8 de septiembre de 2026

La informalidad continúa como uno de los principales desafíos del mercado laboral de América Latina y el Caribe (ALC), pero combatirla únicamente mediante el registro de trabajadores y microempresas podría resultar insuficiente. Un nuevo estudio del Banco Mundial plantea que detrás del fenómeno conviven problemas de productividad y habilidades con decisiones de trabajadores que valoran características del empleo independiente, como la flexibilidad y la autonomía.

Durante el primer trimestre de 2026, la población ocupada en Paraguay totalizó 3.204.472 personas. Dentro de ese universo, la cobertura legal del Salario Mínimo Legal Vigente (SMLV) comprende, principalmente, a los trabajadores en relación de dependencia: asalariados del sector privado, asalariados del sector público y trabajadores domésticos. En conjunto, estas categorías representan el 59,7% de la población ocupada, equivalente a 1.914.273 trabajadores, por lo que constituyen el universo de referencia para analizar la aplicación del salario mínimo.

La implementación de la Ley Mipymes, que busca ampliar la formalización y el acceso al de trabajadores al Instituto de Previsión Social(IPS), enfrenta “tropiezos” operativos que retrasan su aplicación, según representantes del sector. A esto se suman obstáculos en el sistema bancario y la resistencia de algunos trabajadores a incorporarse a la seguridad social.

El gremio de importadores Asimcopar cuestiona que la suba del 5% del salario mínimo duplica la inflación técnica del 2,4%, reportado por el Banco Central del Paraguay (BCP). Señalan que esta decisión presidencial no se ajusta a los números técnicos y la brecha cambiaria con Brasil perjudica la llegada de industrias vecinas. Ante esta situación, piden que se cambie las reglas de juego para anunciar dicho ajuste.

Mientras el Consejo del Salario Mínimo analiza el reajuste salarial 2026, la exministra de Trabajo Carla Bacigalupo propuso cambios en el sistema de cálculo del sueldo, para evitar aumentos automáticos en otros costos de la economía y avanzar hacia una política salarial integral.

La informalidad laboral continúa siendo una de las principales barreras para el desarrollo económico y social a nivel global. Pese a los avances tecnológicos, el crecimiento de diversos sectores productivos y la expansión de nuevas modalidades de empleo, millones de trabajadores siguen desempeñándose fuera de los sistemas formales, sin acceso a seguridad social, estabilidad laboral ni protección legal. La propia Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte que la informalidad “está en todas partes”, incluso en economías avanzadas, y que representa un desafío estructural para alcanzar un crecimiento más inclusivo (OITSTAT Informalidad laboral).