El INE, en su informe, afirma que la pobreza en el departamento de Alto Paraguay, ubicado en la región occidental o Chaco, se debe a la falta de construcción de infraestructuras, en relación con los precarios caminos que, de forma permanente, dejan aisladas a las comunidades por varios meses. A esto se suman las tremendas carencias en el área de la salud, lo que hace que, de forma permanente, los pacientes sean evacuados hacia hospitales de otros departamentos.
El deficiente servicio de energía eléctrica proveído por la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) es otra de las carencias en la región. Los cortes se dan de forma permanente, además de la inestabilidad del voltaje, que ya ocasionó cuantiosas pérdidas económicas a los humildes usuarios, con la quema de sus electrodomésticos.
Recursos económicos no tienen retorno
El Alto Paraguay se ubica como el tercer departamento más productivo del país en relación con la actividad ganadera, mientras que un 32% de la carne vacuna que se produce en la zona es destinada a la exportación, lo que genera buenos dividendos al fisco. Estos recursos no es retornado por el Gobierno en obras de mejoras necesarias para mejorar la calidad de vida de la población.
Las bellezas naturales del departamento, donde se encuentran algunas de las mayores reservas naturales de nuestro país, son una excelente alternativa para el desarrollo del turismo, que podría generar interesantes ingresos económicos a las familias de la zona. Lastimosamente, ambas actividades, tanto la ganadería como el turismo, dependen de las condiciones de los caminos.
Promesas incumplidas
Indudablemente, la posibilidad de tener caminos de todo tiempo es una cuestión de vida o muerte para los pobladores de esta parte del Chaco paraguayo, ya que contar con caminos seguros ayudaría a que las ambulancias puedan trasladar pacientes a los hospitales de otros departamentos y no, como sucede normalmente, quedar atrapadas en el barro, poniendo en riesgo la vida del enfermo.
En este sentido, el presidente Santiago Peña se comprometió en cinco ocasiones a construir caminos de todo tiempo en el Alto Paraguay. La primera promesa la realizó en 2023, en Fuerte Olimpo, cuando realizaba su campaña proselitista rumbo a los comicios generales, para delirio de los presentes en la reunión partidaria.
En el mismo año y en la misma comunidad, específicamente el 10 de noviembre, siendo ya Peña presidente del país, reiteró su promesa, y tampoco la cumplió. En mayo de 2024, durante la inauguración de la Expo Pioneros, en Loma Plata, Chaco Central, el primer mandatario realizó la tercera promesa sobre el mismo tema: dotar de caminos de todo tiempo al Alto Paraguay.
Decía textualmente: “Sabemos que en el Alto Paraguay hay un Paraguay entero que todavía está esperando que lleguemos con infraestructura vial”. “La ruta Bioceánica dio a esta región los primeros kilómetros de camino de todo tiempo, pero todavía tenemos gran parte del Alto Paraguay aislado”, insistió. “Por eso tenemos que seguir ampliando la red vial, los pobladores esperan esta oportunidad”, agregó.
Cuarta y quinta repetición del discurso
En 2025, para ser más exactos, el 3 de octubre, luego de que los pobladores del Alto Paraguay salieran de un aislamiento de más de 100 días, el presidente Peña volvió a prometer, esta vez en Carmelo Peralta y por cuarta vez, que su gobierno procedería a asfaltar los caminos de esta región.
Peña dirigió al gobernador Arturo Méndez (ANR-HC), su discurso: “Tu sueño, el sueño de tu pueblo, que la ruta a partir de ahora empiece a subir hacia el Alto Paraguay; desde el kilómetro 65 a Toro Pampa y de Toro Pampa a Bahía Negra, sea una realidad y no ya un sueño”. “Que sea una realidad y vamos a conectar al Paraguay con el Alto Paraguay”, expresaba.
Estas cuatro promesas de asfaltar estos caminos, Santiago Peña las hizo públicamente delante de numerosas personas, mientras que la quinta vez su promesa la realizó frente al jefe departamental, cuando este lo visitó en el Palacio de Gobierno, según había manifestado el propio gobernador.
A pesar de tantas promesas y al cumplirse el tercer año de su mandato, Santiago Peña no logró que se coloque ni un centímetro de asfalto en el Alto Paraguay, atendiendo a que la ruta de la Bioceánica es una obra del gobierno de su antecesor, Mario Abdo Benítez.
Educación y salud
En su último informe anual realizado en el Congreso Nacional, el primer mandatario dijo en una parte que su gobierno está construyendo centros educativos emblemáticos en los 17 departamentos del país. Sin embargo, en el Alto Paraguay no hay una piedra sobre otra para esa casa de estudios.
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En relación con la acuciante realidad de precariedad sanitaria, el gobierno del presidente Peña no logró hasta la fecha equipar el nuevo y moderno edificio para el Hospital Regional de Fuerte Olimpo. Según el propio gobernador, el mandatario se había comprometido a equipar el local a través de una de las binacionales, una vez que haya finalizado la obra.
Los trabajos culminaron a mediados de mayo y, hasta la fecha, la enorme construcción, donde se destinaron unos G. 18.000 millones de los recursos de la Gobernación, es solo un enorme cascarón, pues las grandes salas y pasillos están vacíos.
Desde hace dos años, en este nosocomio no se realiza ningún tipo de cirugía, debido a que el único anestesista asignado por el Ministerio de Salud en todo el departamento se encuentra con reposo médico. La cartera sanitaria no ubicó un reemplazante.