Ante cada nuevo feminicidio se escucha lo mismo: ¿por qué no se fue, no terminó, no denunció antes? Como hace notar la periodista Rachel Louise Snyder (Sin marcas visibles. Claves de la violencia de género que pueden salvarte la vida), en cualquier otro crimen las preguntas apuntan a quien inflige la violencia, no a quien la sufre. ¿Por qué en el caso del feminicidio se cuestiona a las víctimas y no a los agresores?
La respuesta radica en la forma en que la cultura ha moldeado (y sigue moldeando) la vida de los seres humanos imponiendo cánones binarios profundamente arraigados sobre la sexualidad, los cuerpos, el poder y el control. Si el origen y la definición central del concepto de feminicidio se vinculan directamente con el hecho de ser mujer es porque la violencia contra las mujeres está articulada con conceptos y normas históricamente construidos sobre su género. Sus bases están en la forma en que la cultura ha ido definiendo a los seres humanos como mujeres y hombres.
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La resistencia de algunos sectores de la sociedad a aceptar este concepto dificulta mitigar un problema que se agrava día a día y que afecta a la mitad de la población mundial. Un problema político, cuya gravedad se relaciona con la inacción de los Estados. Como advierte la creadora del concepto, la antropóloga mexicana Marcela Lagarde: «la atención insuficiente e inadecuada por parte de las instituciones, además de ser inaceptable, agrava la problemática y la propicia».

Leer las estadísticas de estos crímenes dan tantos escalofríos como escuchar la grabación de los disparos y los gritos de auxilio de la penúltima víctima de feminicidio en nuestro país: Deisy Paola Giménez Segovia.
¿Propicia el Estado los feminicidios?
Snyder demuestra en su investigación que el feminicidio es uno de los crímenes más predecibles que existen. Lo precede una serie de señales y existen instrumentos para reconocerlas desde hace décadas. Por ejemplo, Danger Assessment, cuestionario de veinte preguntas desarrollado por la investigadora Jacquelyn Campbell para medir el riesgo de que una mujer sea asesinada por su pareja. Un estudio de Campbell y Nancy Glass (2008) demostró que uno de los predictores más seguros de feminicidio, el estrangulamiento no mortal, paradójicamente es también uno de los más ignorados.
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Sin embargo, según el estudio, sobrevivir a un intento de estrangulamiento de la pareja aumenta en 751% el riesgo de ser asesinada por esa pareja. No es un detalle menor, ya que, según la evidencia, cerca del 43 % de las víctimas de feminicidio fueron estranguladas antes por su agresor; de ahí que los investigadores llamen al estrangulamiento no mortal «ensayo del homicidio».
En síntesis:
-El feminicidio es precedido por una serie de señales (control, amenazas, violencia en aumento); prevenir es actuar ante la primera.
-Existen herramientas para identificar el riesgo; prevenir es aplicarlas en comisarías, fiscalías y juzgados.
-El estrangulamiento no letal es el predictor más grave; prevenir implica tratarlo como lo que es, una amenaza de muerte.
-El peligro aumenta cuando la mujer realiza la denuncia y abandona a su victimario o se muda de casa; prevenir es brindarle protección especialmente en ese momento.
-El que incumple una orden de alejamiento está diciendo que no se detendrá; prevenir es realizar un arresto de inmediato, y no otra advertencia.
Según el último informe conjunto de ONU Mujeres y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), en 2024 se registraron 83.000 muertes violentas de mujeres y niñas en todo el mundo. El 60% fueron asesinadas por sus parejas o por miembros de su familia.
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Esto equivale a un promedio de 137 víctimas al día o una mujer o niña asesinada cada 10 minutos por alguien de su entorno cercano. En Paraguay, el Ministerio Público y el Ministerio de la Mujer registraron 37 feminicidios en 2025 y 21 en lo que va de 2026, manteniendo la tendencia de los últimos años, donde la cifra anual ha oscilado entre 36 y 45. Según el Observatorio de Igualdad de Género de la CEPAL, Paraguay es el país con el mayor incremento en su tasa de feminicidios desde 2015 entre las naciones que reportan estos datos de manera regular.

Prevenir es una decisión política: implica presupuesto, tecnología, protocolos y trabajo conjunto e interdisciplinario de las instituciones. No es que el Estado no pueda prever los feminicidios: es que, pudiendo hacerlo, no lo hace. Por eso, ante una muerte que podría haber evitado, se dice que la propició.
Tragedia anunciada
El caso de Deisy fue una tragedia anunciada. Estudiante de Derecho de 22 años, a dos meses de recibirse, denunció a su expareja semanas antes de que la asesinara. En la denuncia consta todo su padecimiento: agresiones verbales y físicas, amenazas de muerte, amenazas de quemar su vehículo, hostigamiento constante y el predictor de feminicidio más seguro que existe, un intento de estrangularla. La Justicia dictó una orden de alejamiento de 500 metros y la prohibición de que él la contactara por cualquier medio. No cumplió. Deisy denunció que el hostigamiento seguía; un juzgado dispuso dar a la Fiscalía un aviso que no fue dado. Veinte días después, la noche del 8 de octubre, Duarte la esperó en un auto a una cuadra de su trabajo y le disparó. Deisy gritó, pidió auxilio, intentó escapar, no pudo. Se convirtió en la vigésima víctima de feminicidio del año.
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Deisy hizo todo lo que se le dice a una mujer que debe hacer: rompió la relación y denunció la violencia que sufría y el intento de estrangulamiento al que había logrado sobrevivir. Y después de hacerlo, en el momento de mayor peligro, se encontró sola. El Estado conocía el riesgo que corría y no la protegió.
Por eso la pregunta en estos casos no es por qué ella no se fue –Deisy se había ido– ni por qué no terminó la relación –Deisy la había terminado–, sino por qué estaba desprotegida. El feminicidio, a veces, no es lo que el Estado no pudo evitar, sino lo que decidió no evitar, y de lo que se volvió cómplice.

Referencias<b> </b>
ABC Color. (2024, 19 de noviembre). Feminicidio: estas son las escalofriantes cifras de casos, tentativas y huérfanos que registra la Fiscalía.
ABC Color. (2026, 9 de octubre). Feminicidio en Lambaré: jueza revela el infierno y amenazas que sufrió Deisy Giménez.
ABC Color. (2026, 11 de octubre). Caso Deisy Giménez: “La Justicia debe llegar antes de que la violencia sea una tragedia”.
ABC Color. (2026, 27 de julio). Feminicidio: Fiscalía contabiliza 14 casos en lo que va del 2026.
Campbell, J. C., Webster, D. W., Glass, N. (2009). The Danger Assessment: Validation of a lethality risk assessment instrument for intimate partner femicide. Journal of Interpersonal Violence, 24(4), 653-674.
CEPAL. (2025). Boletín Violencia feminicida en cifras: América Latina y el Caribe N.º 4. Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe.
CEPAL. (s. f.). Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe [base de datos]. Recuperado el 15 de octubre de 2026, de https://oig.cepal.org/es
Glass, N., Laughon, K., et al. (2008). Non-fatal strangulation is an important risk factor for homicide of women. Journal of Emergency Medicine, 35(3), 329-335.
Lagarde, M. (2005). ¿A qué llamamos feminicidio? En Por la vida y la libertad de las mujeres. 1er Informe Sustantivo de actividades. Comisión Especial para Conocer y dar Seguimiento a las Investigaciones Relacionadas con los Feminicidios en la República Mexicana, LIX Legislatura, Cámara de Diputados. https://xenero.webs.uvigo.es/profesorado/marcela_lagarde/feminicidio.pdf
Ministerio de la Mujer. (s. f.). Observatorio de las Mujeres [estadísticas de feminicidio y violencia de género]. República del Paraguay. Recuperado el 15 de octubre de 2026, de https://www.mujer.gov.py
Ministerio Público – Fiscalía General del Estado. (s. f.). Programa de Datos Abiertos, capítulo Violencia contra la Mujer [estadísticas de feminicidio]. República del Paraguay. Recuperado el 15 de octubre de 2026, de https://www.ministeriopublico.gov.py
Snyder, R. L. (2019). No Visible Bruises: What we don’t know about domestic violence can kill us. Bloomsbury.
UNODC y ONU Mujeres. (2025, 25 de noviembre). Cada día, 137 mujeres y niñas son asesinadas por sus parejas o familiares. https://www.unwomen.org/es/noticias/comunicado-de-prensa/2025/11/cada-dia-137-mujeres-y-ninas-son-asesinadas-por-sus-parejas-o-familiares

*Verónica Villalba es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Católica de Asunción (UCA), magister en Género y Desarrollo por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y especialista en Políticas Públicas y Género por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).
