San Pablo en emergencia: caos por fallidas obras municipales en Asunción

Avenida De la Victoria, clausurada por obras.Gustavo Machado

Vecinos de San Pablo viven un verdadero calvario, consecuencia de las obras de infraestructura de la Municipalidad de Asunción. Al fallido proyecto de desagüe pluvial del Abasto, prometido por el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-HC) con los bonos G8, se suma una nueva intervención de su sucesor, Luis Bello (ANR-HC). El cierre de media calzada de la avenida De la Victoria genera caos vehicular en el único acceso a la avenida Eusebio Ayala, que desde hoy, también tendrá un acceso clausurado.

Los vecinos de San Pablo, Asunción, atraviesan un verdadero calvario por las obras de infraestructura inconclusas de la Municipalidad de Asunción, que transformaron el barrio en un caos total. Al fallido proyecto de desagüe pluvial del Abasto, prometido por el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista) se suma ahora el Plan Asu 400.

Esta nueva intervención, a cargo de la gestión del intendente Luis Bello (ANR-cartista), mantiene bloqueada esta semana la avenida De la Victoria. El cierre, que se concentra en el carril de salida del barrio hacia Eusebio Ayala, obliga a los automovilistas a realizar largos desvíos por calles internas muy angostas. Y desde hoy, la Municipalidad de Asunción anunció en sus redes sociales que también, en esa esquina, la propia Eusebio Ayala también tendrá un carril cerrado.

Trayectos que antes duraban un minuto, ahora requieren más de diez, de lenta circulación. Todo el tránsito es desviado forzadamente hacia la calle más comprometida, Jow Von Sastrow. En esta vía, a la altura del cruce con Epifanio Méndez Fleitas, los trabajos de desagüe pluvial llevan diez meses totalmente parados y abandonados.

Avenida de la Victoria casi Eusebio Ayala, clausurada por obras.

El flujo que antes usaba una doble avenida, ahora satura forzosamente calles pequeñas y rotas. Incluso con semáforos nuevos, la circulación por Von Sastrow es un nudo vial constante. Los residentes reportan que tardan ahora más del doble de tiempo para salir de sus hogares.

Desagüe del Abasto y el desastre en San Pablo

Quienes circulan por Von Sastow, actualmente deben maniobrar en un entorno de destrucción total y absoluto descuido municipal. La zona ofrece un paisaje de peligro constante para cualquier vehículo que intente circular allí.

La calzada de Von Sastrow presenta enormes zanjas y estructuras de hormigón abiertas. Los vecinos recurren a todo tipo de elementos, como cubiertas, varillas y restos de autos como señales precarias de peligro.

Zanjas abiertas en Epifanio Méndez Fleitas y Jow Von Sastrow. Un pozo abierto hace meses está precariamente señalizado con cubiertas y restos de un paragolpes.

La falta de señalización adecuada convierte cada tramo en una trampa mortal para los ciudadanos. Madres con niños deben caminar diariamente entre estos pozos y peligrosos montículos de arena.

Lluvia empeora la situación

Las lluvias caídas sobre la capital entre la noche del martes y la mañana del miércoles, dejaron la zona cubierta de barro y desperdicios esparcidos por toda la intersección afectada.

La arena lavada, que anteriormente ya dificultaba el tránsito, sumada al agua de lluvia, empantana aún más la zona. Las alcantarillas inconclusas no dan abasto y el agua destruye la poca y precaria señalización que aún existe.

El intendente Luis Bello había prometido retomar formalmente las obras después de Semana Santa. Sin embargo, los vecinos denuncian que las máquinas y el personal nunca regresaron al lugar.

Alcantarillas inconclusas no dan abasto.La precaria señalización fue completamente destruida.

La economía del barrio se está asfixiando debido al aislamiento forzado que generan estas obras. Muchos comercios del barrio San Pablo están cerrando sus puertas ante la falta de clientes.

La fallida obra

El fallido desagüe del Abasto, fue prometido por el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista) con parte de los bonos G8 (2022).

Carlos Pereira, interventor de la gestión de Rodríguez, documentó que, mediante “terribles prácticas ilegales”, como la utilización de una “cuenta única”, Nenecho desvió G. 512.000 millones de los bonos que debían ser para estas obras, a gastos corrientes, en su mayoría salarios. De 8 cuencas que debían hacerse con ese dinero, apenas 4 empezaron y ninguna fue concluida.

Al desastre de las obras inconclusas se suma la falta de recolección, que llenó el barrio de desperdicios.

La cuenca Abasto fue adjudicada al Consorcio Pluvial Abasto por G. 71.393 millones. Hasta la fecha, el portal de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) indica que ya se habrían pagado unos G. 23.792 millones.

Apenas 11 de las 38 cuadras proyectadas han sido concluidas de manera efectiva hasta la fecha. Mientras tanto, 20 cuadras siguen esperando la llegada de una infraestructura que nunca avanza.

Nenecho renunció en agosto, ante la inminencia de su destitución y la presentación del contundente informe sobre su gestión. A la fecha, sobre su administración pesan al menos 8 causas penales, entre ellas una acusación por lesión de confianza y asociación criminal, en la causa de los “detergentes de oro”. Con todo, él es nuevamente precandidato a concejal de Asunción.

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