El presidente de la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu), Gustavo Lezcano afirmó que la carne vacuna registró un aumento de entre 25% y casi 30% en los últimos tres años, hecho que explica buena parte de la percepción de que los alimentos están más caros.
El empresario señaló en entrevista con ABC que el consumo de los hogares mejoró aunque advirtió sobre el alto endeudamiento de los consumidores con tarjetas de crédito. Así también hizo referencia al impacto que tendrá el último reajuste del salario mínimo sobre los costos del sector.
Precio de la carne presiona el consumo
Lezcano sostuvo que el fuerte aumento de la carne tiene un efecto mayor sobre el bolsillo debido al peso que tiene este producto en las compras de los hogares paraguayos. “La carne es lo que más aumentó, porque aumentó entre un 25%, casi un 30%”, afirmó.
Según el titular de Capasu, la carne representa cerca del 20% de las ventas de los supermercados y tiene una participación cercana al 50% dentro del consumo de un paraguayo.
El empresario señaló que otros productos tuvieron una evolución más estable. Las frutas y verduras presentan variaciones según el clima y la oferta, mientras que los productos importados mantuvieron mayor estabilidad en los últimos tres años, pese a los costos internacionales.
“Los productos importados, con la baja del dólar, si bien no tuvieron una bajada importante, por lo menos han mantenido una estabilidad en los precios y no superaron un aumento del 5% en los últimos tres años”, explicó.
Para Lezcano, esta diferencia hace que el consumidor perciba una inflación mayor a la que refleja el índice general. La carne tiene un peso elevado en la dieta paraguaya y el consumidor todavía tiene poca disposición a sustituirla por otros alimentos.
Capasu pide previsibilidad económica al Gobierno
La principal preocupación del sector para los próximos años es la previsibilidad. Lezcano sostuvo que un escenario estable permite a las empresas tomar decisiones de inversión y trasladar mejores precios a los consumidores. “Para nosotros la estabilidad y la previsibilidad es lo mejor”, afirmó.
El empresario pidió al Gobierno controles que permitan ampliar la formalización sin generar trabas innecesarias para las empresas que ya cumplen con sus obligaciones.
También planteó la necesidad de mejorar la ejecución del gasto público y cancelar las deudas del Estado con proveedores. A su criterio, esos pagos pueden generar mayor circulación de dinero en la economía.
Lezcano respalda sincerar el déficit fiscal
El presidente de Capasu consideró que el Gobierno debe asumir una posición realista frente al déficit fiscal y priorizar el pago de las obligaciones pendientes con el sector privado. “Ese querer aferrarnos a ese 1,5% es como vivir una mentira”, afirmó haciendo referencia a la Ley de Responsabilidad Fiscal.
Lezcano sostuvo que un déficit superior al límite vigente puede ser aceptable si permite sanear las cuentas con proveedores y generar mayor actividad económica.
A su criterio, el problema no está únicamente en el nivel de los impuestos, sino en la calidad del gasto público. “El que suba el tributo no es un problema. El problema está cuando uno percibe un aumento de impuestos, pero no siente el beneficio del tributo”, señaló.
El empresario planteó que una mayor carga tributaria podría ser absorbida por el sector privado si los recursos se traducen en infraestructura y mejores condiciones logísticas. Puso como ejemplo el costo y el tiempo de traslado desde Asunción hacia otras zonas del país.
Capasu ve una recuperación del consumo en Paraguay
El presidente de Capasu evaluó de forma positiva la evolución de la economía durante los primeros tres años del Gobierno de Santiago Peña.
Su principal argumento es el crecimiento de las ventas del sector supermercadista. “Estamos mejor. Es lo que dicen los números. Si tenemos un crecimiento en nuestras ventas es porque hay un mejor consumo”, sostuvo.
Lezcano vinculó esta mejora con el aumento del empleo formal y de los ingresos de los trabajadores. A su criterio, la formalización de la economía permite que el crecimiento de la macroeconomía llegue de forma más directa a los hogares.
El empresario consideró que todavía existe una brecha entre la evolución de los indicadores macroeconómicos y la situación que perciben las familias en su vida cotidiana.
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Consumidor busca alternativas y compara más los precios
El consumidor paraguayo también modificó su relación con las marcas. Según Lezcano, existe una mayor disposición a probar productos alternativos, lo que aumenta la competencia en las góndolas. Esta conducta abre espacio para los productos nacionales y las marcas propias de las cadenas de supermercados. La mayor competencia también genera presión sobre los precios finales.
Lezcano sostuvo además que el comercio electrónico todavía tiene una participación reducida en la venta de alimentos. La compra presencial mantiene una fuerte preferencia entre los consumidores, en parte por la posibilidad de elegir directamente frutas, verduras y otros productos.
Aumento del salario mínimo elevará costos de supermercados
El último reajuste del salario mínimo tendrá un efecto directo sobre los costos del sector supermercadista. Lezcano explicó que el 60% de los costos operativos de los supermercados corresponde a salarios. “Para nosotros va a ser un costo muy directo”, afirmó.
El empresario anticipó que el impacto sobre los precios finales podría aparecer hacia mediados de agosto o los primeros días de septiembre. El aumento no proviene únicamente de los costos propios de los supermercados. También alcanza a proveedores y empresas que prestan servicios al sector.
Los supermercados reciben nuevas listas de precios de proveedores cuyos costos incluyen salarios, logística, promotores y supervisores. A esto se suman servicios como limpieza, fumigación y contabilidad.
Capasu pide mayor formalización de la economía
Para el presidente de Capasu, uno de los principales pendientes de la actual administración es la reducción de la informalidad, sobre todo fuera del departamento Central. “Nosotros creemos que un mercado prácticamente al 90%, 95% formal sería algo muy importante para la microeconomía”, afirmó.
Lezcano diferenció la informalidad comercial del empleo informal. Para el sector supermercadista, un trabajador que no está registrado en el Instituto de Previsión Social (IPS) y que no percibe el salario mínimo genera una diferencia de costos frente a las empresas formales.
Disminuyó el atractivo del contrabando
El titular de Capasu sostuvo que la situación del contrabando mejoró respecto de años anteriores. Atribuyó parte de esa reducción al cambio de las políticas económicas de Argentina durante el gobierno de Javier Milei y a los controles aplicados en Paraguay. Según Lezcano, la diferencia de precios entre Argentina y Paraguay se redujo y eso disminuyó el atractivo del contrabando.
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Supermercados buscan crecer fuera de Asunción y Central
Capasu estima que sus asociados concentran apenas el 30% del mercado. El restante 70% corresponde a mayoristas, mercados municipales, despensas y otros comercios.
El empresario considera que el interior del país ofrece espacio para la expansión de las cadenas supermercadistas. También destacó el crecimiento de los comercios mayoristas, que incorporaron mejores instalaciones y servicios para competir por los consumidores.
Para Lezcano, la competencia ya no depende únicamente del precio. Los establecimientos también incorporan climatización, estacionamiento y mayores comodidades para los clientes.
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