Tras varias semanas de reuniones, este miércoles se prevé el último análisis del cálculo del sueldo base por parte del Consejo Nacional del Salario Mínimo (Conasam). Se espera que este equipo técnico eleve su recomendación al Presidente de la República, Santiago Peña.
El monto del reajuste suele acaparar la atención y el debate de los actores involucrados (sectores empleador, trabajador y Gobierno), pese a que la normativa vigente establece que la variación se dé conforme al Índice de Precio del Consumidor (IPC).
No obstante, la exministra de Trabajo y actual vicepresidenta de la Asociación de Industriales Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Asomipymes), Carla Bacigalupo, sostuvo que el debate “debe ir más allá del porcentaje” de aumento y abarcar cambios estructurales en la política salarial.
En conversación con ABC, Bacigalupo destacó la importancia de consensuar una nueva fórmula para el pago básico, más allá de la variación del IPC, reportado por el Banco Central.
Precisamente, consideró que cualquier modificación debe contemplar algunos aspectos fundamentales: garantizar un salario justo para los trabajadores y preservar el empleo, teniendo en cuenta que las mipymes concentran gran parte de los puestos laborales del país.
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Foco en la productividad
Para la exministra, es necesario que los aumentos estén acordes con la capacidad de pago de las empresas, especialmente de las mipymes, así como con la productividad de los trabajadores.
En ese sentido, resaltó el papel de la Conasam, conformada por representantes de los empleadores, empleados y el Gobierno. “Es crucial el diálogo. Los años en que estuve al frente del Ministerio de Trabajo siempre tratamos de instalar las conversaciones y no es fácil a veces, pero es muy importante que se logre ese acuerdo”, expresó.
Reducción de gastos del trabajador
Asimismo, Bacigalupo afirmó que el debate no tiene que limitarse al reajuste anual del salario mínimo, sino que debe formar parte de una política salarial integral orientada a mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores.
Según lo explicado, esto implica analizar los gastos que enfrentan las familias y desarrollar políticas públicas que reduzcan “los gastos de sus bolsillos para que les rinda más el sueldo que están percibiendo”.
En esa línea, mencionó la necesidad de impulsar iniciativas que dote al trabajador de una vivienda para disminuir la dependencia del alquiler, además de fortalecer el transporte público, la educación y la salud.
“Hay que impulsar un programa de transporte que proteja a los trabajadores formales. A su vez, mejorar la educación pública para que sea de calidad y el trabajador no tenga que pagar de su bolsillo. Ni qué decir de la salud”, señaló.
Formalización del trabajador
Por otro lado, la exministra indicó que la seguridad social debería garantizar una adecuada cobertura médica, lo que implicará mejorar la situación del Instituto de Previsión Social (IPS), que a menudo deja “mucho que desear”. En consecuencia, se obliga a los trabajadores a asumir gastos adicionales al igual que las empresas a contratar seguros médicos privados, acotó.
“Eso es lo que debemos cuidar. Eso se llama política salarial, no es solamente un aumento del salario mínimo; hay que ponerse el lugar del trabajador si realmente queremos fomentar el trabajo formal”, argumentó.
Además, añadió que se deben fortalecer los incentivos para la formalización laboral, de modo que los trabajadores perciban beneficios concretos, como acceso a mejores servicios de transporte, cobertura efectiva de salud y garantías jubilatorias.
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Plantea desindexar el salario mínimo
Como último punto, Bacigalupo analizó lo que ocurre cuando el salario mínimo se incrementa: “automáticamente sube el resto de los precios en Paraguay”.
Por ello, propuso avanzar en una ley que permita “desindexar” el sueldo base de otras variables económicas, ya que hoy hasta las tasas judiciales están vinculadas a este indicador.
“Al aumentar el salario mínimo también suben las tasas judiciales. Aumenta incluso el Presupuesto General de la Nación y se reajustan automáticamente muchos salarios públicos. Tenemos que hacer que esta suba del pago básico beneficie solamente a los trabajadores y no al resto de los sectores que no forman parte de la ecuación”, explicó.
Añadió que, si no se avanza en la desindexación, existe el riesgo de seguir generaando -como hasta ahora- una “espiral inflacionaria” y una suba sostenida de precios.
“Hay que trabajar en ese aspecto: en una fórmula consensuada, en una política salarial real y en la desindexación del salario mínimo”, resumió.