La crecida del Paraná arrasó con los cultivos y dejó sin sustento a 70 familias de Paso Tajy

La crecida del río inunda viviendas en Cerrito, afectando a los pobladores de la zona.Edgar Vázquez

CERRITO, Ñeembucú. La inundación destruyó la producción agrícola de unas 70 familias de la comunidad de Paso Tajy, cuyos pobladores quedaron prácticamente sin recursos para afrontar lo que resta del año.

Los afectados claman por víveres, carpas y asistencia médica, mientras sobreviven bajo precarios refugios instalados en distintas islas de la zona, castigada por la crecida del río Paraná.

“Las aguas arrasaron con todo y nos dejaron prácticamente sin nada”, es el dramático reclamo de los pobladores Liza Blanco, Zulma López y Ever Molinas, quienes describieron las graves consecuencias de la inundación en esta comunidad del distrito de Cerrito.

La crecida en Cerrito, Ñeembucú, dejó diversas zonas inundadas, incluyendo la presencia de un marco de madera en el agua.

Los afectados perdieron sus cultivos de maíz, cebolla, mandioca y batata, productos que constituían una fuente fundamental de alimentación e ingresos para sus familias.

La crecida de la zona de Cerrito en Ñeembucú ha afectado la infraestructura local.

Con la producción destruida por el avance del agua, ahora enfrentan un panorama incierto y dependen de la ayuda externa para sobrellevar los próximos meses.

Ante esta situación, los pobladores exigen que las autoridades lleguen hasta la comunidad con asistencia alimentaria y otros elementos indispensables para las familias damnificadas.

La preocupación aumenta porque la pérdida de los cultivos compromete no solo la alimentación inmediata, sino también el sustento de los hogares durante el resto del año.

Cerrito, Ñeembucú, enfrenta severas inundaciones, afectando viviendas en la zona rural.

Reclaman médicos y medicamentos

La emergencia también se refleja en las necesidades sanitarias. Margarita Romero pidió que los profesionales de la salud se trasladen hasta Paso Tajy para brindar atención médica a las familias afectadas y suministrar los medicamentos necesarios.

Por su parte, Perla Álvarez solicitó que los médicos lleguen hasta la comunidad y lleven medicamentos, especialmente para tratar una dolencia en la rodilla que la afecta.

Un entorno inundado en Cerrito, Ñeembucú, revela el impacto de recientes lluvias en la región.

La mujer también reclamó la provisión de más carpas para mejorar las condiciones en las que viven las familias damnificadas.

Sobreviven bajo precarias carpas

Unas 70 familias de Paso Tajy permanecen distribuidas en varias islas de la comunidad, refugiadas bajo precarias carpas mientras enfrentan las consecuencias de la inundación.

Un fogón con olla y gallina rodean el campamento temporal en Cerrito, Ñeembucú, tras la crecida de la zona.
Refugio improvisado en Cerrito, afectado por las crecidas.

La destrucción de los cultivos, la falta de recursos y las dificultades para acceder a servicios de salud agravan la situación de los pobladores, que esperan una respuesta urgente de las instituciones responsables.

Crecida en Ñeembucú provoca la instalación de carpas en la zona de Cerrito.

Los afectados insisten en que necesitan más que ayuda ocasional: requieren alimentos, refugios adecuados, medicamentos y acompañamiento para afrontar las pérdidas ocasionadas por la crecida del Paraná.

Mientras tanto, la incertidumbre persiste entre las familias que vieron cómo el agua se llevaba su producción y dejaba comprometido el sustento de los próximos meses.

Inundaciones por la crecida del río Paraná.

La localidad de Paso Tajy se encuentra a 20 km del centro de Cerrito.

Rescate de la producción de cebolla.

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