Jueza evita enviar a más procesados a Tacumbú

La jueza Rosarito Montanía dictó la prisión preventiva de nueve presuntos microtraficantes detenidos en la Chacarita y Pedro Juan Caballero y los envió a los penales de Emboscada, Coronel Oviedo y Buen Pastor, no así a la cárcel de Tacumbú, que fue reabierta un día antes por el Ministerio de Justicia, en cumplimiento a una de las exigencias hechas por Armando Javier Rotela, para “devolver la paz” al sitio.

La Penitenciaría Nacional de Tacumbú fue reabierta por el Ministerio de Justicia para recibir a más procesados, sin embargo, los jueces de Crimen Organizado asumieron la postura de no remitir más presos a este recinto.
La Penitenciaría Nacional de Tacumbú fue reabierta por el Ministerio de Justicia para recibir a más procesados, sin embargo, los jueces de Crimen Organizado asumieron la postura de no remitir más presos a este recinto.blas lopez

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La jueza penal de garantías Especializada en Crimen Organizado, Rosarito Montanía, aplicó a través de su AI N° 271 la prisión preventiva para nueve supuestos microtraficantes, detenidos en la semana pasada en allanamientos simultáneos hechos por el Ministerio Público y policías de Antinarcóticos en el barrio Ricardo Brugada de Asunción, conocido comúnmente como la Chacarita, y Pedro Juan Caballero, pero no los envió a la cárcel de Tacumbú.

Se trata de Antonliano Galeano (53), alias Pelé, considerado como líder de la estructura chacariteña, quien fue imputado por el fiscal de Narcotráfico Guillermo Sanabria, por los hechos de tenencia sin autorización de estupefacientes, asociación criminal y lavado de activos, así como trasgresión a la Ley N° 4036 de Armas.

Igualmente, los demás presuntos integrantes de esta banda: Melania Bordón (56), alias Mela y pareja de Antoliano, Evelyn Mariel Ocampos Bordón (37), alis Taly e hija de Melania, Adrián Ismael Galeano Bordón (25), alias Tyson e hijo de Antoliano, Benita Galeano (51), alias Beni y hermana de Pelé, Eladio Franco Romero (49), Rodrigo Lagraña Ramirez (42), alias Romi, Alberto González (62), imputados por tenencia sin autorización de estupefacientes, asociación criminal y lavado de activos.

Y por último Brian David Galeano (24), procesado por tenencia sin autorización de estupefacientes.

Jueces decidieron no enviar más procesados a Tacumbú

La magistrada ordenó la remisión del detenido en Pedro Juan Antoliano Galeano, alias Pelé, y del apresado en la Chacarita, Alberto González, a la Penitenciaría Regional Padre Juan de la Vega de Emboscada; de Adrián Galeano y Rodrigo Lagraña, al penal de Emboscada Antigua (cerrado actualmente por disposición del Ministerio de Justicia).

En tanto que a la Penitenciaría Regional de Coronel Oviedo fueron remitidos Brian Galeano y Eladio Franco; y a la cárcel de mujeres, de esta misma ciudad, fueron enviadas Melania Bordón y Evelyn Ocampos; y al Centro Penitenciario “Casa del Buen Pastor”, fue remitida Benita Galeano.

De esta forma Montanía, se convirtió en la primera jueza en imposibilitar el mayor hacinamiento de internos al no remitir a más presos a la Penitenciaría Nacional de Tacumbú, el cual fue reabierto por Resolución N° 301 del Ministerio de Justicia, un día antes de lo que había resuelto la magistrada.

El miércoles último la jueza penal de garantías Lici Sánchez, también del fuero de Crimen Organizado, había señalado a ABC que pese a que Tacumbú haya sido rehabilitado “porque hay espacio”, los jueces de Crimen Organizado resolvieron no enviar a más procesados ahí para garantizar la seguridad de los mismos.

“En el caso particular de Tacumbú, donde está vigente un clan, no es saludable, no es prudente, no es conveniente, y hasta que nosotros no tengamos la certeza, tenemos nuestras propias fuentes, también de información, de que realmente Tacumbú vuelve a ser un lugar seguro, un lugar de reclusión, de rehabilitación, donde la gente no tenga que pagar para amanecer o comer o dormir, entonces ahí vamos a adoptar la decisión de enviarlo”´, manifestó Lici Sánchez.

Rotela exigió la reapertura de Tacumbú

El 10 de octubre pasado Armando Javier Rotela Ayala, líder del clan Rotela, tomó el control del penal de Tacumbú a través de un motín llevado a cabo por sus seguidores, en represalia a las acciones y expresiones del ministro de Justicia Ángel Ramón Barchini, de reducir la población y acusar a su grupo de matar a un policía procesado por homicidio.

A cambio de devolver la calma al penal, Rotela hizo tres exigencias a las autoridades: que la policía no ingrese al establecimiento, la reapertura del penal de Tacumbú y el traslado a este recinto de 80 presos que serían miembros del mismo grupo criminal.

Para el cumplimiento de dichas exigencias, Rotela emplazó por 15 días al gobierno y, precisamente la reapertura del penal de Tacumbú se dio en ese mismo periodo de tiempo, incluso trascendió que ya estaban enlistado los internos que iban a ser llevados a Tacumbú.

La idea de las autoridades era disminuir la población penal actual de Tacumbú (poco más de 2.640 personas) y equipararla con su capacidad (1.530 personas), para luego con ayuda policial extraer al condenado Armando Rotela; pero Rotela, que maneja una especie de centro de operaciones para la distribución de drogas dentro y fuera del penal, quiere hacinar la cárcel a modo de reforzar su seguridad.

Clan familiar manejaría distribución en la Chacarita

De acuerdo con datos proporcionados desde el Departamento Antinarcóticos de la Policía, los detenidos son familiares entre sí y conformarían una organización criminal que fue desbaratada tras la detención de su presunto líder Antoliano Galeano, alias Pele, cuyo territorio de influencia es o era la Chacarita, que hasta hoy no tuvo la intervención del clan Rotela.

Fuentes policiales señalaron sobre este grupo, que su incursión en el rubro de la venta al menudeo de sustancias estupefacientes es anterior incluso a la aparición de Armando Javier Rotela, quien fue detenido por primera vez en 2011, pues en un operativo del 2003 ya se había verificado la casa de Pelé, ante la obtención de datos sobre su reinicio de actividades como distribuidor.

El grupo fue investigado entre el 2022 y el 2023, a través de intercepciones telefónicas y vigilancia policial. Con estas técnicas se corroboró la actividad desarrollada por sus integrantes en la comercialización de estupefacientes, específicamente cocaína, que era traída de Pedro Juan Caballero.

Los miembros del grupo de Pele, tras contar con la sustancia, la ocultaban en distintos centros de acopio en diferentes puntos de la Chacarita, hasta ser fraccionada para su posterior comercialización por distribuidores que a su vez, operarían en Asunción y Central.

Funciones dentro del grupo liderado por “Pelé”

Los datos obtenidos a través de inteligencia y de investigación dan cuenta de que Antoliano Galeano, alias Pelé, sería el líder del grupo criminal y familiar. Así, este se encargaría de dirigir, financiar, negociar por teléfono la compra de cocaína y medicamentos controlados que serían enviados por Christian Rubén Ramírez Torales y por Adrián Galeano.

Antolianao también coordinaría el transporte, la recepción y la redistribución de sustancias hasta Asunción, desde su casa del barrio Ricardo Brugada, en cooperación con su círculo familiar más cercano y de confianza, conformado por Melania Bordón, alias “Mela”, quien sería la encargada del control de esos productos.

Pelé también coordinaba la defensa de las integrantes de su grupo, presos, con abogados contratados para ello; por su parte Evelyn Ocampos, se encargaría de recepcionar los pedidos de cocaína y medicamentos controlados de los clientes, así como los envíos de dinero a través de giros, casas de cambios y la entrega de las sustancias, con la autorización de Antoliano y Melania. Además, llevaba un registro de las ventes y el dinero recibido.

Por su parte, Benita Galeano sería la encargada de la venta de cocaína que le entregaba su hermano, desde su domicilio situado en el Complejo Habitacional la Costanera, siendo ella misma la encargada de la entrega por la modalidad de delivery. Además proveía los elementos para distribución, pesaje y ocultamiento de la sustancia.

Adrián Galeano, quien sería uno de los que enviarían la cocaína y los medicamentos controlados desde Pedro Juan Caballero y también se encargaría de recepcionar dinero a través de depósitos, transferencias o giros para el pago de las sustancias estupefacientes. Además, llevaría un registro de los envíos de dinero realizados por la organización.

Otros colaboradores de “Pelé”

Por otro lado, el supuesto líder microtraficante Pelé contaría con el apoyo de otras personas que no son de su círculo familiar, pero que tendrían funciones específicas con relación a la organización y que recibirían órdenes directas de Antoliano.

Uno de los colaboradores sería Rodrigo Lagraña, que tendría la función de ocultar la cocaína, entregada por Antoliano en su vivienda, del barrio Ricardo Brugada; también, redistribuiría las sustancias para su ocultamiento en otras casas de la Chacarita, entre ellas las de sus propios familiares; y siguiendo órdenes de Pelé, trasladaría la sustancia hacia ciertos puntos para su fraccionamiento.

Otro presunto colaborador Eladio Romero, cuya función sería fraccionar la droga -proceso al cual le donominan romper- para su posterior comercialización, en su casa del barrio Ricardo Brugada, donde se trasladarían los paquetes de cocaína y utilizaría para ello bolsas, balanzas, cintas de embalaje, siempre bajo órdenes expresas de Antoliano Galeano.

Hermana y secretario fueron detenidos

En un operativo montado en marzo pasado sobre la ruta PY03, a la altura del peaje de la ciudad de Emboscada, policías de Antinarcóticos habían detenido a Narcisa Galeano (49), hermana de Antoliano, cuando viajaba a bordo de un ómnibus de la empresa La Santaniana, con matrícula HBC 060, año 2017. De su poder se incuataron siete panes de cocaína tipo crack, con un peso de 7 kilos, que al ser dosificados arrojaría una cantidad de 42.000 dosis, además la suma en efectivo de G. 80.000 y un celular.

En el mismo lugar, pero en el mes de junio pasado, los policías de Antinarcóticos lograron detener a Christian Rubén Ramírez Torales (40), presunto secretario de Pelé, cuando viajaba en un ómnibus de la empresa de transporte La Santaniana, con matrícula HBC 058. El mismo tenía en su poder un bolsón, en cuyo interior habían siete panes de cocaína tipo crack, cuyo peso alcanzó 7,02 kilogramos, un celular y la suma de G. 302.000. Ambos operativos fueron encabezados por el fiscal de Narcotráfico de Cordillera Benjamín Vera.

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