Fricción en ANR: “Buscan despegarse, pero es el mismo modelo”, afirma Raúl Benítez

Raúl Benítez, diputado (PEN)ABC TV

El diputado opositor Raúl Benítez sostuvo que la fractura en el Partido Colorado, que generalmente se da antes de las elecciones, responde únicamente a disputas por cargos y negocios. Sostuvo que la disidencia colorada es débil y que el programa Hambre Cero alimenta el poder de los gobernadores.

El diputado Raúl Benítez comentó sobre las motivaciones detrás de los recientes conflictos y reacomodamientos dentro del Partido Colorado. Durante una entrevista por el programa Mesa con EVP de ABC TV, el legislador del tercer espacio aseguró que la fractura en el oficialismo no responde a proyectos para mejorar el país.

Para Benítez, la pelea interna está impulsada por un grupo de gobernadores fortalecidos con millonarios recursos, pero advirtió que, independientemente de quién resulte victorioso en la interna republicana, el resultado para la ciudadanía será exactamente el mismo. Sostuvo que habrá una continuidad de un modelo centrado en el reparto de cargos y en los negocios familiares a costa del Estado.

El parlamentario explicó que el tablero político oficialista se encuentra condicionado por la disputa de recursos entre los caudillos regionales y la clase política tradicional.

Según su lectura, la administración del programa Hambre Cero se convirtió en la principal caja política que alimenta las ambiciones de los gobernadores, generándose un peligroso contrapeso frente al Congreso.

Benítez se mostró escéptico ante la capacidad de resistencia de la Cámara de Diputados frente a la aplanadora del cartismo. En ese sentido, cuestionó la falta de autonomía y dignidad de varios de sus colegas, a quienes ve demasiado frágiles como para sostener una postura firme y defender los intereses de la población antes que las instrucciones del poder de turno.

Benítez ve una fricción legislativa y debilidad de la disidencia

El legislador observó que las disputas entre la Cámara de Diputados y el Senado responden a tensiones históricas por espacios de poder que hoy se recrudecen ante la cercanía de las próximas pujas electorales.

“Desde que comenzó este periodo parlamentario siempre existió una fricción constante entre ambas cámaras, pero ahora la pelea sube de tono porque se vienen los tiempos de definir candidaturas”, sentenció el diputado.

Benítez remarcó que las pujas entre la dirigencia del Partido Colorado no deben confundirse con un verdadero debate de propuestas. Criticó que los referentes disidentes busquen presentarse como una alternativa renovadora cuando han formado parte del mismo engranaje gubernamental.

“Elijan a quien elijan dentro de la interna de la ANR, el resultado final para la gente va a ser el mismo. No hay una discusión de fondo ni una disputa que busque transformar el país; lo único que están negociando son los espacios en las listas, los puestos directivos en los entes públicos y los grandes negocios del Estado”, argumentó.

El desafío del tercer espacio y de la oposición

El parlamentario abordó la realidad de las fuerzas opositoras en Paraguay y el papel que le toca desempeñar al tercer espacio. Reconoció que una gran franja del electorado acude a estas plataformas alternativas debido al profundo desencanto con el manejo tradicional y las decisiones de los sectores mayoritarios del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA).

Si bien asumió que existen marcadas diferencias en las formas de hacer política, aclaró que no existe una agenda orientada a destruir a la principal fuerza opositora, sino la necesidad de construir un bloque amplio, transparente y creíble para el electorado no colorado.

Sobre este punto, Benítez enfatizó que la prioridad de la oposición debe ser articular una oferta política seria para la ciudadanía, donde el tercer espacio y el liberalismo puedan cooperar sin caer en agresiones mutuas que solo benefician al oficialismo.

“Nosotros recibimos el voto de miles de paraguayos que no están conformes con el rumbo de la política tradicional. Lo que debemos lograr de cara al futuro es una articulación inteligente y respetuosa, donde podamos coexistir con nuestras diferencias sin estar pisoteándonos entre nosotros. El país necesita con urgencia una oposición unida, con la capacidad real de competir y ofrecer una alternativa de gobierno que reemplace a este modelo agotado”, concluyó.

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