Durante la etapa de oradores de la sesión extraordinaria de la Cámara de Diputados, diputados cartistas como Leonardo Saiz (San Pedro) y Christian Brunaga (Itapúa) coincidieron en jactarse de prácticas prebendarias, para decir que gracias a ello este domingo 4 de octubre, el Partido Colorado va a “teñir de rojo” los municipios del país.
“Mientras algunos colegas se plaguean, yo ando entregando beneficios para mi departamento. Ni los sábados ni los domingos descanso. Repartimos muchas cosas. Mientras ellos ofrecen nada más discursos negativos”, comenzó diciendo Saiz, que no tuvo empacho en “agradecer” a autoridades del Gobierno por los recursos de los que él pretendió jactarse.
El legislador pretende que el ciudadano le entregue su voto, por el hecho de que, supuestamente, el Gobierno cumple con su obligación, y cuando no lo hace, por recurrir a ellos, por ejemplo, para conseguir medicamentos que el Estado no garantiza.
“Muchas gracias, señor presidente (Santiago Peña), señor vicepresidente (Pedro Alliana) por todos los acompañamientos que me están dando inclusive para llevar beneficios a mi departamento”, dijo Saiz, que se autodenominó como un “jevalehá” (gestor de pedido).
“La gente va a ir a votar por su ”jevalehá” que nosotros le denominamos allá en la campaña. Nosotros le asistimos a nuestra gente. Cuando ellos están enfermos, le llaman a su dirigente, y es ese dirigente el que le llama al candidato a concejal o al concejal, o al intendente o al candidato a intendente, o le llama a su diputado o a su gobernador, pero siempre en servicio a los amigos andamos en mi querido segundo departamento y eso se refleja a nivel nacional", dijo Saiz.
Brunaga dice que entrega cajones fúnebres
En la misma línea, el diputado cartista Christian Brunaga dijo que supuestamente la gente irá “en masa” a votar este domingo por quienes les hacen favores.
“El pueblo paraguayo está decidido hacia esas personas que siempre están a su lado, a esas personas que pasan la mano cuando uno necesita.A esa persona que cuando uno tiene un familiar enfermo le está asistiendo, a esa persona que cuando tiene un familiar muerto le está asistiendo con ese cajón, le está asistiendo a su semejante”, dijo Brunaga.
El mismo pretendió pintar esta práctica miserable como un hecho “loable” cuando, sobre todo en cuestiones que tienen que ver con la asistencia en salud, son obligación del Estado.
Ante esto, acotó que “sin pecar de soberbia, yo creo que vamos a teñir -y coincido con los correligionarios- que vamos a teñir de rojo este 4 de octubre, porque ahí está el agradecimiento de los compatriotas”, refirió.
Nadie debería llamarle a un político, remarca Vallejo
La diputada Rocío Vallejo (Partido Patria Querida) respondió a sus colegas, recordándoles que de lo que se jactaban se llama prebendarismo y repudió que también los colorados pretendan mostrarse como el “cambio”, cuando son los responsables de catàstrofes institucionales como el caso Hernán Rivas o la situación actual de la Municipalidad de Asunción tras la gestión del cartista Óscar “Nenecho” Rodríguez.
“Si funcionase este país, si funcionasen sus instituciones, nadie debería llamarle a un político para conseguir una cama, ni una ambulancia, ni un cajón. Nadie debería llamarle a un político. Ese es un país que de verdad funciona”, les recordó a Saiz y Brunaga la legisladora.
La legisladora dijo que ambos colegas “le dieron en el ojo” y describieron precisamente lo que ya no quieren para este país, que la gente se tenga que arrodillar ante políticos para obtener cuestiones que son de derecho.
“Él (Saiz) describió lo que yo no quiero para mis hijas ni para mis nietos, ni para mis sobrinos, ni para ningún niño o joven de este país. Que cuando estás enfermo, le tengas que llamar al candidato y el candidato al concejal y el concejal al intendente y el intendente al gobernador... y que si no sos colorado, no te atiendan”, enfatizó Vallejo.
En respuesta al cartista Yamil Esgaib, que también pretendió decir que la oposición “no es el cambio”, Vallejo le retrucó remarcándole varios de los chanchullos e impresentables del Partido Colorado.
“Tampoco es la opción de cambio el partido donde pululan los títulos falsos (como Hernán Rivas), donde nos hacen pasar vergüenza internacional. Donde nos roban a los asuncenos miles de miles de millones de guaraníes (con los bonos de Nenecho Rodríguez), donde la mafia está en cada estanco de la Municipalidad de Asunción y donde acá muchos son cómplices. Ese no es el cambio”, dijo Vallejo.
El prebendarismo se paga con “manoteo” de fondos públicos, dice Benítez
También en reacción a Saiz y Brunaga, el diputado Raúl Benítez (Independiente) no solo tildó de “miserable” el pretender jactarse de entregar féretros, sino sobre todo porque es sabido que ese dinero no sale del bolsillo de los políticos, sino del manoteo a fondos del Estado.
“Absolutamente nadie debería estar rogándole a un político un cajón, y hay que ser miserable para venir acá a la sesión y decir abiertamente”, comenzó repudiando Benítez.
Para hacer aún más énfasis en la miserabilidad, enfatizó que, para colmo, “esas donaciones en su gran mayoría no se pagan con salario, se pagan con el uso del dinero de las instituciones”, ya sea a través de fondos del Programa de alimentación escolar o con presuntos negociados con la provisión de pupitres.
Sostuvo puntualmente que “se pagan con el manoteo en Hambre Cero, se paga con el manoteo en los pupitres de oro. Se paga con recaudaciones por fuera del municipio, como son las cajas paralelas en Asunción. Se paga con la manipulación de la justicia, que obliga a magistrados a someterse a un tipo sin título (como Hernán Rivas), con título falso, porque ustedes le facilitaron ese camino.”, apuntó el diputado opositor.
También respondió a Esgaib con relación al rol de “cambio” que pretenden atribuirse tanto opositores como los propios colorados, diciendo que el sincericidio de los cartistas marca una diferencia radical en su visión de política.
Ellos quieren el poder, quieren tener el poder para tenerle en la mano a la gente, para que cuando uno necesite una cama tenga que pedirle al político y nosotros no queremos el poder para eso.
“Nosotros queremos el poder para que cuando una persona, incluídos los de su partido (colorado), necesite una cama, se vaya al centro de salud más cercano y tenga la cama, consiga el medicamento”, dijo, recordándole además a la ciudadanía que “el mayor castigo que le puede dar a un político” es no darle su voto, porque eso implica “la pérdida de poder” y quitarle la posibilidad de mantener sometida a la gente.