Así reaccionó el ministro del MEF a las críticas sobre el Gobierno de la “macroeconomía”

El ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos.Claudio Ocampo

El ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, salió al paso de los cuestionamientos que tildan a la gestión de Santiago Peña como “enemiga de la microeconomía” y que los números no reflejan la realidad paraguaya. Con gráficos, destacó un crecimiento del 6,6% del PIB y una reducción “histórica” de la pobreza. Por otro lado, la ciudadanía espera al menos llegar a fin de mes.

Esa percepción de que el gobierno de Santiago Peña vive en un país de maravillas mientras el ciudadano solo busca llegar a fin de mes es la principal piedra en el zapato del equipo económico. Ante las fuertes críticas, el ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, respondió a quienes dicen que la “macro no llega a la micro”.

Valdovinos compartió datos que muestran a Paraguay liderando el crecimiento económico en la región, cerrando un 2025 con un salto del 6,6% en el Producto Interno Bruto (PIB), superando incluso a vecinos como Argentina (4,4%) y Perú (3,4%).

Gráficos compartidos por el ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos que muestran la variación acumulada del PIB trimestral, IV 2025; y la Evolución de la Pobreza y Pobreza Extrema.

La defensa de Valdovinos mostró también un cuestionado último informe del Instituto Nacional de Estadística (INE). Según el ministro, unas 213.000 personas lograron salir de la pobreza en el último año, de las cuales 80.000 dejaron de estar en la indigencia o pobreza extrema.

Estos datos ubican la tasa de pobreza en un 16%, la cifra más baja registrada en la historia de nuestro país.

“Pero la macro no llega a la micro”, lanzó el ministro con tono irónico en sus redes sociales, con el emoji de los ojos hacia arriba. Con esto, buscó descalificar las críticas de sectores que sostienen que el crecimiento se queda “atrapado” en las grandes empresas o en el sector financiero.

El Paraguay de las dos realidades

El Gobierno sigue teniendo una “bomba de tiempo” por deudas millonarias con constructoras y farmacéuticas, además de un presupuesto descalzado que obligó a declarar una suerte de “economía de guerra”.

Aunque el país logró el ansiado “Grado de Inversión” por parte de calificadoras internacionales como Moody’s y S&P, el paraguayo común sigue mirando con desconfianza las góndolas de los supermercados y comprando lo justo y necesario.

La inflación, que oficialmente se mantiene bajo control (3,1%), parece ensañarse con los alimentos básicos. De esta manera, el salario mínimo se mantiene congelado para el sector privado y rinde cada vez menos.

Mientras números de la economía paraguaya brillan en los foros internacionales, la infraestructura básica, la salud, educación y el transporte público siguen en terapia intensiva.

Valdovinos insiste en que se está construyendo “el país que merecemos” y que los resultados están a la vista.

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