Tras la salida de Carlos Fernández Valdovinos, el elegido para ocupar la silla del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) es Óscar Lovera, quien hasta hace poco se desempeñaba como viceministro de Administración Financiera. Para el economista Luis Rojas, el ingreso de Lovera representa una movida pragmática para encarar la segunda etapa del gobierno, pero advierte que la “receta” económica sigue siendo la misma.
Según Rojas, Paraguay vive bajo una hegemonía conservadora donde se piensa que el Estado debe ser lo más pequeño posible, dejando todo en manos de un sector privado e inversiones extranjeras.
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Uno de los puntos más críticos que debe enfrentar el nuevo ministro de Economía es la presión tributaria. Paraguay apenas recauda el 11% de su Producto Interno Bruto (PIB), una cifra que nos deja muy atrás frente a Argentina, Brasil o Uruguay, que rondan el 30%.
“La promesa de que vendrán inversiones porque cobramos pocos impuestos y el salario es bajo no se concreta”, explica el economista. El gran problema es que, al no haber ingresos, no hay plata para arreglar las calles que se inundan con cada lluvia, mejorar el sistema eléctrico o invertir en escuelas y hospitales que se caen a pedazos, según explicó el especialista.
Cortar el chorro del malgasto y los privilegios
Para Rojas, la solución tiene dos patas y ambas deben encararse al mismo tiempo. No se puede pedir más impuestos si no se deja de despilfarrar lo que ya hay. Sentenció que hay que combatir en serio las bonificaciones excesivas, los sobresueldos, los viajes innecesarios y los famosos “nepobabies” que se acomodan en el Estado.
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“Nadie quiere asumir una reforma tributaria porque no persiguen el malgasto; es una cofradía de cómplices que se alimentan mutuamente”, expresó el analista.
El “Grado de Inversión” vs. la realidad de la gente
Sobre el reciente logro del “grado de inversión", Rojas fue realista y humano. Si bien es un certificado de que Paraguay puede pagar sus deudas, el costo social es altísimo. “Paraguay paga sus deudas, pero sacrifica a su gente, invierte poco en salud, transporte público y agua”, afirmó.
Finalmente, el economista subrayó que el salario debe dejar de ser visto por el Gobierno como un simple “costo” empresarial y pasar a ser una prioridad. Asimismo, se debe designar al Instituto Nacional de Estadísticas (INE) analizar la inflación.
Resaltó además que la falta de inversión pública y el miedo a tocar los intereses de los sectores que más tienen son, a su criterio, los verdaderos desafíos que Óscar Lovera tendrá sobre la mesa.