IPS busca reestructurar deudas para liberar fondos y combatir desabastecimiento

Las farmacias del IPS tienen un alto nivel de desabastecimiento, en medio de una crisis financiera de la previsional. Miguel Ángel Rodíguez

El alto nivel de desabastecimiento en las farmacias del Instituto de Previsión Social (IPS) genera múltiples reclamos de asegurados que no encuentran los medicamentos que necesitan para sus tratamientos. En medio de esta situación, la previsional busca reprogramar unos G. 900.000 millones en deudas que comenzarán a vencer desde fines de julio hasta diciembre de este año, con el objetivo de liberar recursos para la compra de medicamentos e insumos médicos.

Carlos Pereira, asesor ad honorem del presidente del IPS, Isaías Fretes, explicó que en medio de la crisis por falta de fármacos que se registra, la estrategia financiera del IPS debe ir acompañada de cambios en los procesos de adquisición. En ese sentido, reconoció que existe un problema en la planificación de las compras y planteó reforzar los controles desde el momento en que se solicita una adquisición.

“Estamos negociando aproximadamente G. 900.000 millones, que es un total de lo que sería parte de las deudas del 2024 y 2025, que vencen desde este fin de julio hasta diciembre del 2026”, señaló.

Reestructuración busca liberar recursos para medicamentos

Pereira explicó que su trabajo consiste en asesorar al presidente del IPS en la reestructuración de las deudas pendientes.

“Estoy apoyando al doctor en la reestructuración de todas las deudas que están pendientes y buscando encontrar un espacio como para poder inmediatamente atender la necesidad de compra de medicamentos que la Gerencia de Abastecimiento y Logística necesita para paliar toda esta situación de emergencia”, afirmó.

Detalló que la estrategia consiste en diferir los vencimientos próximos para que el dinero que debería utilizarse en el pago de esas cuotas pueda quedar disponible para la adquisición de medicamentos lo más pronto posible.

El asesor aclaró que el mecanismo no implica que el IPS haya incumplido sus obligaciones financieras, ya que, según sostuvo, las cuotas que están siendo negociadas todavía no vencieron. “La reestructuración es un procedimiento prudencial para poder diferir lo que vos hoy ves que te va a ser difícil cumplir”, sostuvo.

Pereira reconoce “descontrol” en las compras

El asesor sostuvo que también deben corregirse los procesos internos vinculados a la adquisición de medicamentos, ya que la institución habría comprado en cantidades que no siempre estuvieron alineadas con la disponibilidad presupuestaria.

“Y lo que acá ocurrió es un descontrol en el cuánto se compraba y no se reflejaba en la cantidad disponible que se tenía para enfrentar esa compra”, afirmó.

Para Pereira, mantener los actuales mecanismos de adquisición podría hacer que el problema financiero vuelva a repetirse, incluso después de una eventual reestructuración de las deudas.

“De nada sirve reestructurar financieramente si los procesos no van a ser corregidos en la logística y en los procesos que interactúan en el momento de las compras”, advirtió.

Controlar las compras antes de emitir las órdenes

En ese contexto, Pereira planteó incorporar auditores médicos al proceso de control de las compras para determinar si las cantidades solicitadas responden realmente a las necesidades de los servicios de salud y si son compatibles con el presupuesto disponible.

Según explicó, la auditoría debería intervenir antes de que la institución se comprometa con una compra. “Si yo pido 100 ampollas y 10 nomás es lo que se necesita, ahí ya tengo una fuga financiera de 90”, ejemplificó sobre el problema que se ve hoy.

La intención es que las compras se definan en función de las necesidades reales y de la capacidad financiera del Fondo de Salud.

La auditoría médica funcionaría como un complemento de los controles administrativos y financieros ya existentes.

Consultado sobre el riesgo de que los propios médicos puedan influir en la elección de determinados medicamentos o laboratorios, Pereira respondió que justamente el objetivo del control es evitar ese tipo de situaciones.

Pereira aclaró además que esta auditoría no reemplazará las revisiones que puedan realizarse sobre adquisiciones anteriores. “Independientemente de eso, esas son auditorías que se van a hacer siempre”, señaló.

IPS arrastra deuda de US$ 1.262 millones

En medio de esta crisis, Pereira también habló de una deuda de aproximadamente US$ 1.262 millones, que atribuyó a obligaciones con el sector financiero y con proveedores de medicamentos e insumos médicos.

Detalló que el objetivo del análisis que están haciendo desde que asumió Fretes es establecer un calendario de pagos acorde con la capacidad de ingresos del Fondo de Salud y evitar que el cumplimiento de las obligaciones termine afectando nuevamente la compra de medicamentos.

La planificación financiera, agregó, debe permitir mantener las adquisiciones necesarias para el funcionamiento de los servicios de salud.

Una salida inmediata para el desabastecimiento

La situación de los medicamentos es uno de los principales problemas que enfrenta actualmente el IPS, especialmente para los asegurados que necesitan tratamientos de manera permanente.

Al respecto, Pereira señaló que encontrar una salida durante este semestre es una de las prioridades del presidente del IPS y que las negociaciones con los bancos ya están en marcha.

“Lo que nosotros estamos haciendo hoy, esta semana, se tiene que resolver con los bancos”, afirmó.

Según explicó, el resultado de esas negociaciones debería permitir disponer de recursos para avanzar con las compras anunciadas por la Gerencia de Abastecimiento y Logística.

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