La legisladora Yolanda Paredes afirmó que resulta incomprensible que una situación vinculada al fútbol haya derivado en una controversia diplomática entre ambos países.
“¿En qué momento un futbolista utilizó su poder político en Francia para apretarle al Paraguay a través de la colega Amarilla?”, cuestionó la legisladora ante el pleno del Senado.
La senadora señaló que, aunque no es aficionada al fútbol, considera que lo ocurrido debió quedar dentro del ámbito deportivo. “Lo que pasa en la cancha queda en la cancha”, recordó, al cuestionar que la discusión haya llegado hasta instancias políticas.
Defiende a la selección paraguaya y critica a Mbappé
Durante su intervención, Paredes salió en defensa de los jugadores paraguayos y sostuvo que Kylian Mbappé tuvo una actitud “arrogante” y “soberbia” hacia la selección nacional.
“Si Francia hoy dice que Mbappé es Francia, yo les digo que (Orlando) Gill es Paraguay, nuestro arquero”, expresó en referencia al futbolista paraguayo.
La senadora afirmó que el futbolista francés no solo tuvo una conducta antideportiva, sino que también lo acusó de haber actuado con una actitud “racista y xenófoba”, al considerar que buscó mostrar una posición de superioridad frente a los jugadores paraguayos.
Pide que Cancillería paraguaya se pronuncie contra Mbappé
Uno de los principales reclamos de Paredes fue la falta de una reacción oficial del Gobierno paraguayo ante la polémica. “Yo sigo esperando que la Cancillería paraguaya y el Poder Ejecutivo se manifiesten y condenen la conducta de este jugador Kylian Mbappé”, manifestó.
La legisladora también cuestionó el silencio de autoridades deportivas como el presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol, Robert Harrison, y el titular de la CONMEBOL, Alejandro Domínguez.
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“¿Presentaron alguna nota, alguna carta de reclamo? Por lo menos un tuit, no he leído nada”, reclamó.
“No vamos a permitir que se pisotee la dignidad del paraguayo”
Paredes sostuvo que la controversia terminó colocando a Paraguay en una situación injusta, al considerar que el país pasó “de víctima a victimario” tras las críticas internacionales hacia Amarilla. “Hoy resulta ser que los paraguayos somos los racistas”, cuestionó.
La senadora defendió la identidad paraguaya y recordó episodios históricos como la Guerra contra la Triple Alianza y la figura de las mujeres residentas para remarcar la resistencia del pueblo paraguayo. “Podremos no ser una potencia mundial, pero tenemos dignidad, tenemos corazón y este pueblo se va a hacer respetar”, afirmó.
Finalmente, pidió que el conflicto no derive en nuevas sanciones internacionales y sostuvo que el Senado debía representar “el sentir de la gente en la calle”. “Estamos acá para levantar la voz por los paraguayos”, concluyó.