El Centro de Transparencia de Anuncios de Google ocultó más de 60 contenidos que fueron difundidos en Paraguay a través la agencia de comunicación digital Digimarketing SAS, ubicada en Bogotá, Colombia, –a 3.800 km de Paraguay–.
A través de YouTube y la red de anuncios de Google, la agencia difundió más de 60 anuncios con contenidos “prooficialista” y dinero de dudoso origen.
Los contenidos replicados van desde videos de campañas emblemáticas del Gobierno de Santiago Peña, cómo Hambre Cero y Che Róga Porã, hasta decenas de anuncios de la página Despierta Paraguay (DPY), creada para promover enormes campañas sucias contra la prensa crítica, políticos y otros actores sociales a través de redes sociales. Estos, según los datos, serían sus dos “únicos” clientes en el país.
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Hecha la ley
Según la sección de consultas y respuestas del Centro de Transparencia, el portal publica todos los anuncios de “anunciantes verificados” que se publicaron en la Búsqueda, Play, Maps, Shopping y YouTube durante un año a partir de la fecha que se expuso el anuncio por última vez.
Por tanto, el aspecto central para conseguir el ocultamiento de datos estaría en los mismos términos.
La web dice que es posible no encontrar la página de un anunciante si este “aún no completó el proceso de verificación”.
Además, aclaran que el nombre del anunciante debería coincidir con el real responsable del contenido y no con las “agencias de publicidad que crean anuncios para sus clientes anunciantes”.
Hecha la trampa
El Gobierno de Santiago Peña, a través del Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic), emitió un comunicado diciendo que existió un “uso indebido” de contenidos y de la identidad institucional, desligando tener cualquier tipo de vínculo, directo o indirecto, con la agencia colombiana.
En el documento, donde niegan el vínculo con la agencia, el Mitic confirma que las denuncias ante plataformas como Google y también en Meta (Facebook e Instagram), buscan “dar de baja los contenidos que vulneran las políticas de uso de identidad institucional”.
El problema aquí radica en el manejo del proceso de gestión de la denuncia, autorregulada por el gigante tecnológico que recibió dinero por la pauta y, posiblemente, pagó ingresos por visitas al canal DPY.
Google, conforme a sus políticas, habría activado la limitación de visibilidad inmediata, atendiendo a que se trata de una situación donde el “comportamiento publicitario o el contenido de sus anuncios se etiquetó como potencialmente sospechoso”.
Además, otro factor que favorece el “favor” de ocultar los detalles de la campaña operada sería la “desaparición” de la verificación de identidad otorgada a la agencia colombiana, que estuvo vigente hasta ayer a la mañana.
Según los Términos y Condiciones de Google Ads, el proceso para una reverificación podría tardar cinco días en promedio o depender de la resolución del caso.
El caso deja un nefasto precedente y desnuda el manejo discrecional de las plataformas, ya que situaciones como estas, promovidas por un Estado, obstruyen el acceso a la información.
El ocultamiento pudo ser posible por el laxo control existente en el país, desde los órganos estatales, hacia la pauta publicitaria digital.
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Las grietas a la regla
Existen países donde estas situaciones no ocultan los anuncios, sino que los mantienen para garantizar el control público.
Según informa Google, en los países integrantes de la Unión Europea y Türkiye (Turquía) es una obligación mostrar todos los anuncios difundidos dentro de la sección de transparencia de anuncio de la plataforma, aún cuando el anunciante no esté verificado.
Esta regulación permite ver hasta la fecha un único anuncio publicado por Digimarketing a favor del Gobierno de Peña, correspondiente a Che Róga Porã y difundido en España.
leonardo.gomez@abc.com.py