10 de agosto de 2026

Diputados pide informe al ministro del Interior, Enrique Riera, y al comandante de la Policía Nacional comisario, César Silguero, sobre la situación real de las comisarías, subcomisarias y puestos policiales del país. Esto a raíz del ataque del grupo criminal EPP en la zona de Canindeyú donde murieron tres personas.

Visto que le “gusta tanto hablar” y no es capaz de generar consenso, el ministro Enrique Riera debería volver a su banca en el Senado, ya que en el Ministerio del Interior -así como en todos los otros cargos que ocupó- “llevó luto, dolor y tristeza a la familia paraguaya”, dijo el vicepresidente primero de la Cámara de Diputados y aliado cartista, Hugo Meza (ANR, B), tras la brutal masacre y ataque a una comisaría en Canindeyú de manos de un grupo criminal.

La Cámara de Senadores aprobó este martes una declaración mediante la cual insta al Ministerio del Interior a colaborar activamente con el Ministerio Público para el esclarecimiento de la muerte de Federick Nahuel Cáceres Sosa, de 22 años, ocurrida durante una persecución policial en Alberdi, departamento de Ñeembucú. La resolución también solicita la revisión urgente del protocolo de uso de la fuerza de la Policía Nacional.
En el amanecer del domingo último, un joven inocente murió en su auto acribillado por integrantes de una barrera policial rutera, montada tras un asalto cometido en Alberdi por una banda que era liderada por un colega prófugo de la Justicia que falleció en el episodio. Los agentes de la Agrupación de Acciones Tácticas de Ñeembucú de la Policía Nacional (PN), ocho de los cuales están en prisión preventiva, alegaron que la joven víctima Frederick Cáceres (20) ignoró la señal de que se detenga y presumieron –erróneamente– que era uno de los atracadores en fuga.

El ministro del Interior, Enrique Riera, reiteró que reconocen que hubo negligencia policial en el procedimiento que terminó con la muerte de un joven de 22 años en Alberdi. Sostuvo que no detenerse en una barrera policial constituye una infracción menor y no un delito, por lo que los agentes involucrados deberán responder ante la Justicia, además de ser sumariados internamente. No obstante, pidió no “generalizar” ni estigmatizar a todo el cuerpo policial.

El ministro del Interior, Enrique Riera, calificó como un hecho “muy lamentable” la muerte de un joven en Alberdi en un presunto caso de “gatillo fácil” por parte de la Policía. Sostuvo que “corresponde quizás pedirle disculpas a la familia, pero son cosas que suceden, lamentablemente”.