Tres años de gobierno de Peña: Grado de inversión y crecimiento contrastan con la debilidad institucional y los vicios políticos

A tres años de la gestión de Santiago Peña EFE/ Juan Pablo Pino Juan Pablo Pino

A tres años de gestión, el gobierno de Santiago Peña exhibe entre sus principales logros el grado de inversión y el salto del crecimiento económico y de la IED hasta US$ 1.000 millones, pero enfrenta críticas por el estancamiento de la reforma de la Caja Fiscal y un deterioro institucional ligado al sistema de justicia.

El analista Amílcar Ferreira describió un balance de los tres años de gestión del presidente Santiago Peña con una visión de los avances y retrocesos del gobierno actual. Resaltó entre los avances, el logro del grado de inversión, un mayor crecimiento económico y la llegada de capitales, pero con retrocesos en reformas estructurales y en el fortalecimiento institucional, particularmente en la justicia.

El hito económico: grado de inversión y nueva visibilidad internacional

Amilcar Ferreira

Para Ferreira, el mayor logro de esta administración es haber alcanzado el grado de inversión, un cambio que, en su percepción, posicionó a Paraguay ante el mundo financiero. Detalló que el resultado no se explica únicamente por variables domésticas, sino también por una estrategia más efectiva de comunicación hacia el exterior.

Esa tarea, sostuvo, se habría desplegado en varios frentes, como el diálogo con calificadoras de riesgo, el vínculo con organismos internacionales y la promoción ante inversores globales. El efecto, fue un “posicionamiento diferente” del país, con impacto directo en el apetito por invertir.

Más inversión extranjera y crecimiento económico

Producto Interno Bruto (PIB)

Entre las ventajas aparejadas tras el grado de inversión, según Ferreira, fue el aumento de la inversión extranjera directa (IED). Detalló que Paraguay pasó de un promedio de US$ 300 millones a alrededor de US$ 1.000 millones en el período transcurrido del actual gobierno.

Ferreira vinculó ese salto con el nuevo estatus crediticio, ya que al reducirse la percepción de riesgo, el país se vuelve más atractivo para el capital internacional, no solo por sus fundamentos macroeconómicos, sino por el “sello” que implica el grado de inversión en los mercados.

Otro logro resaltado por Ferreira, que también es fruto de la mayor inversión, tiene que ver con el mayor repunte de la economía. Señaló que el promedio de crecimiento económico fue del 6% en el 2025 y por encima del 4% para el presente año , y atribuyó parte de esa aceleración, al impacto del grado de inversión, que habría elevado el ritmo de crecimiento respecto de etapas anteriores.

La reforma que no avanzó: la Caja Fiscal empantanada en el Congreso

Intensas manifestaciones de docentes en medio del tratamiento de la reforma de la caja fiscal en el Senado a comienzos de este año.

En el capítulo de pendientes o puntos negativos en el balance de gestión de Peña, Ferreira puso el foco en las reformas. En particular, lamentó que la reforma de la Caja Fiscal , un tema sensible por su impacto en las finanzas públicas y en el sistema de jubilaciones, haya quedado “empantanada” en el Congreso.

Según su evaluación, no se logró concretar el cambio “de la manera que se había planteado”, lo que sugiere una brecha entre la ambición inicial del Ejecutivo y la capacidad política para construir acuerdos legislativos.

Pese a los ajustes implementados desde abril del presente año, el déficit en la Caja Fiscal sigue avanzando y al primer semestre del 2026, el saldo rojo fue de G. 1,31 billones (US$ 218 millones al cambio actual), según datos del MEF.

La “ecuación incompleta”: macro vs debilidad institucional

Más allá de la economía, Ferreira enmarcó la situación institucional como un problema crónico que los informes de calificadoras suelen destacar: Paraguay, dijo, presenta un equilibrio macroeconómico “muy positivo”, pero arrastra una debilidad institucional que impide completar la ecuación.

En su balance, ese componente no solo no mejoró, sino que habría experimentado retrocesos en los últimos años, profundizando un punto vulnerable que convive con las buenas noticias financieras.

Como ejemplo de esa deriva, Ferreira citó el nombramiento de Hernán Rivas como presidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (entre 2020 y 2023) y la defensa pública que realizó en su momento el presidente Peña en ese contexto. A su juicio, ese episodio representó un paso “en sentido contrario” a lo que el país necesita en esta etapa, y lo calificó como un retroceso.

En términos más amplios, el analista señaló que no hubo avances significativos en el fortalecimiento del sistema de justicia. Añadió que persisten, “viejos vicios” de la política orientados a mantener influencia sobre el Poder Judicial, un factor que vuelve a aparecer como límite estructural incluso cuando los indicadores macro acompañan.

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