Organizaciones sociales y referentes del ámbito de los derechos de las mujeres celebran el dictamen de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para la creación de los juzgados especializados en violencia de género. El objetivo principal es lograr una respuesta estatal más rápida, articulada y efectiva para frenar los casos de violencia extrema y feminicidios en el país.
Durante una reciente audiencia pública en el Parlamento, referentes de distintos sectores coincidieron en que el Estado debe articular acciones concretas. La falta de coordinación interinstitucional deja desprotegidas a las víctimas y perpetúa un ciclo de temor e impunidad que afecta a toda la sociedad.
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“Si no podemos tener un mecanismo que articule a los tres poderes del Estado para prevenir, sancionar, erradicar la violencia en contra de las mujeres y reparar los daños, entonces nosotros vamos a ir hacia atrás”, aseguró María Angélica Cano Radil, grupo impulsor paridad democrática.
La urgencia de una respuesta judicial rápida
En este sentido, impulsores de la propuesta manifestaron que los juzgados actuales suelen ser multifueros y se encuentran completamente abarrotados de expedientes sobre delitos comunes. Esto impide que los magistrados otorguen la celeridad indispensable que requieren las denuncias de violencia hacia las mujeres.
Asimismo, señalan que las horas posteriores a una denuncia son determinantes para salvaguardar la integridad de las afectadas. La saturación de los tribunales actuales retrasa medidas de protección vitales que no pueden someterse a los plazos ordinarios de la justicia.
“Para una mujer violentada, las horas pueden ser claves, no, y son, de hecho, claves, son claves y necesitamos y reitero más una vez que estos juzgados realmente se tomen en cuenta”, afirmó Monica Zub, Organización de Kuña Róga de Encarnación.
En el interior del país, la situación se complica aún más debido a la ausencia de oficinas judiciales cercanas. Las mujeres del sur y otras regiones enfrentan barreras geográficas e institucionales severas para acceder a una atención oportuna.
Formación especializada y participación política
En otro punto, impulsores aseguran que juzgar con perspectiva de género exige conocimientos técnicos específicos y una profunda formación profesional y afirman que los magistrados especializados sabrán realizar las preguntas correctas y utilizar adecuadamente los instrumentos legales nacionales e internacionales.
Además, la violencia digital y política representa un obstáculo alarmante que frena el liderazgo femenino. Al limitar su participación en espacios de decisión, se debilita la calidad democrática y se ignoran los problemas prioritarios en la agenda pública.
“Una democracia que no ve a las mujeres, que no pone en la agenda política y pública los problemas de las mujeres, es una democracia de baja calidad, precisó Cano Radil.
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La articulación comunitaria también demanda un sistema unificado de datos estadísticos fiables. Esto evitará la revictimización constante de quienes deben recorrer múltiples instituciones para visibilizar su denuncia.
Una ventana de oportunidades en el Parlamento
El debate sobre los juzgados especializados vuelve a instalarse en el Poder Legislativo respaldado por antecedentes técnicos y dictámenes del Poder Judicial. Las organizaciones de mujeres llevan cuatro décadas impulsando estas propuestas de protección integral.
Anteriormente, el proyecto fue rechazado sin la debida argumentación ni el estudio técnico necesario. Hoy, ante la dolorosa cifra de feminicidios, la ciudadanía y los legisladores disponen de una oportunidad histórica para aprobar la ley.
“Hoy existe lo que en política pública se llama una ventana de oportunidades, porque con estos feminicidios tan dolorosos, la gente se pregunta qué hacer”, señaló Liliam Soto, activista feminista investigadora del centro de documentación, estudios CDE.
Por último, indica que el fortalecimiento de la educación en igualdad y el respaldo constante al Ministerio de la Mujer complementan las demandas principales, por lo que ratifican su compromiso de seguir vigilando y construyendo herramientas eficaces contra la violencia.