Desidia en el IPS: denuncian inseguridad, falta de medicamentos y abandono edilicio

Así se ve el Hospital Central del IPS. Paredes llenas de moho, baños mugrientos y pasillos empapelados con cartón debido a la pérdida de agua. Gentileza

Asegurados del IPS denuncian una desidia extrema en el Hospital Central, marcada por la falta de limpieza, infraestructura en ruinas y constante inseguridad. Tras el violento asalto a una enfermera y la falta de iluminación en estacionamientos, los pacientes lamentan además el desabastecimiento crítico de fármacos esenciales para pacientes crónicos, calificando la gestión actual como un abandono institucional absoluto.

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El Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS) se encuentra en una situación crítica. Entre pasillos insalubres, estacionamientos convertidos en zonas liberadas y farmacias vacías, los aportantes exigen el fin de una administración -a cargo del doctor Jorge Brítez como presidente del Consejo de Administración- que califican como la peor de la historia.

Lo que debería ser la mayor red de protección social del país se ha convertido, según sus propios usuarios y funcionarios, en un escenario de abandono extremo, suciedad e inseguridad.

Hospital Central entre basura y maleza

Imágenes viralizadas en los últimos días confirman el estado de precariedad del edificio del Hospital Central. Baños clausurados o en condiciones insalubres, pasillos mugrientos y una falta de mantenimiento generalizada marcan el día a día.

Vista de la zona del estacionamiento del Hospital Central.

“El edificio viejo es una vergüenza. Los pocos baños que funcionan están mugrientos; el hospital está en total abandono”, lamentó Inés Ojeda, una de las tantas aseguradas afectadas. Por su parte, Luciana Giménez fue tajante al señalar la gestión actual: “Todo se vino abajo. Esta administración es la peor que hemos tenido. Hay una desidia total por donde se mire”.

Zonas liberadas: frecuentes hurtos y asaltos

La infraestructura exterior tampoco es mejor. El estacionamiento, cubierto por altas malezas y con nula iluminación, se ha vuelto una trampa para pacientes y trabajadores. La falta de seguridad quedó trágicamente demostrada en la noche del sábado último, cuando una enfermera fue asaltada y agredida con un machetillo al salir de su guardia.

“Es un temor constante, especialmente para quienes hacemos guardias nocturnas. No hay seguridad en ningún servicio, ni siquiera para los internados”, confesó una funcionaria de la institución que pidió anonimato.

Farmacia vacía: el calvario de los pacientes crónicos

A la crisis edilicia se suma el desabastecimiento crónico de fármacos esenciales. Pacientes crónicos denuncian que, pese al descuento mensual obligatorio, deben costear de su bolsillo medicamentos costosos que el IPS no entrega hace meses.

Pasillo del Hospital Central cubierto con papel cartón.

Entre los fármacos faltantes más críticos se encuentran: Nebivolol y Telmisartán, fundamentales para el control de la hipertensión arterial; Dapagliflozina, medicamento vital y costoso para pacientes con diabetes e insuficiencia cardíaca; Atorvastatina, utilizada para el control del colesterol y prevención de infartos y, Dabigatrán, anticoagulante clave para prevenir accidentes cerebrovasculares (ACV).

Incluso insumos básicos como la Vitamina C, Tramadol y Citicolina están fuera del stock. “Hace meses no tienen Dapagliflozina”, denunció Julián Ramírez, mientras que Paola Ocampos lamentó tener que comprar hasta lo más básico por la falta de respuesta oficial.

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