Riera descarta ruptura entre Peña y Cartes, pero admite tensiones rumbo a 2028

El ministro del Interior, Enrique Riera, en los estudios de ABC TV.

Enrique Riera niega que exista un quiebre en la relación entre el presidente Peña y Horacio Cartes, pero reconoce tensiones internas de la ANR de cara a las elecciones de 2028.

El ministro del Interior, Enrique Riera, negó que exista un distanciamiento entre el presidente de la República, Santiago Peña, y el titular de la Asociación Nacional Republicana (ANR), Horacio Cartes. En una entrevista con el programa Mesa con EVP, el funcionario reconoció, sin embargo, que existen tensiones propias de la disputa por el poder interno, alimentadas ya por la carrera hacia las elecciones presidenciales de 2028.

“Actitudes de mayor autonomía”, no ruptura

Riera explicó que la discusión sobre la sucesión de 2028 genera, de manera natural, gestos de mayor independencia por parte del presidente, del vicepresidente y del titular del partido, Cartes. Según el ministro, esas señales suelen interpretarse erróneamente como una fractura, cuando en realidad responden a la dinámica propia de una agrupación con 2.800.000 afiliados, donde las tres figuras más influyentes ya proyectan la definición del próximo proceso electoral.

El funcionario remarcó que, pese a esas “lecturas entre líneas”, ningún dirigente coloradista cuestiona la necesidad de mantener la unidad del movimiento de cara a las elecciones generales. Sostuvo que la oposición y la disidencia colorada sufrieron una derrota el pasado 7 de junio en las internas municipales frente a Honor Colorado.

El cambio en Salud Pública, un “acuerdo real” pese a las críticas

Consultado sobre el reemplazo en el Ministerio de Salud —que enfrentó fuertes cuestionamientos desde sectores cartistas—, Riera defendió la gestión de la saliente ministra, a quien calificó de honesta y comprometida, aunque admitió que la funcionaria fue sometida a una presión sostenida que derivó en la decisión presidencial. Sostuvo que a Peña “no le fue fácil” tomar esa determinación, y que el cambio se produjo en el momento en que Cartes reclamó públicamente mejoras en el sistema sanitario, tanto en el acto del 11 de septiembre como en una plenaria previa.

Para el ministro, ese episodio ilustra cómo tanto el presidente como el titular del partido “miden sus propios tiempos” pero terminan convergiendo, ya que, según remarcó, separados “facilitan el camino a la oposición”.

La centralización del Ejecutivo y el recelo de gobernadores y legisladores

Riera también vinculó las tensiones con el fortalecimiento político de los gobernadores oficialistas, que —dijo— se beneficiaron de un proceso de centralización de recursos del Ejecutivo, incluyendo maquinaria vial y el programa Hambre Cero, tradicionalmente en manos del Ministerio de Obras Públicas. Ese avance, señaló, generó recelos en algunos bloques de senadores y diputados, aunque aclaró que no puede generalizarse, ya que hay legisladores con peso propio y otros que llegaron al Congreso por la coyuntura electoral.

2026 como antesala de 2028

El ministro anticipó que las elecciones municipales de 2026 serán determinantes, ya que —afirmó— “no hay 2028 sin 2026”. Consideró que dirigentes de una nueva generación, con menos de 50 años, ya se perfilan para disputar espacios de poder dentro de la ANR, mientras la actual dirigencia —incluido él mismo— transita su etapa final en la primera línea política.

Riera concluyó que Cartes, Peña y el vicepresidente Pedro Alliana representan hoy los tres liderazgos que deberán seguir articulando acuerdos para garantizar la continuidad del partido, al que definió como un sostén institucional de la democracia paraguaya por contar con tribunales electorales, padrones y estructura partidaria propia.

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