Salario mínimo: analista estima que no habrá cambios en la forma de reajuste

Billetes de guaraníes.
Billetes de guaraníes.Shutterstock

El analista económico Amilcar Ferreira afirmó que no espera modificaciones en la metodología de reajuste del salario mínimo para este año y señaló que el proyecto de ley que busca cambiar la fórmula de actualización salarial podría beneficiar a un grupo reducido de trabajadores, pero generar mayores costos para toda la economía.

El Consejo Nacional de Salario Mínimo (Conasam) ingresó oficialmente en la etapa de definiciones para el reajuste del salario mínimo. Sobre el punto, el analista económico Almicar Ferreira afirmó que Paraguay cuenta con un mecanismo estable y predecible para el ajuste del salario mínimo, basado en la inflación acumulada de los últimos 12 meses, dato que provee el Banco Central.

Sostuvo que el sistema vigente desde 2010 permite una mejor adaptación de la economía a incrementos graduales y estimó que el próximo reajuste debería ubicarse en torno al 2,4%, conforme a los datos que arroja el Índice de Precio del Consumidor (IPC) que determina la inflación.

Cabe recordar que, la decisión política y económica de elevar el salario mínimo y que evalúa el Conasam, debe ser elevada al Poder Ejecutivo a más tardar a mediados de este mes. La próxima reunión del Consejo que aglomera al sector empresarial, trabajador y autoridades está prevista para este lunes 8 de junio.

El cambio que introdujo la reforma de 2010

Explicó que hasta el año 2010 el mecanismo consistía en acumular la inflación y, una vez que esta alcanzaba el 10%, se procedía al reajuste salarial en ese mismo porcentaje. “Entonces, transcurrían más o menos tres años. Cada tres años se hacía un reajuste del salario mínimo del 10%, porque se alcanzaba esa inflación acumulada”, explicó.

En cuanto a la metodología que comenzó a regir desde 2010 y que continúa vigente hasta la actualidad, señaló que la principal diferencia radica en la frecuencia de los ajustes. Mientras antes se realizaban cada tres años, ahora se efectúan de forma anual.

“Ahora tenemos un sistema en el cual cada año se hace el reajuste del salario mínimo en función de la inflación acumulada en los 12 meses anteriores, cualquiera sea esta inflación, tenemos pequeños reajustes cada año de 3%, 3,5% o 4%, por lo que la economía tiene mayor capacidad de absorber incrementos graduales”, explicó.

Amilcar Ferreira
Amilcar Ferreira

“El sistema actual es superior”

En esa línea, Ferreira consideró que el esquema vigente es “superior al anterior”, ya que resulta más sencillo para los agentes económicos adaptarse a aumentos moderados que a ajustes significativos acumulados durante varios años. “Es más fácil absorber y reacomodarse a un pequeño reajuste del 3% que hacerlo a uno del 10%, como ocurría antes de 2010 cada tres años”, indicó.

Asimismo, reiteró que, si se mantiene el criterio aplicado en los últimos años, el reajuste del salario mínimo será del 2,4%, correspondiente a la inflación acumulada hasta mayo, según los datos publicados por el Banco Central del Paraguay (BCP). “Yo no espero cambios en esto. Creo que este va a ser el reajuste real”, sentenció el economista.

Salarios y productividad

El consultor financiero explicó que, para que el reajuste salarial supere la inflación acumulada del 2,4%, deberían darse condiciones muy particulares. “En realidad, todos los países pretenden que la mayoría de la gente gane más que el salario mínimo y que este sea solamente una referencia del piso salarial”, sostuvo y añadió que los salarios deberían responder principalmente a la productividad y a las negociaciones entre empleadores y trabajadores.

En ese sentido, destacó que la demanda de mano de obra viene creciendo en Paraguay a medida que nuevas empresas se instalan en el país. “Si existe una demanda importante de trabajadores, las empresas van a competir por contratarlos. La demanda va a superar a la oferta y, en ese ‘juego’, los empleadores tendrán que ofrecer salarios superiores al mínimo”, resaltó.

Las importaciones de insumos para maquila con transformación se incrementaron considerablemente hasta abril.
Trabajadores del sector maquila.

Además, Ferreira señaló que este proceso será gradual y estará acompañado por el crecimiento económico. “El país está creciendo al 6%, se acelera el ritmo de crecimiento y llegan más empresas. En algún momento eso debería suceder”, sostuvo.

Reiteró que los salarios deben ser el resultado de “la productividad y de la capacidad de las personas para aportar valor a las empresas, y no de una ley como la del salario mínimo”.

Proyecto de ley, informalidad laboral y reajuste impacta en toda la economía

El especiasta también dio su parecer con respecto al proyecto de ley que se encuentra en trámite en el Senado y que busca modificar la fórmula de reajuste anual para incorporar también el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de alimentos o la productividad.

El especialista indicó que Paraguay cuenta con aproximadamente 6,4 millones de habitantes, de los cuales 3,4 millones integran la fuerza laboral. De ese total, unas 270.000 personas perciben el salario mínimo y que las mismas, a su vez, forman parte de cerca de un millón de trabajadores con salario fijo.

“En Paraguay, una de cada cuatro personas en edad de trabajar tiene un salario fijo y está inscripta en la seguridad social. Las otras tres son cuentapropistas o trabajan sin seguridad social, lo que refleja un importante nivel de informalidad laboral”, afirmó.

Informalidad limita recaudación tributaria,  protección social y estabilidad laboral.
Informalidad limita recaudación tributaria, protección social y estabilidad laboral.

El anslista argumentó que el reajuste del salario mínimo beneficia directamente solo al 8% de los trabajadores, es decir, a quienes perciben ese ingreso.

“Sin embargo, ese reajuste salarial concentrado en quienes ganan el salario mínimo genera una suba de precios y otros efectos en la economía, afectando a toda la población a través del aumento de tasas, multas y otros costos. Beneficia a un porcentaje reducido de trabajadores, pero traslada costos al resto de la población”, sostuvo.

El proyecto para modificar la fórmula de reajuste del salario mínimo es impulsado por las senadoras Yolanda Paredes y Esperanza Martínez. La iniciativa plantea cambios en artículos del Código del Trabajo y una reestructuración del Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam).