29 de septiembre de 2026

La Cámara de Diputados incluyó como primer punto del orden del día de su sesión de mañana el proyecto de ley que plantea aumentar hasta a 6 años de prisión a las penas por “denuncia falsa”, que retorna del Senado con cambios de forma y que tiene dictamen para ser aceptadas, con lo que quedaría sancionado. La iniciativa despertó críticas diversas por posible sobrelegislación y el riesgo de “interpretación abusiva” de una justicia en grave cuestionamiento tras el caso Hernán Rivas, en contra de potenciales víctimas reales o para favorecer la corrupción.

El diputado cartista Yamil Esgaib informó hoy que políticos colorados también están organizando una colaboración económica (vaquita) para el exgobernador cartista de Central, Hugo Javier González, que está internado en estado crítico, tras sufrir lesiones en su celda en el Penal “La Esperanza”, en circunstancias que aún no fueron aclaradas y siguen las investigaciones.
El polémico proyecto que criminaliza la “denuncia falsa” podría ser sancionado el próximo miércoles en el Senado. El documento que recibió varios cuestionamientos de profesionales del derecho fue aprobado en mayo en Diputados y el sector cartista de la Cámara Alta ya adelantó que el proyecto “merece ser impulsado”.

Esta mañana, representantes de los médicos que se encuentran en huelga nacional exigiendo un aumento salarial se reunieron con la mesa directiva de la Cámara de Diputados, la “cuna de los nepobabies”, donde se le preguntó a los cartistas, si además de “mediar” ante el Ejecutivo no podrían también aplicar la “receta” de cortar sus beneficios, pero eso claramente no está en los planes.

El cartismo una vez más intentó atropellar con la aprobación del proyecto de ley que busca modificar el diseño de símbolos patrios en Paraguay impulsado por Yamil Esgaib, sin embargo, para evitar el tratamiento los opositores dejaron sin quorum la sesión.

Senadores oficialistas y opositores habrían acordado rechazar el proyecto con media sanción que declara en emergencia el IPS por la falta de medicamentos e insumos. Opositores afirman que el proyectista es ignorante o “sinvergüenza” y que solo permitirá que siga el festín sin resultados.