El concejal de Asunción Humberto Blasco (PLRA) calificó como “matemáticamente imposible” la propuesta del intendente, Luis Bello (ANR-cartista) de diferir el pago de intereses de bonos vencidos y por vencer en 2026, para 2027. Los bonos, la mayoría emitidos por el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista), deberán pagarse hasta 2035.
Tras su análisis sobre el Balance 2025, Blasco concluyó que la Municipalidad de Asunción no cuenta con saldos disponibles ni restos financieros para honrar este nuevo pacto. El concejal describió la situación financiera actual de la comuna, como un escenario de insolvencia operativa.
“Diferir los pagos del 2026, acumularlos en el 2027 y cancelar ambos en el ejercicio que viene, es imposible. No hay margen, no hay saldo, no hay restos que permitan honrar ese compromiso”, dijo Blasco. Para el legislador, pretender cumplir con los bonistas bajo estas condiciones no solo carece de sustento contable, sino que agravaría la salud financiera de una institución municipal que ya se encuentra golpeada.
Para Blasco, el estado de resultados de 2025, que incluye los últimos meses de la gestión de Rodríguez, incluido el periodo de intervención a su administración entre junio y agosto, y los primeros meses de Bello, quien asumió tras la renuncia de Nenecho, a fines de agosto, revela un empeoramiento económico respecto al 2024. El concejal enfatizó que el resultado es meramente matemático y no una postura política en contra de la administración actual.
Asunción y la “trampa financiera”: Intereses del 24% y default municipal
La advertencia más grave del concejal Blasco recae sobre la aplicación de intereses punitorios que superarían el 24% anual. Esta penalidad se activaría automáticamente ante el incumplimiento del calendario de pagos propuesto.
Para Blasco, este porcentaje es considerado inaceptable para fondos de inversión y duplicaría los intereses iniciales. Asumir este riesgo financiero es visto como una negligencia que compromete el futuro de la ciudad.
“Un 24% es altísimo; haría en la práctica que se duplicaran los intereses pactados en la emisión”, dijo Blasco en referencia a las consecuencias de no honrar el compromiso con los bonistas. Calificó a la adenda propuesta por el Ejecutivo municipal como una trampa financiera de largo alcance.
Responsabilidad penal: La “soga legal” que enfrentan los concejales de Asunción
Blasco advirtió que los concejales que voten a favor se estarían poniendo una “soga legal al cuello”. Aprobar un compromiso financiero sabiendo que no se podrá cumplir conlleva responsabilidades legales, dijo.
Los legisladores podrían enfrentar procesos penales por autorizar acuerdos que agravan la crisis de la comuna. “A sabiendas estaríamos asumiendo un compromiso que no podemos cumplir y permitiendo una penalidad”, dijo Blasco.
El concejal advirtió que forzar a la municipalidad a asumir intereses exorbitantes ante la imposibilidad de pago generará un daño patrimonial directo a la institución. Sostuvo que, con la presentación del Balance 2025, el Ejecutivo ya proveyó los fundamentos contables para el rechazo de la propuesta de los bonistas.
El millonario reclamo de los bonistas: G. 90.794 millones y el “clavo” para 2027
La propuesta de los bonistas exige el pago inmediato de G. 90.794 millones, que incluyen los cupones vencidos en 2025, G. 81.271 millones y G. 9.523 millones en costos financieros generados por la mora en los desembolsos.
Advierten que el pago es una condición innegociable para evitar posibles acciones judiciales. El incumplimiento activaría intereses punitorios del 24% anual, asfixiando aún más las arcas de la capital.
El acuerdo plantea, además, diferir el cobro de cuotas que vencen entre enero de 2026 y febrero del año 2027. Los pagos se postergarían hasta el 30 de marzo de 2027, heredando un “clavo” a la siguiente gestión.
Esta deuda acumulada ascendería a unos US$ 32,6 millones, presionando al gobierno municipal entrante. Bello intenta presentar esta intimación como un éxito, mientras que la Junta advierte sobre el riesgo legal.
El legado de Nenecho: Desvío de G. 512.000 millones y cuentas vacías
Óscar “Nenecho” Rodríguez es el principal responsable de la emisión de los bonos G6, G7, G8 y G9. Carlos Pereira, interventor de su gestión, documentó que bajo su administración se desviaron G. 512.000 millones de los bonos G8 (2022), mediante “terribles prácticas ilegales”, como la utilización de una “cuenta única”. Estos recursos, que debían ser destinados a infraestructura, terminaron financiando salarios y otros gastos corrientes.
Desde mayo de 2025 hasta febrero de 2026, la comuna acumula once incumplimientos en el pago de intereses de los bonos G5 (emitidos por Mario Ferreiro) y los bonos G6, G7, G8 y G9 (emitidos por Nenecho). La suma reclamada en ese período por los bonistas es de G. 130.369 millones.
De ese monto, G. 30.246 millones vencieron durante la gestión de Nenecho, G. 20.694 millones durante la intervención, a cargo de Carlos Pereira, y otros G. 79.428 millones, durante la gestión de Luis Bello. Pese a los serios cuestionamientos a su administración, investigada en la Fiscalía, “Nenecho” se está candidatando nuevamente a concejal de Asunción.