La mayoría cartista con “ayudita” del secretario general de la Cámara Baja, Carlos Samudio, cajoneó dos pedidos de informes sobre la “campaña sucia” presuntamente financiada desde el Gobierno de Santiago Peña contra políticos opositores y disidentes, así como medios de prensa y periodistas críticos.
El diputado proyectista, Raúl Benítez (Independiente), reclamó fuertemente a Samudio, ya que los proyectos volvieron a aparecer para su aprobación, pese a que ya en un primer incidente, la semana pasada, el secretario puso a consideración una oposición a estos pedidos de informe que nunca nadie planteó.
Para sumarle a ese hecho irregular, resulta que como “no leyó” dicho proyecto entre los que no tenían rechazo, “no fue aprobado”. Hoy, cerró la jugada el líder de bancada cartista, Miguel Del Puerto, quién planteó -y se aprobó- el envío a comisión para que duerma de forma indefinida.
“Esto hace más grave lo que denunciamos la semana pasada, donde uno de los reclamos que habíamos hecho desde acá era el cómo se leyó la oposición a un proyecto al que ningún colega cartista se había opuesto. ¿Cómo anota la oposición a un proyecto siendo que ahora se admite que ni siquiera se leyó para su aprobación?“, cuestionó Benítez, apuntando al secretario.
Pasa de ser un “error”
Para el legislador, esto ya no se trata de un “error” de la secretaría, sino de una estrategia adrede para incluso archivar los pedidos de informe que se le pudieron haber pasado a la aplanadora cartista.
“Esto me hace reforzar la teoría de que aquí existe una prelista elaborada con las oposiciones (a pedidos de informe) que se entrega a la Secretaría” y remarcó que los funcionarios deben tener una postura institucionalista y trabajar igual para todos los sectores.
Del Puerto alegó para enviar a comisiones que supuestamente esperaban analizar la respuesta a otros pedidos de informes al Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic), ante lo cual Benítez le aclaró que precisamente el nuevo pedido de informes es para solicitar datos no respondidos por la institución.
“Termina nomás de prostituirse la labor legislativa de esta manera, con pedidos de informes que se van y duermen en los cajones; antes, por lo menos había oposición, ahora parece que la técnica es que si no se lee, se cajonea directo”, insistió Benitez.
Como último intento de apelar a los cartistas, les dijo que es una vergüenza que hasta en el Senado se aprueban todos los pedidos de informes y solo en Diputados hay esta práctica de proteger a ciertos ministerios y entes.
“No se jueguen na por estos tipos.... Ustedes se están jugando por (el ministro de Mitic, Gustavo) Villate, eguatamina ecalculá (pónganse a calcular), se queman... ¿qué lo que les da un tipo como Villate que hasta ahora no le sumó al gobierno?”, le señaló.
Rodriguez Repudia que Santi Peña se haga el “Judas”
Por su parte, el diputado opositor Guillermo Rodríguez (Yo Creo) repudió la alevosía del gobierno de Santiago Peña para mentir sobre la vinculación con el presunto hombre detrás de la campaña sucia, Juan Roberto “Jimmy” Villaverde, a quien negaron a muerte diciendo que era un simple “militante”, para luego admitir que fue funcionario comisionado de Mitic.
“Por lo menos presidente, a todos tus lacayos asumilos y reconocerlos. Decí: ‘sí estos son los cerdos que hacen el trabajo sucio por nosotros’”, dijo reclamando que pese a todas las evidencias (fotos, videos, resoluciones firmadas) pretenden hacerse los ñembotavy.
Rodríguez incluso dijo que la “campaña sucia” en sí no está mal, ya que, como políticos, están expuestos; lo repudiable es que cada vez hay más sospechas de que efectivamente se habría pagado con fondos públicos.
“Lo que está mal es que se les descubra, que se les pongan evidencias y que nuevamente salgan como un Judas a negar esto, a negar a esta gente, a utilizar recursos del Estado, del Ministerio de Tecnología, utilizar plata de los contribuyentes para crear caos en la sociedad", repudió.
Durante la sesión ordinaria de la Cámara de Diputados de la fecha, Rodríguez insistió en que, además de mentirosos y cobardes, al atacar desde las sombras, estarían usando plata que bien podría venir a sectores como salud u obras públicas.
“Me molestan los mentirosos, me molestan los que hacen visto de la plata pública, me molestan los que rifan los impuestos de nuestra gente, pero más me molestan los cobardes, los que tiran la piedra y esconden la mano, los que operan desde la clandestinidad, los que se escudan en la oscuridad”, y “lo que está mal es destinar casi US$ 300.000 (G. 1700 millones al cambio actual) para que esta gente se ocupe de esto (atacar)”, insistió.