Durante su recorrido por el departamento de Itapúa, el presidente de la República, Santiago Peña, conversó brevemente con los medios de prensa. En ese contexto, se le preguntó sobre su posición respecto a la reforma del Sistema de Jubilaciones y Pensiones del Sector Público, más conocido como Caja Fiscal.
Este proyecto de reforma, impulsado originalmente por el Poder Ejecutivo, y que generó protestas y reclamos de diversos sectores (docentes, fuerzas públicas, magistratura judicial, entre otros), obtuvo media sanción con modificaciones en la Cámara de Diputados y será tratado por los senadores el próximo 25 de marzo.
Respecto al tratamiento en la Cámara Baja, Peña se mostró “agradecido de corazón” con los legisladores, por haber realizado “un tratamiento serio de un tema que se ha estado discutiendo y postergando por más de veinte años”.
Afirmó que su gobierno decidió “abordar este problema” a pesar del costo político, algo que, según Peña, otros presidentes evitaron.
“Nuestros hijos y nuestros nietos nos van a reconocer o nos van a condenar si nosotros no hacemos lo correcto”, expresó.
Una medida para evitar un futuro aumento de impuestos
El Presidente advirtió que la inacción actual resultará en que los niños de hoy, para las próximas décadas, deberán “enfrentar impuestos más altos”, debido a que “fuimos egoístas” y preferimos “mirar a otro lado que enfrentar el problema (del déficit)”.
Sobre esto último, reconoció que el proyecto actual no resolverá la totalidad del saldo negativo, y que los cambios planteados pondrán a los trabajadores en una posición compleja.
Lea más: Caja Fiscal: retiros tempranos son la causa principal del déficit, según especialista actuarial
“Ciertamente es difícil para muchos de los trabajadores que haya estos cambios, pero estos son cambios necesarios. Yo no vine acá para simplemente ser uno más. Yo quiero cambiar la historia del Paraguay y quiero que este país progrese. Entonces, yo creo que hoy nadie duda de la determinación del Gobierno de haber presentado el proyecto, nadie se animó”, afirmó Peña.
Comparó la situación de la Caja Fiscal con un paciente con una “hemorragia que necesita ser detenida”, en referencia al creciente déficit del sistema, que en el mes de enero registró un saldo rojo de US$ 30 millones, según los datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Asimismo, lamentó “el uso político” de todo el proceso, argumentando que muchos paraguayos “son prisioneros de los políticos, son prisioneros de los medios de comunicación, son prisioneros de aquellos que tienen un interés de corto plazo, pero no tienen esa conciencia del futuro”.
Lea más: Se reduciría el déficit de US$ 1.000 millones a US$ 300 millones en 2030