Déficit fiscal: se tiene que tocar el límite y Peña debe dar la cara ante el FMI, dice economista

Fachada del Ministerio de Economía y Finanzas.
Fachada del Ministerio de Economía y Finanzas.Gentileza, MEF

Tras la salida de Carlos Fernández Valdovinos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) la preocupación se centra en cómo continuará el Gobierno de Santiago Peña su política monetaria en un contexto marcado por una exorbitante deuda con proveedores. El economista Manuel Ferreira indicó que cualquier camino que se quiera tomar, requerirá elevar el tope de déficit y señaló que deberá ser el mismo Presidente el encargado de explicar esta situación ante los organismos internacionales.

La salida de Carlos Fernández Valdovinos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en un momento crítico para la economía sigue siendo objeto de análisis para los expertos en la materia. Uno de ellos es el economista y exministro de Hacienda Manuel Ferreira Brusquetti, quien hace una lectura acerca de las implicancias del relevo en una cartera que encabezaba la más importante reforma del Gobierno.

Para Ferreira, este fue el resultado de una serie de acontecimientos que comenzaron hace unos meses y el recrudecimiento de la protesta de los proveedores, especialmente contructoras y farmacéuticas, que no están cobrando desde hace un ya largo tiempo, lo que comienza a notarse en el mal estado de los caminos y la falta de medicamentos en hospitales.

“Se quiso esconder la basura bajo la alfombra durante un tiempo muy largo con un procedimiento administrativo casi demasiado inocente para que sea creíble negando la existencia de la deuda y su reconocimiento por el supuesto hecho de no haberse emitido facturas", señaló.

Cabe señalar que cuando Fernández Valdovinos anunció la aplicación de una “economía de guerra” argumentó una fuerte caída de las recaudaciones como consecuencia de la depreciación del dólar, algo que según comentó Manuel Ferreira, ya era una situación conocida durante la presentación del presupuesto 2026.

Indicó que se creó un ambiente de descreimiento cada vez más importante al que se sumó la cuestión de la reforma de la Caja Fiscal, presentada ante el Congreso a finales del año pasado, en un aparente intento de pasar inadvertido para un sector como el de los docentes, aunque terminó sucediendo totalmente lo contrario.

La reforma más importante en el peor momento

En la opinión de Manuel Ferreira, la presentación del proyecto de reforma de la Caja Fiscal, por su importancia, debió haber sido puesta a consideración ya al día siguiente de haber asumido el gobierno en agosto de 2023, pero se eligió el peor año posible teniendo en cuenta las próximas elecciones, situación que introduce una variable política a la hora de tomar decisiones.

El experto también hizo una advertencia respecto a la intención del Gobierno de regular el uso de la figura de “utilidades en reserva” una cuestión que ya comienza a molestar a empresarios que no tienen vínculos con el Estado. Señaló que la Dirección Nacional de ingresos Tributarios (DNIT) debe manejar el tema con “con pinzas” con el fin de alcanzar un verdadero consenso. “De lo contrario, es más fácil cambiar un funcionario, que cambiar una ley”, dijo.

“Economía de guerra”, un gran error de comunicación

El anuncio de la “economía de guerra”, para Ferreira fue un gran error de comunicación por parte de Fernández Valdovinos, quien en un intento por generar claridad en la situación “se puso una cruz con la que tuvo que cargar en sus últimos días”, expresó y añadió que en este contexto ya poco importa si renunció o lo hicieron renunciar, ya que “por una vía u otra, se iba a terminar yendo”.

Manuel Ferreira Brusquetti, economista y exministro de Hacienda.
Manuel Ferreira Brusquetti, economista y exministro de Hacienda.

Crecimiento del gasto y poca presión tributaria

Manuel Ferreira hizo énfasis en el crecimiento del gasto por parte de esta administración en contrapartida a la baja presión tributaria, algo que se ha convertido en el “eje de su éxito”. Si se quiere tener mayor gasto, lo que habrá que hacer es aumentar impuestos, señala el experto. “Con esta presión tributaria, ciertos niveles de gastos no se van a poder alcanzar”, remarcó.

En ese sentido, se refirió a la mala focalización de los gastos sociales que no están cumpliendo con el objetivo de sacar a las personas vulnerables de la pobreza, pese a la millonaria inyección de recursos a distintos programas. A ello se suma el incremento en gastos corrientes, por ejemplo, a través de la inclusión de cinco mil policías por año.

Elevar el tope de déficit ¿la única salida?

Según Ferreira, de ahora en adelante, sea cual sea el camino que vaya a trazar el Gobierno, se debe elevar el tope de déficit fiscal al cuatro o cinco por ciento a través de una ley y de este modo cumplir con los proveedores del Estado. Una vez que eso suceda, se debe presentar este nuevo escenario, tanto al Fondo Monetario Internacional como a las calificadoras de riesgo.

“En las dos decisiones de calificación de riesgo dice que debemos sostener esos valores de 1,5 %. Entonces ponés en riesgo no solo la ley de responsabilidad fiscal; ponés también en riesgo la calificación de grado de inversión que tanto se habló en este gobierno, que tanto se vanaglorió. Entonces, esto puede resultar ser un gigante con pies de barro“, dijo.

Ferreira indicó que posiblemente la persona que encabece el Ministerio de Economía y Finanzas sea “alguien de la casa” que conozca y entienda cómo vincularse con el sector político y señaló que deberá ser el propio Presidente de la República el que tendrá que liderar las negociaciones con los organismos internacionales.

“Es el que tiene las habilidades ‘marketineras’ para convencerle tanto al FMI como a las calificadoras de riesgo y por qué no, hablar también con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos para que sean aliados en este caso", explicó.

Finalmente, afirmó que al permitir que suba el déficit, eso se va a cubrir con deuda, lo cual va a suceder durante los próximos dos años, ya que a su parecer, el Gobierno no hará recortes en los gastos.