Itaú Macro también advierte sobre riesgos en la consolidación fiscal en este 2026

El proceso de convergencia fiscal impulsado por la administración de Peña prevé reducir gradualmente el déficit hasta el límite legal del 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB), pero todo apunta a que este año no se logrará la meta.

De acuerdo con un análisis de la consultora brasileña Itaú Macro Latam, la trayectoria fiscal muestra señales de deterioro que ponen en riesgo la consolidación del déficit en este año. Por otra parte, mantienen previsión de crecimiento del PIB en 4%.

En su informe correspondiente a julio, la consultora detalló que el déficit fiscal acumulado en doce meses se amplió a 2,4% del PIB en mayo, y dicha cifra reaviva el debate sobre la capacidad del país para reconducir sus cuentas públicas hacia el objetivo de déficit nominal de 1,5% del PIB en este año.

Según Itaú Macro, los ingresos que aún no repuntan con suficiente fuerza y un gasto que acelera con nitidez, en parte por factores transitorios y en parte por presiones más estructurales.

En el frente de los recursos, Itaú Macro reporta una mejora reciente en la recaudación, aunque todavía insuficiente para compensar el ritmo del gasto.

En el periodo de mayo, la recaudación tributaria real aumentó 1,9% interanual, una recuperación frente a la contracción de 3,7% observada en el primer trimestre de 2026.

La consultora subraya que los ingresos continúan condicionados por menores ingresos no tributarios y el efecto de la apreciación cambiaria sobre la recaudación vinculada al sector externo. En la práctica, un tipo de cambio más fuerte puede restar dinamismo a ciertos ingresos asociados al comercio exterior, debilitando un pilar relevante de la caja pública.

Aceleración marcada de gastos

Del lado del gasto, los números resultan más difíciles de compatibilizar con una rápida convergencia fiscal. Itaú Macro indica que el gasto primario real se aceleró a 9,6% interanual, con un componente especialmente llamativo: un aumento fuerte —aunque descrito como transitorio— en bienes y servicios, que saltó 74,5% interanual.

La consultora interpreta que el mayor déficit responde, así, a una mezcla de ingresos aún débiles y una aceleración del gasto asociada parcialmente a la normalización de atrasos y a mayores gastos corrientes.

Advertencia del FMI

El logo del Fondo Monetario Internacional en su sede central en Washington.

En este contexto, el debate fiscal no se limita al diagnóstico de una consultora. Según Itaú Macro, la declaración final de la misión del Artículo IV del Fondo Monetario Internacional (FMI) puso el foco en la necesidad de reforzar los esfuerzos para asegurar la convergencia hacia el objetivo de 1,5% del PIB, que ya se ve complicado para este periodo.

El mensaje del FMI expresa que si no hay una recuperación más significativa de los ingresos o un mayor control del gasto durante el segundo semestre de 2026, las tendencias actuales implican riesgos de salir de la trayectoria fiscal.

Sesgo al alza en el pronóstico de crecimiento

Por otra parte, la consultora Itaú Macro en relación a sus visión de la economía observa señales al alza para su proyección de crecimiento del PIB, estimada en 4% para 2026, y con un protagonista clave del sector agrícola.

Soja: de la gran producción a refinar la estrategia financiera

La consultora describe un panorama favorable para los cultivos, en especial la soja, que podría impulsar exportaciones y generar efectos de derrame sobre servicios e industria, sosteniendo el dinamismo de la actividad. Aun así, Itaú Macro aclara que seguirá de cerca los indicadores de alta frecuencia de mayo para evaluar si las dinámicas recientes habilitan un crecimiento potencialmente mayor al previsto.

En lo que respecta a la trayectoria de los precios, el diagnóstico de la consultora es que la inflación cierre 2026 en 3,5%, por debajo de su proyección previa de 4,0%. La revisión se apoya en registros inflacionarios menores a los esperados en los últimos meses, que derivaron en una inflación acumulada moderada hasta junio.

Entre los factores que, según la consultora, explican esta reducción en la proyección de la inflación es la baja del tipo de cambio (dólar) frente al guaraní que tiende a contener presiones sobre bienes importados o con componentes importados y las primeras caídas en precios administrados de combustibles, un rubro con capacidad de contagiar costos al resto de la economía.

Itaú Macro advierte, no obstante, que alimentos y servicios conservan “cierta persistencia”, aunque considera que el balance de riesgos se desplazó hacia un resultado de inflación más bajo.

El riesgo climático del Niño

La consultora introduce un elemento de incertidumbre para el horizonte siguiente: un eventual episodio de El Niño. Según Itaú Macro, podría representar un riesgo a la baja para el panorama de 2027 en términos de actividad, por su potencial impacto sobre la cosecha de soja y la construcción, debido a lluvias excesivas.

En inflación, el fenómeno podría sesgar los precios al alza, en particular en alimentos, si las inundaciones afectaran la oferta ganadera y agrícola. Aun así, Itaú Macro enfatiza que la incertidumbre es alta y por eso mantiene su escenario base sin cambios.

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