21 de mayo de 2026
A ningún medio periodístico de nuestro país se le ocurrió todavía realizar, cada fin de año, un concurso entre sus lectores u oyentes, para indagar cuáles fueron los mayores y mejores embustes del año. Habría dos categorías: los antiguos, repetidos y persistentes; y los nuevos, originales o inusitados. Por supuesto, quedarían excluidos del concurso los profesionales, como las empresas publicitarias, para dar chance a los amateurs.