La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), presidida por Juan Carlos Duarte, adjudicó finalmente la segunda licitación de licencias para la prestación de servicios de telefonía móvil, acceso a internet y transmisión de datos mediante tecnología 5G.
Telefónica Celular del Paraguay SAE (Tigo) se adjudicó la banda de 2.300 MHz, por la que pagó US$ 1,6 millones, mientras que Núcleo S.A. (Personal) obtuvo el bloque de 3.700 MHz, por el que abonó el precio base de US$ 1 millón.
La adjudicación fue formalizada por el directorio de Conatel el pasado 4 de agosto, fecha en que ambas empresas fueron notificadas de las resoluciones correspondientes. A partir de ese momento comenzaron a correr los plazos establecidos en el pliego de bases y condiciones de la licitación.
Lea más: Segunda licitación 5G en Paraguay: ¿Por qué Conatel excluyó la tecnología china?
Segunda adjudicación 5G: ¿Cuándo comenzarán a ofrecer el servicio?
Víctor Martínez, miembro del directorio de Conatel, informó a ABC que las compañías cuentan con 90 días para presentar la ingeniería en detalle de los proyectos aprobados y con un plazo de seis meses para activar el servicio.
Esto significa que, como máximo, hacia febrero de 2027, tanto Tigo como Personal deberán tener al menos una estación radiobase operativa con servicio 5G, conforme a las exigencias establecidas en el proceso licitatorio.
“Por lo menos deben instalar una estación radiobase a los seis meses”, explicó Martínez.
Asimismo, explicó que el despliegue será gradual. Al cabo de cuatro años, cada empresa deberá contar con un mínimo de 100 estaciones radiobase. Además, dentro de ese despliegue, al menos 10 estaciones deberán brindar cobertura a organismos e instituciones del Estado, que serán definidos conjuntamente por el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC) y Conatel.
La expectativa del ente regulador, sin embargo, es que las empresas no se limiten a cumplir los mínimos establecidos.
“Al ser dos empresas que ya tienen una infraestructura establecida, sus redes desplegadas en el país, nosotros esperamos que los plazos exigidos por el pliego de bases y condiciones, en la práctica, se reduzcan significativamente”, señaló Martínez.
Proyectan hasta 500 nuevas radiobases
Uno de los datos que surge de los proyectos presentados por las compañías adjudicadas es que el despliegue previsto superaría ampliamente el mínimo de 100 estaciones exigido para los primeros cuatro años.
Martínez indicó que, según los proyectos presentados, las dos empresas prevén instalar en conjunto entre 250 y 500 estaciones radiobase durante los próximos años.
Además, los planes contemplan inversiones millonarias. Aunque Martínez indicó que Conatel no puede divulgar todos los detalles de las propuestas debido a las restricciones establecidas en el pliego, el miembro del directorio reveló que una de las empresas proyecta una inversión del orden de US$ 19 millones, mientras que la otra prevé destinar alrededor de US$ 60 millones.
De esta manera, el despliegue de las nuevas redes 5G implicaría una inversión conjunta que podría ubicarse entre US$ 79 millones, según los montos preliminares mencionados por el directivo de Conatel.
Lea más: Nubicom debe desplegar 22 radiobases, al menos, de 5G en octubre: ¿qué hará Conatel si incumple?
¿Dónde comenzará el despliegue?
El pliego no establece que la primera estación radiobase deba instalarse necesariamente en Asunción o en el departamento Central.
Las empresas tienen la facultad de determinar dónde comenzarán a cumplir con el requisito mínimo de despliegue. Martínez explicó que, aunque es previsible que el servicio comience a expandirse desde Asunción y las principales ciudades del país, no existe una obligación regulatoria que determine una zona específica.
“Es como natural que se empiece por Asunción y se vaya desplegando en las principales ciudades del país, pero no hay una exigencia regulatoria al respecto”, explicó.
¿Por qué no hubo una subasta?
En esta segunda licitación, al igual que la primera, no fue necesario realizar una subasta entre las empresas para adjudicar las frecuencias.
Esto ocurrió porque Tigo presentó una oferta por la banda de 2.300 MHz, mientras que Personal ofertó por el bloque de 3.700 MHz. Al tratarse de frecuencias diferentes, se activó una disposición prevista en el pliego de bases y condiciones que permitió avanzar directamente con el otorgamiento de las licencias.
En consecuencia, Tigo terminó pagando US$ 1,6 millones por su licencia, mientras que Personal abonó US$ 1 millón, ambos montos correspondientes a los precios bases establecidos en el pliego.
Según Martínez, los pagos ya fueron realizados y constituían un requisito para el otorgamiento de las respectivas licencias.
Lea más: Para la Contraloría, no hay evidencia de que Nubicom ya esté desplegando radiobases para 5G
Conatel espera más competencia en 5G: Dudosa firma salteña sigue sin desplegar su red
Con la incorporación de estas dos nuevas adjudicaciones, Conatel señaló que ya son cuatro las licencias otorgadas para tecnología 5G en el país.
Para el ente regulador, el ingreso de Tigo y Personal permitirá ampliar la oferta disponible para los usuarios y generar mayor competencia en el desarrollo de esta tecnología.
Actualmente, Claro ya inició la prestación comercial del servicio 5G tras obtener una licencia en la primera licitación, en la que también resultó adjudicada la cuestionada firma salteña Nubicom Paraguay S.A.
Sin embargo, mientras Claro ya ofrece el servicio, Nubicom al parecer aún no inició su comercialización y su concesión sigue bajo la lupa, debido a una fiscalización especial de la Contraloría General de la República (CGR). Ahora, Tigo y Personal deberán avanzar con el despliegue de sus respectivas redes.
“Estamos con la expectativa de que realmente el despliegue de red sea importante en plazos breves y, lo que es para nosotros más importante, que la ciudadanía se beneficie de todos los atributos que tiene el estándar 5G”, manifestó Martínez.
Desde Conatel también sostienen que el objetivo de la licitación no fue principalmente recaudatorio, sino impulsar el desarrollo de la tecnología y generar nuevas oportunidades de negocios y aplicaciones.
“El objetivo impuesto por el Gobierno y traducido en el pliego de bases y condiciones es un proceso no recaudatorio”, afirmó el representante del ente regulador.