11 de mayo de 2026
El comisario Juan Manuel Giménez Cabrera (44), de la Agrupación de Seguridad, sorprendido en la noche del jueves 23 de abril con 100 petacas de caña y una botella de whisky en el penal de Tacumbú sería castigado con 30 días de suspensión, sin goce de sueldo.



El ministro de Justicia, Daniel Benítez, confirmó que al menos siete funcionarios penitenciarios participaron en la fuga registrada en el penal de Tacumbú la semana pasada. En ese sentido, aseguró que los funcionarios contratados ya fueron desvinculados; en tanto que los nombrados serán sumariados, en lo que respecta al protocolo interno. En paralelo, todos serán alcanzados por la investigación fiscal
Lo que viene ocurriendo con la cárcel de Tacumbú ya parece una tomadura de pelo. En verdad, desde hace décadas, el sistema carcelario está signado por la corrupción y la ineficiencia, sin que las sucesivas intervenciones ministeriales sirvan para depurarlo y, por ende, proteger a la sociedad, haciendo cumplir las resoluciones judiciales. Las reiteradas fugas, los sangrientos motines y los asesinatos encargados desde las veintiséis atestadas prisiones dan cuenta del descontrol reinante, debido tanto a la complicidad como a la corrupción y la ineptitud del personal penitenciario y de las autoridades competentes.

Catorce suboficiales de la Policía fueron sumariados por la fuga de cuatro reos de la cárcel de Tacumbú, ocurrida supuestamente en la madrugada del jueves último. Igualmente, desde ahora los agentes controlarán desde las 18:00 hasta el amanecer el paso de personas y vehículos en las inmediaciones del penal.