Historia de un jabalí, o la siniestra universalidad de los arquetipos

Una adaptación actual de la tragedia de Ricardo III, parte final de la violenta tetralogía histórica de Shakespeare, lleva los motivos de la ambición desmedida, el apetito de poder y la traición a un contexto completamente distinto, poniendo así de manifiesto la siniestra universalidad de los arquetipos shakespereanos.

"Aunque toda esta historia pueda parecernos muy remota, puede revelarse bastante más próxima de lo que quisiéramos. Eso es precisamente lo que nos ha demostrado el reciente montaje en Asunción de Historia de un jabalí."
"Aunque toda esta historia pueda parecernos muy remota, puede revelarse bastante más próxima de lo que quisiéramos. Eso es precisamente lo que nos ha demostrado el reciente montaje en Asunción de Historia de un jabalí."facci fotofrafia

Cargando...

The Life and Death of King Richard III (circa 1592) es la última tragedia de la primera tetralogía histórica escrita por William Shakespeare. Esta obra cierra el violento ciclo iniciado con el relato de la desintegración de la estabilidad social y política, el inexorable avance hacia la guerra civil y el ascenso de Ricardo III y su poder destructivo que siguieron a la muerte del rey Enrique IV.

Ricardo III murió en la batalla de Bosworth, que puso fin a la larga guerra entre las familias de Lancaster y York conocida como la «Guerra de las Dos Rosas» y dio inicio a la era de los Tudor.

La tragedia comienza con un célebre monólogo de Ricardo, en el que alaba a su hermano mayor, el rey Eduardo IV, por su prudencia y sabiduría, pero se nos revela al mismo tiempo (no sabemos si adrede) como dominado por el resentimiento, la envidia y la ambición. Se describe como un jorobado, contrahecho, «deformado, mutilado». Sus conjuras, intrigas y traiciones traerán a su entorno desgracias y muertes y terminarán por arrastrarlo a su propia destrucción.

Shakespeare escribió sus obras acerca de la Guerra de las Dos Rosas a finales del siglo XVI; los hechos que recrea habían sucedido, por ende, unos cien años antes, y entre las fuentes que, según los estudiosos, probablemente consultó para escribirlas están las Chronicles of England, Scotland and Ireland, de Raphael Holinshed, conocidas como las «Crónicas de Holinshed» (Holinshed’s Chronicles, o, para los minuciosos, Holinshed’s Chronicles of England, Scotland, and Ireland), publicadas en varios tomos y en dos ediciones, la primera en 1577 y la segunda, ampliada, una década después, en 1587.

Las Crónicas de Holinshed eran la fuente más exhaustiva y actualizada a la que Shakespeare podía recurrir: en tres millones y medio de palabras, recogían toda la historia de las islas británicas, desde las peripecias de los hijos de Noé hasta los principales hechos ocurridos en el año e incluso en el mes de su propia publicación. A Shakespeare le sirvieron para construir su Macbeth y su Lear, entre otras amigables criaturas. Se cree que consultó también The Union of the Two Noble and Illustre Families of Lancaster and York, de Edward Hall, libro publicado en 1548 (y conocido como la «Crónica de Hall», la Hall’s Chronicle). Pero hay consenso en que la obra que más influyó en la creación del monstruoso protagonista de la tragedia que nos ocupa fue History of King Richard III (c. 1513 - 1518), del teólogo Tomás Moro.

El Shakespeare universal

Aunque toda esta historia parezca muy remota, desde cierto punto de vista –desde el punto de vista psicológico, si se quiere– no necesariamente lo es, e incluso puede revelarse bastante más próxima de lo que quisiéramos.

Eso es precisamente lo que nos ha demostrado el reciente montaje en Asunción de Historia de un jabalí, o algo de Ricardo, obra teatral de Gabriel Calderón libremente inspirada en la tragedia de Shakespeare que acabamos de comentar brevemente al inicio de este artículo.

Partiendo de la historia del ascenso y la caída del monstruoso protagonista de Vida y muerte del rey Ricardo III (The Life and Death of King Richard III, circa 1592), la versión de Calderón lleva el motivo de la ambición desmedida como motor de destrucción y autodestrucción a un escenario mucho más próximo al espectador promedio. Sobre este punto, otro artículo publicado en esta misma edición de El Suplemento Cultural (y del cual «robamos» el título de este) recoge la siguiente opinión: «Así, esta adaptación actual de la última parte de la violenta tetralogía histórica de Shakespeare, al trasladar el motivo de la ambición desenfrenada y el apetito de poder como motor de destrucción a un contexto totalmente distinto, pone de manifiesto la siniestra universalidad de los arquetipos shakespereanos» (1).

Llevada a escena por primera vez en Montevideo en el año 2014, Historia de un jabalí, o algo de Ricardo se estrenó en Asunción, con dirección general e interpretación de Jorge Báez, vestuario y dirección de arte de Fabián da Silva y asesoría de Paola Irún, el viernes 15 de septiembre de 2023 en El Otro Teatro.

Después de haberla visto hace unas noches, no podemos sino decir que la versión libre del escritor uruguayo Gabriel Calderón y la interpretación del actor paraguayo Jorge Báez han aproximado al público actual, e incluso al público local, al Shakespeare universal y perdurable, que es, si se lo entiende bien («¡Mi reino por un espectador inteligente!», como diría el «Jabalí»), el más incómodo, pero también el mejor. Por momentos, la cadencia familiar del castellano paraguayo de Jorge Báez como Ricardo III / Jorge III, sus expresiones prosaicas o callejeras sin exageración, sus reconocibles guiños y alusiones –que, curiosa y felizmente, no desentonan con las facetas más atemporales y solemnes de su personaje principal– nos recuerdan que no importa si los dramas de Shakespeare ocurren en la corte o en el burdel, en la compañía teatral o en la oficina, en la Roma imperial o en el Mercado 4, en la Inglaterra del siglo XV o en la Asunción del siglo XXI. Aplausos de pie.

El escritor

Gabriel Calderón nació en Montevideo, Uruguay. Es escritor, dramaturgo y director teatral. Fue artista residente del Théâtre des Quartiers d’Ivry, París (2011 - 2013) y colaborador estable de la Emilia Romagna Teatro Fondazione, Módena (2018 - 2021). Es miembro del Lincoln Center Theater Directors Lab (Nueva York) y de la compañía de artes escénicas Complot. Ha escrito, entre otras obras, Mi muñequita (2004), Mi pequeño mundo porno (2010), Ana contra la muerte (2020) y Constante (2022, en coautoría con Guillermo Calderón). Recibió el Premio Florencio, otorgado por la Asociación de Críticos Teatrales del Uruguay (2005), el Premio Morosoli (2005) y el Premio Nacional de Literatura de Uruguay (2011 y 2016).

El intérprete

Jorge Báez nació en Asunción, Paraguay. Es intérprete escénico, director teatral, bailarín y docente de teatro y de danza. Se inició como actor en 1986 con el grupo Pirirí Teatro, prosiguió su carrera en el Departamento de Teatro de la Universidad Católica de Asunción y se desempeña en la actualidad como profesional independiente en el rubro de la actuación. Ha participado en más de cien obras y proyectos de teatro, danza y audiovisuales en escenarios de América, Europa y Asia. Integró el Ballet Nacional del Paraguay (1996 - 2009). Recibió el Premio al Mejor Actor de Reparto de la revista Cartelera (1992 y 1993), el Premio Molière de Teatro al Mejor Actor Joven, otorgado por la Alianza Francesa de Asunción (1994), y el Premio Edda al Mejor Actor Protagónico (2022).

Ficha Técnica

Intérprete: Jorge Báez

Dirección general: Jorge Báez

Dirección de arte y vestuario: Fabián da Silva

Producción general: Fabián da Silva / Jorge Báez

Asistencia de dirección: Elena Aquino

Diseño gráfico: Carlos Fernández

Fotografía para prensa: Luis Acosta Facci

Asesoría: Paola Irún

Grabación: Estudio 1120

Creación de concepto y accesorios de iluminación: Fabián Da Silva

Prensa: Manuel Portillo (El Ropero Producciones)

Notas

(1) Montserrat Álvarez: «Historia de un jabalí: el monstruo interior», El Suplemento Cultural, 08/10/2023.

Enlance copiado
Content ...
Cargando ...