El fenómeno de la radicación de industrias internacionales -que incluye desde la confección de jeans para reconocidas marcas españolas hasta calzados deportivos- responde directamente a las ventajas competitivas, señaló Marco Riquelme, titular del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), quien definió la maquila como un régimen “superagresivo a nivel Paraguay para la atracción de industria”.
Este fuerte atractivo captó recientemente la atención de medios, como el diario brasileño Poder360, que dedicó un análisis al desembarco de empresas de ese país. Riquelme dijo que el interés externo se consolidó tras la reciente reglamentación firmada por el Ejecutivo, la cual optimizó el esquema ofreciendo reducciones sustanciales en costos operativos, facilidades logísticas y un marco tributario altamente competitivo para los inversionistas.
El ministro enfatizó que la prioridad del Gobierno actual está puesta en el factor humano y la necesidad de crear puestos de trabajo.
“Nosotros valoramos mucho más lo que es la generación de empleo en el Paraguay de lo que es la recaudación fiscal, porque finalmente estamos en una etapa de consolidación industrial todavía. Son 100.000 jóvenes que entran a la población económicamente activa todos los años y tenemos que ser una máquina de generación de empleo”, manifestó.
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Instalación de industrias en Paraguay desde enero
Marco Riquelme reveló que en los últimos meses se han radicado proyectos por un valor aproximado a los 100 millones de dólares, generando de forma directa unos 4.000 empleos adicionales.
Dijo que el impacto se refleja de forma directa en las planillas de comercio exterior, ya que, según dijo, este año las exportaciones de productos manufacturados registraron un salto del 32% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Para el ministro, este fenómeno quiebra una vulnerabilidad histórica de la economía local. “Terminaron ya aquellas épocas donde si llovía bien, Paraguay crecía, y donde si no llovía, Paraguay no crecía”, dijo al tiempo de señalar que la diversificación actual aporta resiliencia frente a los factores climáticos.
Descentralización y efecto en el empleo
Consultado sobre cuándo comenzará la ciudadanía a percibir los beneficios de esta oleada industrial, el secretario de Estado aseguró que los efectos ya se sienten y están respaldados por los últimos informes oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), que sitúan la desocupación en niveles bajos respecto a la región.
El plan estratégico del MIC apunta ahora a un ordenamiento territorial para crear polos industriales fuera de las zonas tradicionales. “El enfoque del Ministerio es tratar de descentralizar los esfuerzos industriales (...), llevar la industria donde está la gente, llevarlo al interior del país”, explicó.
Finalmente, Riquelme recordó que el desembarco de estas marcas produce un “efecto derrame” en la economía local a través de las cadenas de valor: las fábricas de mano de obra intensiva actúan como imanes que demandan insumos locales, dinamizando de forma colateral a los sectores nacionales de packaging, plásticos, cartón y logística.
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Exportaciones más allá del Mercosur
Aunque el 60% de los envíos bajo el régimen de maquila todavía tiene como destino Brasil, el MIC observa una tendencia clara hacia la apertura de nuevos mercados. Como ejemplo, el ministro citó el caso de una fábrica de jeans ubicada en San Lorenzo, cuyo principal comprador es Estados Unidos.
La oferta exportable también sumará rubros tal vez impensados para un país mediterráneo. Riquelme anunció que en un mes se inaugurará la primera planta procesadora de camarones y langostinos en Paraguay.
La industria importará la materia prima desde las costas de Chile y Argentina, realizará el proceso de agregado de valor (pelado, desvenado y congelado) en territorio nacional y exportará el producto final hacia los mercados de Europa y Estados Unidos.