Tras la proclamación oficial emitida por la Justicia Electoral, la intendenta electa, Soledad Núñez, encabezó una visita protocolar al intendente saliente, Luis Bello, acompañada por su equipo técnico. El presidente del Partido Patria Querida (PPQ) y coordinador general del grupo de transición, Stephan Rasmussen, confirmó en comunicación con ABC 730 AM que la prioridad absoluta en estas semanas previas a la asunción se concentrará en recopilar toda la información contable y operativa para realizar un corte administrativo exhaustivo de la institución.
Rasmussen explicó que la tarea no implica aún tomar decisiones de gestión, sino levantar un diagnóstico real y detallado del estado en que se encuentran las finanzas, las dependencias y los contratos vigentes de la capital.
Destacó la buena predisposición mostrada por la administración saliente para llevar adelante un traspaso ordenado. Anunció que desde este lunes se instalarán de manera permanente en la sede municipal con los requerimientos formales de datos.
El objetivo central apunta a llegar al primer día de gobierno con panorama claro, listo para ejecutar un plan de austeridad presupuestaria, de respuesta directa al contribuyente y con una dinámica administrativa totalmente distinta a la que predominó en los últimos años.
El castigo a un modelo agotado
Al hacer una lectura política del resultado que cortó la hegemonía del oficialismo en la capital, el coordinador de la transición sostuvo que la ciudadanía salió a votar para rechazar un modelo de gestión caracterizado por la corrupción y los negociados.
Mencionó que el desgaste por el Gobierno central y los diversos escándalos influyeron en el electorado, que optó de manera decidida por una alternativa de cambio profundo antes que por la continuidad de la estructura tradicional.
En ese sentido, Rasmussen enfatizó que el triunfo perteneció a los propios asuncenos, quienes superaron la desinformación instalada durante la campaña y los intentos de instalar dudas mediante encuestas manipuladas. Aseveró que, una vez cerradas las urnas, la instrucción de Soledad Núñez es dar vuelta la página de la contienda política y gobernar para todos los habitantes del municipio sin distinción de colores ni banderas partidarias, con el objetivo de recuperar una ciudad abandonada por años de mala gestión.
Gabinete sin cupos políticos y con la ley en la mano
Respecto a la conformación de la futura mesa directiva y las direcciones que acompañarán la gestión comunal, la coordinación del equipo de transición subrayó que el criterio de selección se basará exclusivamente en la idoneidad y en los mejores perfiles profesionales para cada área. De esa manera se descartaría el reparto de cuotas de poder o favores entre partidos de la alianza.
Desde la conducción de la victoria aseguran que Soledad Núñez cuenta con experiencia probada en la función pública, por lo que la prioridad será armar un equipo técnico de alto nivel capaz de transformar la institución desde sus cimientos.
Finalmente, el referente opositor aclaró que las conversaciones políticas se mantendrán con todos los sectores, pero sin condicionamientos ni acuerdos de impunidad que comprometan las promesas hechas a la gente.
La nueva administración promete actuar con la ley en la mano para sanear la institución. Se buscaría eliminar los gastos innecesarios, reordenando el personal y poniendo el aparato municipal al servicio del contribuyente.