El movimiento Liberales Democráticos Radicales Auténticos (LIDERA), cuyo principal referente es el politólogo Luis Fretes Carreras, emitió un comunicado desacreditando los resultados de la convocatoria de la Justicia Electoral a una verificación de las máquinas de votación.
Sus voceros también repudiaron la actuación del presidente del Tribunal Electoral Independiente del PLRA, Gustavo Bernal, a quien acusaron de ser funcional a las órdenes del TSJE y no defender a los afiliados. Por ello, señalan que le retiran su confianza, que recusan su actuación y exigen su renuncia al cargo.
Indicaron que pese a que el Estado invierte más de US$ 30 millones de los contribuyentes en alquilar máquinas, una tecnología que impide o limita el control, deja de ser una garantía para convertirse en un factor adicional de incertidumbre.
En su escrito advierten que “no existen garantías” suficientes para despejar todas las dudas sobre la trazabilidad, integridad y resguardo del voto. Agregan que las condiciones impuestas durante “la supuesta verificación técnica” impidieron una fiscalización independiente y efectiva.
Añadieron que el aumento de electores por mesa debilita las capacidades de control y supervisión durante la jornada electoral y alertaron que se pretende instalar una peligrosa “ilusión de seguridad tecnológica” que podría desalentar la participación activa de veedores, apoderados y ciudadanos en la defensa del voto.
“Lejos de despejar dudas, estas jornadas aumentaron nuestras preocupaciones sobre la falta de garantías suficientes para asegurar la transparencia, la fiscalización efectiva y la confianza pública en el proceso electoral interno y también de sus efectos en las elecciones municipales de octubre”, subrayaron.
Anunciaron además que presentarán a las autoridades partidarias del PLRA y al TSJE un informe técnico detallado con observaciones, hallazgos y recomendaciones destinadas a corregir las debilidades detectadas y fortalecer las garantías electorales para los próximos comicios.
Igualmente convoca a todos los afiliados liberales, dirigentes y ciudadanos “comprometidos con la democracia” a redoblar los esfuerzos de observación, fiscalización y defensa del sufragio durante toda la jornada electoral, especialmente en el escrutinio y consolidación de resultados.