Si bien reconoció que el relator pudo haber incurrido en expresiones inapropiadas durante la transmisión del partido entre Paraguay y Turquía, el legislador Eduardo Nakayama (independiente) consideró que la respuesta del organismo rector del fútbol mundial fue excesiva y abre un debate sobre los límites de la crítica periodística en un deporte caracterizado por la pasión.
“Más allá de los exabruptos que pudo haber cometido el periodista Chipi Vera en su transmisión, preocupa un poco el tema de los límites de la libertad de expresión, sobre todo cuando hablamos de un deporte tan pasional como el fútbol”, manifestó.
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Nakayama señaló que los periodistas, al igual que todos los actores vinculados al deporte, deben ajustarse a determinadas reglas, pero sostuvo que una sanción de esta magnitud resulta desproporcionada.
“Cuando viene una sanción tan desproporcionada como esta, nos hace pensar un poco. Obviamente una crítica como la de un periodista haya sido castigada tan severamente nos hace reflexionar”, afirmó.
“Se van a poner un bozal”
El senador expresó además su solidaridad con Vera y con los trabajadores de prensa deportiva, advirtiendo que decisiones de este tipo podrían generar autocensura en futuras coberturas.
“Mi solidaridad con él y con todos los periodistas deportivos, porque se van a poner un bozal ahora. No van a saber cómo gritar un gol, a veces no van a saber cómo hacer una crítica”, sostuvo.
Para reforzar su argumento, recordó la tradición de comentaristas y analistas deportivos de gran reconocimiento en Sudamérica, que históricamente han realizado críticas fuertes y apasionadas sobre el fútbol.
Mencionó a figuras como el periodista brasileño Galvão Bueno, así como a exfutbolistas y comentaristas argentinos que durante décadas participaron de debates televisivos con opiniones contundentes sobre árbitros, dirigentes y jugadores. “Hoy día van a estar con el bozal de decir: ‘No sé si esto puedo o no decir’”, insistió.
La polémica sanción de la FIFA
La controversia se originó luego de que la FIFA revocara las credenciales de Jorge “Chipi” Vera tras sus expresiones al comentar la expulsión del futbolista paraguayo Miguel Almirón durante el encuentro ante Turquía.
La sanción fue aplicada pese a que el periodista realizó posteriormente un pedido público de disculpas.
Diversos gremios, entre ellos el Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP) y el Círculo de Periodistas Deportivos del Paraguay, cuestionaron la medida por considerarla atentatoria contra el derecho al trabajo y la libertad de expresión.
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En la misma línea se pronunció el asesor jurídico del Grupo ABC, César Coll, quien calificó la sanción como “desproporcional” e “injusta”, argumentando que afecta derechos fundamentales como la libertad de expresión, opinión y trabajo.
Coll sostuvo además que el contexto debe analizarse dentro de la naturaleza propia del fútbol, donde predominan las reacciones espontáneas y las expresiones apasionadas, especialmente ante decisiones arbitrales controvertidas.