18 de mayo de 2026
Paraguay vive una guerra sucia en las redes sociales. Mientras la gente enfrenta inflación, inseguridad, corrupción y servicios públicos que se caen a pedazos, una red organizada de páginas y cuentas falsas inunda Facebook, Instagram y otras plataformas con odio, mentiras y linchamientos digitales. Lo más grave: hay fuertes indicios y serias sospechas de que estas cuentas están siendo financiadas –directa o indirectamente– con plata de los contribuyentes, es decir, con recursos públicos del Gobierno nacional. No es militancia espontánea. A juzgar por las publicaciones, es una operación sistemática, profesional y millonaria que busca acallar críticas, desprestigiar a la prensa independiente y blindar al oficialismo. El Gobierno tiene la obligación de aclarar estas graves sospechas. Si no lo hace, la conclusión será inevitable: prefirió la máquina del odio antes que la verdad.

La desinformación sobre el cáncer cuesta vidas: dietas restrictivas y tratamientos alternativos, promovidos por mitos en redes sociales, están poniendo en riesgo la salud de los pacientes. Expertos advierten sobre el efecto devastador de esta tendencia.

MADRID. La inteligencia artificial está transformando el turismo, generando falsas expectativas y desinformación. Un estudio revela cómo imágenes y relatos ficticios afectan la reputación y economía de destinos globales, poniendo en riesgo a turistas incautos.

Cada 14 de enero, el Día Mundial de la Lógica invita a revisar cómo pensamos. En una era de bulos virales y discursos polarizados, entender qué es la lógica y reconocer falacias y sesgos se vuelve una forma de defensa cívica.

MADRID. Gobiernos, empresas y redes coordinadas están aprendiendo a influir directamente en chatbots como ChatGPT. Investigaciones europeas alertan sobre una nueva fase de la propaganda: ya no apunta solo a personas, sino también a las máquinas que responden por ellas.

«En una época donde la desinformación prolifera con la facilidad de un virus y la frustración social se traduce en adhesiones acríticas a liderazgos populistas o autoritarios, la filosofía vuelve a ser ese espacio incómodo y luminoso desde el cual pensar, situadamente, las cosas que nos pasan»