodo se les cuestionaba desde el cartismo, pero en la actualidad se evidencia una gran falta de planificación. Esto, para el exmandatario, se refleja en los más de G. 1.000 millones en deudas con las farmacéuticas, que ponen en peligro la disponibilidad de medicamentos en hospitales públicos
Mencionó que todas las obras paradas por falta de pago se traducen en miles de trabajadores sin empleo. “Nos vendieron que este era el gobierno de los grandes economistas”, indicó sarcásticamente, para señalar una gran sensación de incumplimiento de deudas que tiene actualmente el Gobierno.
“Hay que asumir que puede que vayamos a tener un déficit del 4 %”, dijo Benítez. También reflexionó que “hay recursos limitados y necesidades ilimitadas”, pero es el Gobierno el que debe elegir qué hacer y asumirlo con responsabilidad.
Programas sin sostenibilidad
Según el análisis del político del movimiento disidente, estas deudas impagas del Gobierno se deben a una falta de planificación estratégica. “Se agregaron programas que requieren financiamiento sin una sostenibilidad”, apuntó.
Desglosó la idea mencionando que, sin juzgar a estos programas como buenos o malos, “uno no puede incorporar 400 o 300 millones de dólares al Presupuesto General de la Nación y no tener una sostenibilidad”.
Esta situación desencadenó una gran “morosidad interna”, debido a una falta de planificación financiera, dijo.